Viajar con mascotas en avión

Las vacaciones están a la vuelta de la esquina y nadie de la familia debería quedarse sin ellas, ni tan siquiera nuestras mascotas.

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Foto: ISTOCK

Viajar con mascotas es, en ocasiones, una tarea complicada sobre todo si dependemos del transporte público para nuestros trayectos. El avión suele ser el medio de transporte que más preparación necesita. Y es que la falta de comodidad y la documentación de las mascotas suelen resultar ser los principales quebraderos de cabeza con los que se encuentran los dueños. Para que estos trámites no se conviertan en un inconveniente a la hora de viajar Ethiad Airways nos da algunas claves y consejos.

Usar un trasportín amplio y cómodo
Para trayectos largos en lo primero en lo que se piensa es en la comodidad del animal, especialmente si se viaja en la bodega (donde deben ir los animales de más de 8 kilos en el caso de Ethiad Airways). Con independencia del tamaño de la mascota, tanto los más grandes como los más pequeños han de viajar en un trasportín que debe ir acompañado por la etiqueta “Animal vivo”. Este trasportín tiene que tener un suelo con capacidad de absorción y ventilación.

Documentación en regla
A la hora de viajar, sobre todo a países extranjeros es imprescindible conocer la reglamentación del país de destino a la hora de introducir animales. Tener la cartilla de vacunación en regla y comprobar si se exige algún certificado especial son los trámites mínimos. Asimismo, es recomendable viajar con la cartilla sanitaria actualizada firmada y sellada por un veterinario colegiado, el pasaporte para Animales Domésticos y el certificado de buena salud, para evitar problemas en los controles de acceso de los aeropuertos.

Comidas previas y largos paseos
Con el fin de  evitar posibles digestiones pesadas o vómitos, es mejor evitar dar de comer a la mascota hasta 8 horas antes para que el animal vaya cómodo y no se sienta pesado, especialmente en aquellos viajes de más de 8 horas. Además, en el caso de los perros, conviene darle largos paseos para que el animal entre cansado al avión y así perturbar lo menos posible el viaje del resto de pasajeros, en el caso de que vayan en cabina, o que el cansancio le permita dormir en la bodega durante todo el viaje, si superan los límites de tamaño.