Un verano que anima a viajar más por España, por Mariano López

En la España que presume, con razón, de parques naturales, el turismo de interior sigue siendo una asignatura pendiente

Mariano López
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Foto: Animaflora / ISTOCK

El 90 por ciento de los españoles que van a disfrutar este verano de vacaciones piensa viajar, ante todo, a la playa, según la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, que lleva tres años dedicando una parte de su barómetro del verano a explorar las preferencias y costumbres de más de 2.500 encuestados, residentes en el territorio nacional y elegidos al azar. El Sol y Playa atrae a la mayoría, que tiende a repetir hábitos de otros felices veranos.

La novedad, entre los resultados de esta encuesta, es el crecimiento de quienes optan por el turismo rural y de naturaleza asociado a lugares del interior: casi un 40 por ciento de los viajeros busca, este año, explorar un parque natural, caminar por senderos ajenos al asfalto, bañarse en un río, dormitar bajo una higuera, ver pájaros de día y, de noche, las estrellas.

D. R.

En España, en la España que presume, con razón, de parques naturales, castillos medievales, ríos trucheros, pueblos tranquilos y reservas de la biosfera, el turismo de interior sigue siendo una asignatura nacional pendiente, con razones para mirar con envidia la organización, promoción y desarrollo con que cuenta en Francia, por ejemplo, donde, eso sí, nunca ha tenido que arrastrar el extendido convencimiento patrio de que mi pueblo es estupendo y el vecino no merece la pena visitarlo.

Hay que viajar más y con más curiosidad por España. Este verano, si me permiten, con algún detalle añadido en la maleta. El primero, apreciar el valor de los viajes anteriores. Sócrates decía que para sentir la felicidad que supone tener las manos libres solo hace falta sujetarlas un tiempo con esposas. Serán unos días excelentes, también, para recuperar el placer de preparar un gran viaje, quizás el del año que viene, para disfrutar de la felicidad que anticipa imaginarlo. Un verano con menos plásticos y menos humo, en el que la aventura debe ceder paso a la prudencia. Un verano que nos invita a mirar a otro interior: el nuestro; a redescubrir sentimientos y liberar emociones. Va a ser un gran verano. Felices vacaciones.