El vecino de Lepe que fue rey de Inglaterra por un día: lo consiguió por una apuesta

Todo sucedió en el siglo XV bajo el reinado de Enrique VII, el primero de la dinastía Tudor.

Una de las ciudades de Inglaterra, donde un vecino de Lepe fue rey por un día
Una de las ciudades de Inglaterra, donde un vecino de Lepe fue rey por un día / CHUNYIP WONG

La ciudad onubense de Lepe se ha convertido en una de las más conocidas de todo el país por su belleza y patrimonio pero, sobre todo, por los innumerables chistes que protagoniza. Sin embargo, lo que no muchos conocen es que allí nació el hombre que logró convertirse en rey de Inglaterra por un día.

El lepero que logró tan alto honor a causa de una apuesta era Juan de Lepe, un marino de origen humilde que con su gracia y picardía consiguió acceder a la corte inglesa.

Adriana Fernández

El lepero que fue rey de Inglaterra durante el reinado de Enrique VII

Unos hechos que se remontan al siglo XV, durante el reinado de Enrique VII, el primero de la dinastía Tudor, un hombre conocido por su carácter austero, serio y aburrido que pasaba largas temporadas en palacio distrayéndose con los espectáculos y juegos de cartas.

Y uno de sus principales compañeros en estas partidas de cartas era Juan de Lepe, que con su simpatía y astucia consiguió convertirse en confidente, amigo y bufón del rey de Inglaterra.

Fue en una de estas partidas a doble mano cuando Enrique VII, que solía apostar con monedas, se engrandeció y decidió apostar su Corona con Juan de Lepe.

El origen de su reinado, por una partida de cartas

El lepero consiguió ganar la mano y hacerse con el premio, lo que llevó al monarca a querer hacer una última apuesta en la que ponía en juego su título de Rey, así como las rentas de todo el reino.

Pero no era de forma indefinida, sino durante 24 horas. Juan de Lepe dudó de que el rey fuera a ceder tan alto poder y patrimonio por una partida, pero el monarca prometió que cumpliría su palabra si perdía.

Y Juan de Lepe volvió a ganar. Nadie creía que el monarca fuera a ceder el reinado durante un día al onubense pero, contra todo pronóstico, fue fiel a su promesa y dispuso todo lo necesario para que Juan de Lepe fuera rey de Inglaterra durante 24 horas y ganase durante ese día las rentas y la jurisdicción de todo el reino.

Juan de Lepe, el pequeño rey de Inglaterra

Así lo anunció a todo el país el propio Enrique VII de Inglaterra, lo que hizo que desde ese momento se conociera a Juan de Lepe como el "pequeño rey de Inglaterra".

"¿Y qué hizo ese día Juanito como rey? Fue muy listo y se aseguró dinero, derechos, privilegios y permisos para llevárselo todo a España y, cuando terminó el día, Juan dejó de ser rey, pero volvió a Lepe forrado", ha explicado la divulgadora y creadora de contenido jerezana Sandra Morales.

Fue tras la muerte del rey, en abril de 1509, cuando Juan decidió regresar a su pueblo con toda la riqueza conseguida y una de las coronas del monarca inglés. Esta joya, junto con parte de su patrimonio, la donó al ya desaparecido convento franciscano de Santa María de la Bella, donde finalmente fue enterrado.

Además, para perpetuar su historia y recuerdo, Juan de Lepe dejó instrucciones en su testamento para que se grabara una losa en su sepulcro que narrase su vida.

Las últimas palabras de Juan de Lepe

Un texto que incluyó en su obra 'Origine Seraphicae Religionis' el padre Gonzaga, general de la orden franciscana, en 1583. En él, se puede leer: "En la Iglesia de este convento aún se ve el sepulcro de cierto Juan de Lepe, nacido de baja estirpe de dicho pueblo de Lepe".

Además, continúa asegurando: "Como fuese favorito de Enrique VII, rey de Inglaterra, con él comiese muchas veces y aún jugase, sucedió que cierto día ganó al rey las rentas y la jurisdicción de todo el reino por un día natural, de donde fue llamado por los ingleses el pequeño rey".

De igual modo, el texto añade: "Finalmente, bien provisto de riquezas y, con permiso del rey, volvió a su patria nativa y allí, después de haber vivido algunos años rodeado de todos los bienes y elegido su sepultura en esta iglesia, murió". 

"Sus amigos y parientes grabaron esta historia en lugar de epitafio, la cual quise yo, aunque no parece a propósito de esta Historia, dejarla como un recuerdo de este lugar", concluye el texto sobre la vida de este lepero que, con su astucia, consiguió convertirse en rey de Inglaterra por un día.

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