Vacaciones para no dormir

Caminar por un pueblo maldito, investigar un asesinato o dormir con un espíritu despertarán la peor de las pesadillas y nos devolverán como nuevos a la rutina.

Nuria Cortés

En ocasiones, veo muertos. El Sexto Sentido, Los Otros, El Resplandor, La Profecía... Durante unas dos horas por aparición y con una banda sonora de palomitas masticadas. Pasado ese tiempo, los fantasmas se esfuman completamente llevándose consigo todo el miedo y la adrenalina descargada.

Pero para quienes esta experiencia se les queda corta, hay muchas otras formas de mantener el corazón encogido y el pulso acelerado. Seguirle los pasos a Jack el Destripador, tener un cadáver a los postres mientras se surcan las cálidas aguas caribeñas o recorrer durante la noche un cementerio famoso por su actividad paranormal son algunas de las posibilidades para vivir unas auténticas vacaciones de miedo.

Habitaciones de escalofrío
Dormir en un hotel encantado sólo puede producir dos efectos: un amanecer decepcionante por haber disfrutado de un plácido sueño sin sobresal- tos o una huida en mitad de la noche con el rostro mudado por el susto. En principio, un plan para pensárselo dos veces. Sin embargo, hay hoteles que bien merecen el riesgo de cruzar su vestíbulo y pedir la llave de una de sus habitaciones. La 408, por ejemplo, en el caso de alojarse en el hotel Stanley (www.stanleyhotel.com). Situado en las Montañas Rocosas, en Colorado, es uno de los hoteles encantados más famosos de Estados Unidos.

Pero aparte de fantasmas, en su día también tuvo a un huésped muy particular. Durante su estancia en el Stanley, el escritor Stephen King desarrolló una gran parte de la terrorífica novela El Resplandor. Sus lectores más empedernidos deberían reservar la habitación 217, aunque no es ésta, sino la 408, la que interesará a los más temerarios. Voces de niños jugando, objetos cruzando a toda velocidad la habitación, grifos abiertos... Sin olvidar a los antiguos dueños del establecimiento tocando el piano en mitad de la noche o dejándose ver por el salón de billar.

Otras opciones para todos los cazafantasmas que viajen por tierras americanas son el popular hotel Queen Mary (www.queenmary.com), fondeado en la playa californiana de Long Beach, y el hotel Del Coronado (www.hoteldel.com), en San Diego, considerado uno de los resorts de playa más bonitos del país y en cuya habitación 3.502 se han llegado a registrar 37 sucesos paranormales en un solo día.

Pero si lo que se busca es un espíritu más aristocrático, hay que viajar a Reino Unido. En Devizes, a pocos kilómetros de Stonehenge y de los famosos círculos de cereales, se encuentra el hotel Black Swan (www.blackswanhotel.fsnet.co.uk) donde los huéspedes pueden escudriñar la oscuridad mediante cámaras de infrarrojos, hablar con los espíritus usando péndulos de cristal o vagar por la casa escuchando voces de ultratumba que han sido grabadas en el edificio. En tierras escocesas, los castillos-hotel de Shieldhill (www.shieldhill.co.uk), de Borthwick (www.borthwickcastlehotel.com), de Culzean (www.aboutscotland.com/culzean), y de Dalhousie (www.dalhousiecastle.co.uk), donde cuentan que se han visto cabezas, brazos y piernas flotando en el aire, son una pequeña muestra de la ruta fantasmal que se puede recorrer en Escocia (www.visitscotland.com/es) y que tiene en la ciudad de Edimburgo su punto más caliente.

Leyendas urbanas
Las leyendas y apariciones sucedidas en la capital escocesa son suficientes en número como para crear un itinerario que adentre al visitante en el latodos do más tenebroso de su casco histórico. Bajo la Royal Mile, por ejemplo, se encuentran las cámaras subterráneas donde en el siglo XVII se recluyeron a más de 400 enfermos para atajar una mortal epidemia.

Más de cien años después, se erigió sobre aquella zona, conocida como Real Mary King''s Close, el edificio del Royal Exchange, quedando intactos sin embargo los terribles pasadizos. Los visitantes hablan de gritos, lloros, olores pestilentes y de la aparición del fantasma más conocido de la ciudad, Annie, una pequeña muchacha que invita a latodos los presentes a jugar con ella.

El caballero templario de la Rosslyn Chapel, el caballo fantasmagórico de la calle West Bow, el castillo de Edimburgo y el cementerio de Greyfriars son algunos de los rincones que se pueden conocer por libre o mediante una interesante visita guiada que ofrece la compañía Mercat Tours (www.mercattours.com).

Dejando atrás los fantasmas, y aunque también los hay, en Londres lo suyo es seguirle los pasos a Jack el Destripador. En 1888, el Whitechapel se convirtió en el escenario de los terribles crímenes cometidos por este personaje de identidad aún desconocida. Las historias de sus cinco víctimas, todas ellas prostitutas, se recuerdan en los numerosos tours que se pueden concertar en la ciudad. La empresa Best Shocking London
(www.shockinglondon.com) ofrece su interesante recorrido The blood and tears walk (su precio es de 6 libras) donde, además de repasar diversos episodios históricos ocurridos en la ciudad de Londres, aparecen otros asesinos en serie como Peter Sutcliffe, El destripador de Yorkshire , que mató a 13 mujeres entre 1975 y 1981, o la pareja Sweeny Todd y Margaret Lovett, acusados en el siglo XVIII de descuartizar a sus víctimas y vender pasteles de carne humana a los abogados que frecuentaban la zona. La agencia Viajes con Imaginación (www.viajesconimaginacion.com) propone también una curiosa escapada a la capital inglesa a lo Sherlock Holmes para resolver un misterio protagonizado por Jack el Destripador (4 días, 3 noches: 695 € más tasas).

Escenarios mafiosos
Chicago, década de los 20. La Ley Seca vacía de alcohol todas las calles mientras el crimen organizado crece y Al Capon se hace con los negocios ilegales de la ciudad estadounidense, que controló desde 1925 hasta 1930. Hoy, Untouchable Times and Tours (www.gangstertour.com) ofrece un recorrido en autobús por los lugares más emblemáticos de aquel periodo (24 dólares), como el 2122 de la Clark Street, escenario de la masacre de San Valentín, o la licorería Shoenberg, donde Al Capone almacenaba las bebidas con las que suministraba a las abundantes tabernas ilegales. El gangster irlandés O''Bannion o el enemigo público número uno, John Dillinger, disparado a la salida del Biograph Theatre gracias a la traición de Anna Sage, son otros de los personajes que aparecen en esta ruta mafiosa que puede finalizar en el establecimiento preferido de Al Capone, el centenario y mítico Green Mill Jazz Club (www.greenmilljazz.com), que ha recuperado el aspecto original que tuviera en los años de la prohibición.

Miedo de ficción
Uno de los personajes más fascinantes y terroríficos de la literatura universal es sin duda el conde Drácula . Nacido en el año 1897 de la pluma del escritor dublinés Bram Stoker, su sed de sangre encuentra similitud con la crueldad infinita que demostró el príncipe rumano Vlad III Tepes el Empalador . Aunque no fue de éste sino de su padre Vlad Dracul, así llamado por pertenecer a la Orden del Drac (o del dragón), de donde tomó Stoker el nombre para su famoso vampiro. La ruta de Drácula en Rumania mezcla ficción y realidad siguiendo las huellas del cruel príncipe de Valaquia. Nacido en Sighisoara y enterrado, según parece, en el mosu nasterio de Snagov, se ganó su fama empalando a enemigos, invasores y a todo aquel al que tuviera ojeriza. En Brasov, por ejemplo, 30.000 mercaderes y nobles fueron asesinados de ese modo en 1459 durante el día de San Bartolomé. Aunque los puristas en la materia afirman que el verdadero hogar de Drácula fue el castillo de Poenari, es el de Bran, con sus pináculos y torretas de tejas rojas, el que atrae a un mayor número de turistas (Ambassador Tours, 8 días desde 498 €. www.ambassadortours.es)

Siguiendo con la ficción pero rebuscando en la novela negra, la ciudad de San Francisco se presenta como el destino perfecto para los devotos del escritor Dashiell Hammett. Por sus calles, el detective Sam Spade recobra vida durante las visitas guiadas que organiza la empresa Dashiell Hammett Tour (www.donherron.com). Durante cuatro horas (10 dólares), los visitantes conocen todo sobre el personaje y su autor, visitando entre otras localizaciones los escenarios que aparecen en la novela El halcón maltés, el apartamento donde Hammett escribió esta obra, o el Flood Building, un histórico edificio de oficinas donde el escritor trabajó para la Pinkerton Agency.

Para los amantes de los grandes misterios a lo Agatha Christie, la mejor opción en cambio consiste en embarcarse en los cruceros que organiza la compañía Whodunit Productions (www.whodunitcruises.com), un conjunto de diversos recorridos por las cálidas aguas del Caribe donde los pasajeros disfrutan ejerciendo de Miss. Marples o Poirots