Ni las Pirámides de Egipto ni la Muralla China: la única construcción humana que se ve desde el espacio está en el sur de España y es una auténtica maravilla visual
Aunque no se trata de ningún tipo de monumento, se le debería considerar como tal debido a sus monumentales dimensiones.

Cuando pensamos en los monumentos y construcciones más grandes y representativos de la humanidad, solemos pensar en ejemplos como el Taj Mahal, la Gran Muralla China, o las Pirámides de Egipto, por sus dimensiones casi colosales, además de la importancia que tienen para nuestra historia.

Pero la verdad es que, aunque se suele decir que las Pirámides y la Gran Muralla son visibles a simple vista desde el espacio, ninguno de estos se puede ver a ojo desnudo desde tales alturas; para poder hacerlo hace falta un zoom muy potente y, después, forzar un poco la vista.
De todas maneras, sí que hay una construcción humana visible a ojo desnudo desde el espacio, y se encuentra, nada más y nada menos, que en el sur de España.
Mar de plástico
Al sur de la provincia de Almería se extiende su red de invernaderos, conocidos también con el sobrenombre de “mar de plástico”, en un área que supera las 30 mil hectáreas. Se trata de la única infraestructura hecha por el hombre que se puede ver a simple vista desde el espacio, debido a que el plástico blanco de los techos que los cubren refleja la luz solar.

De hecho, el astronauta español Pedro Duque ha remarcado en distintas ocasiones que, durante su viaje a bordo del transbordador Discovery que lo llevó hasta la estación espacial internacional, quedó impresionado con la vista de estas espectaculares estructuras, y asegura que los invernaderos son el rasgo más llamativo de Europa vista desde el espacio.
Verdaderamente, razón no le falta a Duque, pues tan solo viendo las fotos que han publicado la NASA y la Agencia Espacial Europea en distintas ocasiones, el escenario que crean los invernaderos en medio del árido paisaje de la zona en la que se encuentran parece realmente sacado de otro mundo.
Un impulso para la economía local
Los invernaderos representan, también, la capacidad humana para dominar las adversidades climáticas, pues Almería es una de la zonas más áridas de toda Europa.
Este enclave comenzó a desarrollarse alrededor de la década de 1960, cuando los productores locales empezaron a experimentar con la agricultura intensiva, aprovechando la gran abundancia de tierra (cubierta en gran parte por matorrales) y el agua subterránea que hay en la zona.

Así, instalados alrededor de localidades como El Ejido, las Norias de Daza o San Agustín, entre muchas otras, los invernaderos no solo suponen un gran impacto visual, sino que también representan una gran parte del impacto económico en la región, pues la exportación de las frutas y hortalizas que se cultivan en ellos ha convertido a Almería en un importante referente hortofrutícola capaz de abastecer a toda Europa sin importar la temporada del año que sea.
Síguele la pista
Lo último