Una navidad a la portuguesa

Algunas tradiciones portuguesas pueden resulta, cuanto menos, curiosas. La herencia celta se une con la tradición católica en una época del año llena de luz y color.

Viajar a Portugal en estas fechas significa asomarse a una tierra de tradiciones centenarias que conviven con nuevos festejos también mágicos y coloridos. La Navidad es una época idónea para disfrutar de este tipo de celebraciones y contrastes que aportan más alicientes a quien se disponga a recorrer el país luso este próximo mes de diciembre.

Desfile de Papás Noel en Oporto y Norte de Portugal
En Portugal pervive la herencia celta mediante el encendido de hogueras que, aunque está presente en el resto del país, toma especial relevancia en el Norte. Las llamadas "fogueiras do Menino" arden desde la víspera de Navidad hasta el día de Reyes. Esta tradición, originalmente celebrada para representar el triunfo de la luz sobre las tinieblas en el solsticio de invierno, se ha ido entremezclando con el culto cristiano, y actualmente las hogueras se encienden en el atrio de las iglesias para calentar al "Menino" o Niño Jesús.

Oporto pone su peculiaridad a estas fechas con el popular "Desfile dos Pais Natal" en esta primera quincena de diciembre que cuenta con un nuevo récord mundial, alcanzado esta semana, por haber reunido a casi 16.000 "Papás noel" que atraviesan la ciudad. Todo ello acompañado de músicos, bailarines y una espectacular iluminación que dan un color inigualable a estas fiestas. Además, Oporto ya es conocida por celebrar la Navidad a lo grande, ya que no falta el patinaje sobre hielo, las actuaciones musicales y la bienvenida al nuevo año con una gran sesión de fuegos artificiales.

En Bemposta entre el 26 de diciembre y el 1 de enero, se celebra otra tradición norteña; la del Chocalheiro que consiste en la subasta de una tradicional máscara, a cuyo mayor pujante se le entrega el mandato del cencerro con el que se le autoriza a salir a medianoche y pedir limosna para la iglesia entre los vecinos de la localidad.

Vila Natal, mercadillos navideños en Centro y Lisboa
En Óbidos desde el 8 diciembre hasta el 3 de enero sus blancas calles y sus bellos paisajes se reconvertirán en la "Vila Natal". Así, pasar estas fiestas en la pintoresca Óbidos es como viajar al país de la Navidad, al pie de cuyo castillo se levanta la fábrica de juguetes del "Pai Natal" (Papá Noél), y donde los más pequeños podrán disfrutar de las travesías en trineo o los paseos en poni.

En Benquerença en lugar de celebrar la típica Misa del Gallo, los jóvenes salen por la noche a sus calles para marcar con cruces blancas las puertas de las casas simulando así la persecución del niño Jesús por parte del malvado Herodes.

En Lisboa destacan los mercadillos navideños que contagian a toda la ciudad del espíritu de estas fiestas, y su tradicional Maratón, el más antiguo de Portugal, y que transcurre rodeando la orilla del Tajo desde la Plaza do Comercio y pasando por el conjunto histórico de Belém.

Los mejores fuegos artificiales para despedir el año
En cuanto a la noche de Fin de Año tiene cierta similitud con la española, pero en lugar de campanadas y de uvas, el año comienza con fuegos artificiales y pasas. Esta noche ha cobrado especial relevancia en los últimos años en el archipiélago de Madeira, donde su espectáculo pirotécnico le ha hecho merecedora del Record Guiness en 2006.