Una gran aventurera en la penumbra

Tras un siglo de indiferencia por parte del sector editorial español, Almuzara recupera el legado literario de la exploradora Rosita Forbes, la primera mujer occidental que entró en la ciudad perdida de Kufra (Libia).

Pablo Fernández

Para aquellos que aún no conozcan a Rosita Forbes (1890-1967), una de las principales exploradores del siglo XX, dejemos que ella misma se presente: "Viajé sola, a caballo, en mula o en camello, en cualquier vehículo imaginable, desde balsas hasta carros blindados, o acompañada de amigos fortuitos y a los que aprecié, amé y dejé a la velocidad de un cometa, y deambulé por ahí hasta salirme del mapa". Estas palabras sirven de epítome para una vida dedicada "a conocer lo que no debiera ser conocido". Además, esta mujer de armas tomar fue autora de trece libros de viajes, dos volúmenes autobiográficos y once novelas. Resulta sintomático el hecho de que hasta hace apenas un par de años las obras de Rosita no hubieran sido traducidas al español. Afortunadamente, aún existen kamizakes culturales como la editorial cordobesa Almuzara, que desde 2010 ha recuperado tres libros de esta aventurera.

Rosita Forbes, bautizada como Joan Rosita Torr, nació en el seno de una acaudalada familia el 16 de enero de 1890 en Riseholme Hall, localidad británica del condado de Lincolnshire. El nombre de Rosita provenía de su abuela materna, de raíces españolas. Su carácter ya se hizo evidente en el colegio, donde demostró grandes aptitudes para los idiomas, la caza y la lectura de mapas. Con 17 años, Rosita se casó con el coronel Ronald Foster Forbes, con el que viajó por China, India y Australia. Se separaron en 1917.

Durante la Primera Guerra Mundial se alistó como voluntaria para conducir una ambulancia en Francia, recibiendo la distinción del gobierno galo por su labor. Tras el conflicto, harta de la rutina, Rosita y su amiga Undine planearon dar la vuelta al mundo. El viaje partió de Nueva York y visitaron más de 30 países: Samoa, Tonga, Fiyi, Java, Sumatra, Camboya, China, Corea...

Entre las numerosas expediciones realizadas por Rosita, que viajaba como escritora y se rumoreaba que como colaboradora del Servicio Secreto Británico, destaca la que realizó entre 1920 y 1921 a Libia. Tras atravesar el Gran Mar de Arena, la británica entró en la ciudad prohibida de Kufra, un oasis perdido en la inmensidad del Sahara. Los lectores españoles tienen a su disposición tres obras de Rosita: La ruta prohibida, que describe su expedición de Kabul a Samarkanda; El Raisuni, sultán de las montañas, que retrata a Mulay Ahmed El Raisuni, guerrero, santo, filósofo y tirano marroquí al que Rosita entrevistó en 1923, y Gitana al sol, la primera parte de su autobiografía que se centra en el periodo de entreguerras. Esperemos que Almuzara continúe en esta línea y publique la segunda parte de su autobiografía, titulada Appointment with destiny. Que los hados nos escuchen.

Lecturas para el avión
Paisaje africano
Tras el éxito de La Roldana, Pilar de Arístegui entrega de nuevo el protagonismo a una intrépida mujer en su novela El árbol de fuego. En esta ocasión, el argumento transcurre en tres escenarios que tienen mucho que ver con la biografía de la autora: San Sebastián, en los años 50, ciudad en la que nació Pilar; el Londres de los 60, donde vivió con su familia, y Kenia durante los 80, país en el que estuvo destinado su marido diplomático. Un viaje al corazón de África en el que la sombra de Karen Blixen, alias Isak Dinesen, es alargada.

Título: El árbol de fuego
Autor: Pilar de Arístegui
Edita: B
Precio: 19 €