El truco de la izquierda en el aeropuerto: por qué siempre deberías ir hacia ese lado en el control de seguridad
Un gesto tan simple como elegir bien el lado de la fila puede marcar la diferencia entre una espera eterna y un paso ágil por el control: la psicología del comportamiento explica por qué.

Es uno de los trucos infalibles en el aeropuerto. / Istock
Hay un instante, justo antes de llegar al arco de seguridad, en el que todo viajero toma una decisión sin pensarla demasiado: a qué fila unirse. Ese segundo de duda, repetido miles de veces al día en los aeropuertos de todo el mundo, esconde un patrón de comportamiento que los expertos en psicología del consumo llevan décadas estudiando y que los tripulantes de cabina conocen bien: la fila de la izquierda suele estar menos cargada que la de la derecha.

¿Izquierda o derecha en el control? La ciencia tiene la respuesta. / Istock
No es magia ni superstición de viajero frecuente. Es un sesgo instintivo que se repite en supermercados, escaleras mecánicas y mostradores de facturación, y que en los últimos años ha saltado del ámbito académico a las redes sociales, donde se ha popularizado como uno de esos consejos que parecen demasiado sencillos para ser verdad, pero que funcionan más veces de las que fallan.

Adriana Fernández
Por qué funciona según los expertos
La explicación tiene menos que ver con la suerte y más con la biología. Aproximadamente el 90% de la población mundial es diestra, y ese detalle, aparentemente anecdótico, condiciona buena parte de nuestros movimientos automáticos en espacios públicos: al entrar en un lugar con varias opciones frente a nosotros, la tendencia por defecto es girar hacia la derecha.
Quien mejor documentó este comportamiento fue Paco Underhill, consultor especializado en el análisis del comportamiento del consumidor dentro de tiendas y grandes superficies, en su libro de referencia sobre la ciencia del shopping. Sus observaciones, basadas en años de seguimiento del recorrido de clientes por espacios comerciales, describieron cómo el público tiende a desviarse hacia la derecha al entrar en un establecimiento, dejando relativamente despejado el lado contrario. Ese mismo patrón, trasladado a un aeropuerto, explica por qué las filas paralelas de un control de seguridad casi nunca se llenan de forma pareja: mientras la derecha se satura, la izquierda avanza con más holgura.

Un truco que te ahorra mucho tiempo en los controles del aeropuerto. / Istock
El fenómeno no ha nacido de un estudio específico sobre aeropuertos, sino de la extrapolación de un comportamiento humano ya observado en otros contextos. Viajeros frecuentes y tripulantes de cabina, acostumbrados a cruzar controles de seguridad varias veces por semana, lo detectaron por experiencia propia mucho antes de que se convirtiera en tendencia viral, y así ha ido pasando de boca en boca hasta consolidarse como uno de esos consejos que se repiten en cualquier grupo de viajeros con experiencia.
Cuándo aplicarlo (y cuándo no)
El truco no es una fórmula matemática, sino una cuestión de probabilidad, y como tal funciona mejor en unos escenarios que en otros. Los grandes aeropuertos con múltiples filas paralelas en el control de seguridad —Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Palma de Mallorca o los grandes hubs internacionales como Heathrow, Charles de Gaulle o Fráncfort— son el terreno ideal para que el patrón se cumpla, precisamente porque hay más opciones entre las que el instinto humano puede repartirse de forma desigual.

A partir de ahora siempre irás por la parte izquierda en las colas. / Istock / JAROMIR CHALABALA
La cosa cambia en terminales pequeñas, con una sola fila donde no hay margen de elección, o en aquellos puntos de control que ya cuentan con sistemas automatizados que reasignan a los pasajeros según la afluencia en tiempo real, neutralizando cualquier sesgo humano. Conviene además matizar algo importante: el patrón parte de estudios realizados en su mayoría en países de circulación por la derecha. En países donde se conduce por la izquierda —Reino Unido, Irlanda, Japón o Australia—, la tendencia instintiva de los peatones puede invertirse, así que el consejo pierde parte de su fiabilidad fuera de ese contexto.
Y conviene no tratarlo como un dogma: puede haber momentos puntuales en los que, por pura casualidad, sea la fila de la izquierda la que se llene antes. El truco reduce probabilidades de espera, no las elimina. La misma lógica, por cierto, se puede aplicar en otros puntos del aeropuerto donde se forman colas paralelas, como los mostradores de facturación o las escaleras mecánicas de acceso a las puertas de embarque.

Un truco infalible para tu próximo viaje. / Istock
Otros trucos para ganar tiempo en el control de seguridad
Elegir bien el lado de la fila ayuda, pero no es el único gesto que marca diferencia. Tener el equipaje de mano preparado antes de llegar al control —líquidos a la vista, portátiles y tablets fuera de la mochila— evita esos segundos de más rebuscando delante de la cinta, que multiplicados por cada pasajero acaban generando el atasco que todos quieren evitar. Llegar con margen también juega a favor: las horas puntas, sobre todo las dos anteriores a un vuelo internacional, concentran la mayor densidad de pasajeros y son el peor momento para intentar cualquier atajo.
Si se viaja solo, merece la pena fijarse en quién tiene delante antes de decidir la fila: las que están ocupadas por familias con niños pequeños o carritos suelen avanzar más despacio, simplemente porque hay más elementos que revisar y más tiempo de por medio. Y allí donde estén disponibles, los controles biométricos o de reconocimiento facial siguen siendo la opción más rápida de todas, sin necesidad de fijarse en filas ni en probabilidades.
Al final, ninguno de estos gestos garantiza saltarse la espera por completo, pero combinados —y con la izquierda como primera opción por defecto— pueden convertir uno de los momentos menos agradecidos de cualquier viaje en un trámite bastante más llevadero.
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