El truco de la comida gratis en el aeropuerto que nadie te ha contado: va a cambiar tus viajes para siempre
Cómo evitar gastarse un dineral si quieres comer en el aeropuerto en tu próximo viaje.

Para todo amante de la gastronomía viajar es una verdadera maravilla: tener la oportunidad de disfrutar de los mejores platos en otras regiones, culturas o incluso continentes es una experiencia emocionante. Y más aún si encontramos la manera de comer de viaje con una buena relación calidad-precio…¡El sueño de todo viajero! Sin embargo, hay un momento gastronómico temido para cualquier viajero, y ese es comer en el aeropuerto.
Todos hemos estado frente a un bocadillo de dudosa calidad y una botella de agua a precio de oro. Y ni hablar de los menús de los restaurantes dentro de las terminales, donde un plato simple puede costar lo mismo que una gran comida en un restaurante de renombre. Sin lugar a dudas, no es la mejor manera de empezar un viaje. Y menos aún para aquellos que hacemos de comer uno de nuestros mayores placeres.

Pero, ¿y si te dijera que hay una forma de comer bien en el aeropuerto sin gastar una fortuna? No, no se trata de colarse en una sala VIP ni de buscar cupones de descuento ocultos. Es mucho más simple: llevar tu propia comida.
El truco que no todo el mundo sabe
Es sabido de la cantidad de restricciones que nos encontramos en el aeropuerto: líquidos, equipaje limitado, quitarse las botas en el control…Sin embargo, como excepción a la regla, la mayoría de los aeropuertos permiten que los pasajeros lleven comida en su equipaje de mano sin problema. Esto significa que puedes preparar algo en casa y evitar los precios inflados de los locales dentro de la terminal.

Lo mejor de todo es que puedes elegir exactamente lo que quieres comer, sin depender de opciones limitadas o pagar 10 euros por un sándwich mediocre. Eso sí, esto tiene un poco de truco, pues no tienes libertad absoluta, sino que existen ciertos matices.
¿Qué es lo que se te permite comer?
No todos los aeropuertos tienen la misma política en cuanto a meter comida en el aeropuerto, por lo que te aconsejamos estar pendiente a su reglamento para que luego no te lleves ninguna sorpresa inesperada.

La clave para saber qué alimentos puedes pasar por el control de seguridad es bien sencilla. Todo alimento que no se adapte al continente en el que se guarda tiene luz verde. Pero, ¿eso qué significa? Una tortilla de patatas, un filete empanado o una pechuga de pollo no suponen ningún problema. Sin embargo, una sopa o una crema de calabaza sí que suponen problemas porque se adaptan a la forma del envase.

Y os preguntaréis, ¿y puedo llevar salsas o aliños? Y la respuesta es sencilla: sí que puedes pero tienes que portarlas como un líquido más, es decir, en un envase de menos de 100 ml. Por lo que, si te apetece dar un poco de sabor a tus comidas o ensaladas, solo tienes que meterlo en un envase con las características pertinentes para pasar el control, y tras pasarlo ya podrás disfrutar de tu comida buena, bonita y, sobre todo, barata.
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