Trabajar con el equipo adecuado

Trajinar con un equipo pesado varias horas bajo el sol es una tortura que impide mantener la mente fresca y los reflejos a punto para obtener imágenes memorables. Ante todo, nunca olvide que la fotografía es una afición, no una penitencia. Cualquier estuche fotográfico que pese más de tres kilos tiene un efecto demoledor para nuestra espalda.

Tino Soriano

Si persigue obtener buenas imágenes, tenga siempre presente que la fotografía, como la escritura, es un acto intelectual. Para redactar un buen texto no son necesarios un ordenador con tecnología puntera y media docena de procesadores de texto. Con un lápiz basta. De la misma manera, una cámara y un sencillo objetivo son suficientes para obtener fotos con estilo si tiene una idea que expresar. La dificultad estriba en que tanto el aspecto como el contenido de una imagen debería aportar al espectador estímulos más tangibles que una mera descripción.
Hemos insistido muchas veces en que el equipo ideal de viaje son un par de cámaras ante la eventualidad de robos, extravíos o averías en algún lugar donde quizá sea imposible conseguir un recambio. Una segunda cámara permite no sólo tomar más fotos, si es una de sus prioridades duran te el viaje (o continuar si se le agota la tarjeta o el carrete en medio de una situación todavía repleta de acción), sino también utilizar dos tipos de emulsiones diferentes si opta por fotografiar con película negativa o diapositiva.
La fotografía digital tiene una excesiva dependencia de la electricidad, una necesidad que en ciertos lugares no siempre podrá suplir. Por eso algunos fotógrafos aún utilizan equipos convencionales y prescin den de tarjetas, discos duros u ordenadores portátiles para viajar más ligeros. Lo habitual es usar una cámara con película de sensibilidad normal y un segundo cuerpo con una emulsión más rápida para tomar fotos en interiores.
En cuanto a ópticas, recuerde que los profesionales, a menos que se dediquen a la caza fotográfica o desarrollen actividades que requieran objetivos especiales, suelen viajar con pocas lentes de focal fija (casi siempre angulares, uno normal y uno o varios teles), o bien con un par de zoom luminosos y, por lo tanto, caros. Los zoom para aficionados son, por lo general, menos luminosos. De promedio, la máxima abertura de su diafragma es f/4. Cuando no se fotografía en lugares con luz de sobra, las imágenes tomadas con estos objetivos pueden salir movidas o desenfocadas. A veces, decantarse por una focal fija o por un zoom responde más a la propensión del fotógrafo a buscar sus temas en lugares o situaciones poco iluminados.
Débil contraste
Con las cámaras digitales aumentar la sensibilidad es un juego de niños, pero el "ruido" (término informático que expresa ausencia de información) se hace más visible, sobre todo a partir de 800 ISO. La imagen pierde nitidez y el contraste se debilita. Si bien existen filtros en los programas de retoque que atenúan el efecto, la calidad nunca es excelente, aunque una gran aportación de la tecnología digital es la posibilidad de obtener fotos en lugares relativamente oscuros, un tema complicado cuando se utiliza película convencional con sensibilidad fija.
El refuerzo del flash, si la luz es insuficiente y las ópticas no son luminosas, es una solución a medias: el destello desvanece a menudo el encanto del ambiente posiblemente indujo al fotógrafo a actuar. Además, nunca olvide que la luz del flash alcanza unos pocos metros. No fotografíe estadios de fútbol o vistas nocturnas de ciudades con una humilde antorcha de flash. Es imposible. Tome estas fotos con un trípode. Otro consejo: aleje a sus modelos de las paredes para que la sombra del destello no se proyecte en ellos.
En cuanto a los accesorios, viaje con flash, filtro polarizador (que oscurecerá los cielos si utiliza cámara réflex) y lentes que protejan de golpes o rayas los cristales delanteros de los objetivos. Bastará para resolver la mayoría de situaciones complicadas. Añada a esta receta un trípode de bolsillo que estabilice la cámara si fotografía en lugares oscuros o de noche. No cargue más cosas para que el peso de su maletín sea razonable y nunca olvide que los estuches discretos evitan que los ladrones reparen en su presencia.