Sudáfrica aprueba el primer hotel de lujo dentro del Parque Kruger

El gobierno sudafricano acaba de aprobar la construcción del que será el primer hotel de lujo dentro de los límites de la primera reserva natural de África, el Parque Kruger. Será un "lodge" de cinco estrellas, con 120 habitaciones, que estará gestionado por la cadena Rezidor. Su construcción ha levantado una gran polémica.

M. López
Será el primer lodge de cinco estrellas que levante sus rondavels (cabañas) dentro de los límites del Parque Kruger, el segundo espacio natural declarado "reserva protegida" en el mundo, en 1868, dos décadas después del primero, el parque Yellowstone, en Estados Unidos. Hasta ahora, el gobierno sudafricano solo había autorizado dentro del parque la construcción de pequeños bungalós y áreas para atender autocaravanas y algunas tiendas de campaña, una opción de alojamiento económica, de escaso impacto ambiental, que ofrecía 532 camas en 16 campamentos para el conjunto de un parque que tiene una superficie equivalente a la de Bélgica. Los lodges de lujo -algunos de ellos exquisitos, considerados entre los mejores alojamientos del mundo- quedaban fuera de los límites del Kruger: al sudoeste del Parque o en la reserva vecina de Sabi Sand, donde, en 1962, comenzó a operar el primer alojamiento privado organizado para safaris fotográficos, Mala Mala, cuyo estilo y funcionamiento servirían de modelo para todos los lodges de lujo en la naturaleza que fueron levantándose, cerca de Mala Mala, años después. La decisión de autorizar la construcción del primer lodge de lujo dentro del parque, junto a la puerta sur, Malelane Gate, seguida de la autorización para levantar un centro de convenciones junto a Skukuza, el aeropuerto más próximo a la entrada principal del parque, Paul Kruger Gate, han resultado muy polémicas. A favor se muestran las 68 autoridades de las tribus o poblaciones que mantienen derechos sobre la propiedad de las tierras del parque, las autoridades regionales, el gobierno y quienes defienden que los nuevos hoteles van a aportar empleos, recursos y más visitantes que añadir a los 4,5 millones de turistas que entraron en el parque el pasado año. En contra están quienes defienden que es incongruente con la figura de una reserva protegida la idea de levantar hoteles en su interior. El gobierno ha exigido al gestor del nuevo hotel, Rezidor Hotels, la más avanzada política en materia de sostenibilidad y aprovechamiento energético.