Has viajado desde el lejano Oeste hasta la península del Yucatán dando solo unos pasos. México te espera con los brazos abiertos, con su música de mariachis y la milenaria cultura Maya.

Decides buscar a Woody en la gran Pirámide Maya, una reconstrucción de Chichén Itza que alberga en su interior la tumba del Gran Pacal, considerada el monumento funerario más importante del mundo precolombino. No hay ninguna señal que indique que la mascota de PortAventura World haya pasado por aquí, pero tienes una corazonada y te diriges a las ruinas del Hurakan Condor.

Pirámide Maya.

Gran Pirámide Maya, México, PortAventura Park. / PortAventura World

Al poner un pie en esta torre azteca ya te estás arrepintiendo. No es para menos, puesto que la atracción estrella de México es esta caída libre de unos 100 metros sostenida durante más de 3 segundos a una velocidad de hasta 115 km/h. Los dioses se han apiadado de ti y, para no volver a tentar a la suerte, optas por seguir buscando en atracciones más moderadas.

Yucatan (que te sumerge en una ceremonia de adoración) o la Serpiente Emplumada (que te hace girar atrapado por la serpiente más famosa de México), consiguen que te olvides de la misión por un rato. Aun así, no puedes desfallecer, sientes que estás más cerca que nunca de encontrar a Woody.

Ves que mucha gente se dirige hacia El Diablo, el tren de la mina. Allí, según cuenta la leyenda, desaparecieron varios mineros y, quizá, Woody haya corrido la misma suerte. A día de hoy, los vagones de madera originales siguen funcionando y decides subirte a uno de ellos. Eso sí, lo haces con unas gafas de realidad aumentada que suponen la primera experiencia de realidad mixta en una atracción a nivel mundial.

Tren de la mina.

El Diablo, el tren de la mina, México, PortAventura Park. / PortAventura World

La mina se ha transformado en un mundo nuevo invadido por criaturas fantásticas a las que preguntas por Woody sin obtener respuesta. Es momento de seguir buscando y, de repente, la corriente de gente te arrastra hasta La Cantina. Una fantástica voz en directo te sorprende con unas rancheras mientras ordenas un burrito que te llene el estómago y te permita pensar con claridad.

Si crees que la mascota de PortAventura World está tomándose un descanso en la hacienda mexicana del Hotel El Paso, pincha aquí.

Si piensas que ha seguido descubriendo los otros parques de PortAventura World, dirígete a Ferrari Land.