Siete rutas con Oscar

La Academia de Hollywood ha ampliado la nómina de escenarios míticos de Estados Unidos, ha consagrado a Londres como destino ganador para cinéfilos y ha tenido en "Origen" el rodaje más variado, narrando historias de sueños por seis países diferentes.

Roberto Solo
El clímax dramático de El discurso del rey (2010), la película más premiada en la última entrega de los Oscar, se localiza en la rosaleda de la Garden Avenue del Regent's Park londinense. Allí es donde estalla la cólera del que sería Jorge VI, quien se ve incapaz de superar su tartamudez. Es un momento especial en esta cinta, que ha rodado la mayor parte de sus exteriores en Londres. Efectos especiales crean la niebla que exhalaba a principios del siglo XX el río Támesis, niebla que, además, sirve para camuflar los elementos modernos de la actual Harley Street (Westminster), calle tradicional de los consultorios médicos, donde se encuentran los exteriores del despacho en el que un logopeda intenta corregir la tartamudez del aspirante a rey, que lo visita clandestinamente. La riqueza ambiental de la mansión del número 33 de Portland Place es aprovechada por el equipo de producción de El discurso del rey para localizar tanto los interiores del despacho del terapeuta como para la falsa residencia de la familia de Bertie, apodo cariñoso con el que se conocía al príncipe. De estilo georgiano, la casa es de 1775 y forma parte de la ruta turística de los edificios más característicos de la capital inglesa. Para visitar otros escenarios significativos de la película hay que salir de Londres: a una hora en tren desde la City se alza la catedral gótica de Ely (Cambridgeshire), sustituta de la Abadía de Westminster, donde se realizó la verdadera investidura de Jorge VI. Sin salir de la periferia, el estilo tudor de Knebworth House es inconfundible en el filme, como la jacobina Hatfield House, ambas abiertas desde abril en el condado de Hertfordshire.Cisne negro (2010) se desarrolla casi en su totalidad en el interior del Lincoln Center, un complejo de edificios neoyorquinos de Manhattan, abrazado por las calles 62 y 66 y sede de numerosas organizaciones artísticas dedicadas a la música, donde la bailarina protagonista arrastra sus miedos y obsesiones. El famoso metro de Nueva York es el trasunto que utiliza la película para mostrar algunas de sus alucinaciones en el viaje diario hacia su casa de Brooklyn, al otro lado del Hudson, donde se encuentra uno de los lugares de rodaje, el Brooklyn Museum, la segunda galería de arte moderno más grande de Estados Unidos.La cinta 127 horas (2010) se abastece de los decorados naturales de Utah. El Parque Nacional de Canyonland destaca por el cañón Blue John, donde un montañero sufrió una verdadera odisea al quedar atrapado por una roca desprendida. La película recrea su angustiosa historia.Winter's Bone (2010) instaló sus cámaras en las montañas de Orzak (Missouri) para narrar una historia de desasosiego que se enclava en un paisaje de frondosos bosques. La red social (2010) tuvo que abandonar su idea original de rodar en Cambridge, así que el Wheelook College de Boston sustituyó a la universidad de la Ivy League, en la que nació Facebook. También en Massachusets, Andover y Newton sirvieron de plató natural, así como la Academia Phillips de Milton. Origen (2010) es, quizá, la más viajera de las cintas oscarizadas este año. Su equipo de producción trabajó en seis países de cuatro continentes: las calles de Tánger, un rascacielos de Tokio y una estación de esquí abandonada de Calgary. Además, una panadería de París, los estudios de la Warner Bros de Los Ángeles y un hangar de Londres son parte de los lugares de rodaje de este filme.A caballo por el Salvaje Oeste de TexasValor de Ley (2010), la última cinta de los hermanos Coen, narra la aventura de una niña, un ranger y un alguacil en busca de un asesino. A diferencia del original western de 1969, filmado en las Montañas Rocosas de Colorado, este remake está rodado especialmente en la Región de las Colinas de Texas, donde se localiza el Parque Nacional de las Cavernas, tan aprovechado en la película. A 45 km de la capital texana se encuentra Blanco, ciudad llena de edificios al estilo del western clásico y albergue del parque de Pedernales y del que lleva su nombre. En la capital de Nuevo México, Santa Fe, estado fronterizo a Texas, también se detienen las cámaras del filme.