La Sierra del Rincón, territorio MINI Countryman

En la esquina noroeste de la Comunidad de Madrid asombra la Sierra del Rincón y su entorno natural. Entre bosques, puertos y sendas recorremos Prádena del Rincón, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, la Hiruela y Puebla de la Sierra con el versátil MINI Countryman. Pueblos de pizarra y piedra, Reserva de la Biosfera, entre el Puerto de Somosierra y la Sierra de Ayllón.

Irene González
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Foto: Irene González

La Sierra del Rincón es Reserva de la Biosfera porque durante siglos sus vecinos han utilizado con sabiduría sus recursos. Este singular rincón madrileño goza de una gran diversidad biológica, un rico patrimonio natural y una belleza paisajística sin igual. Para llegar seguros a nuestro destino, ajustamos las coordenadas del nuevo SUV (Sport Utility Vehicle) de MINI en la enorme pantalla para el sistema de información y emprendemos camino. Antes de adentrarnos con el Countryman en el mágico rincón, nos detenemos en el recinto fortificado de Buitrago de Lozoya, hasta donde hemos disfrutado de una conducción placentera, donde destaca un preciso y suave tacto de dirección. Y, cómo no, unos kilómetros más allá, la estación de seguimiento de satélites de Gandullas merece un alto.

El eficiente motor del MINI Countryman, casi mimetizado con el entorno, nos hace disfrutar del camino hacia Prádena del Rincón, puerta de entrada a la Sierra del Rincón, que guarda entre sus tesoros una joya natural: el hayedo más meridional de Europa. Las casas de Prádena, de piedra y pizarra, desembocan en huertos. Lucen sus potros de herrar, sus chozos y su magnífica iglesia con un gran pórtico mudéjar. A menos de 4 kilómetros está Horcajuelo de la Sierra, donde pasear por sus calles es una delicia. Muy interesante su iglesia dedicada a San Nicolás de Bari y su Museo Etnológico, una puerta al pasado donde se entiende la forma de vida tradicional de los habitantes de la Sierra del Rincón.

Irene González

La dinámica del nuevo MINI Countryman y su agilidad de conducción hacen que recorrer los 7 kilómetros que nos separan de Montejo de la Sierra sean deliciosos para los pasajeros. Montejo aparece en medio de un terreno montañoso, rodeado de praderas y bosques. En Montejo el agua es generosa; se puede observar en la cantidad de antiguas fuentes que posee y en los nombres de sus calles: De la Casa de la Fuente, Del Pozo, y Del Río entre otras. En la Plaza de los Tres Caños fluye la vida, es el centro de reunión de los vecinos. Interesantes los machacaderos, maderos de gran grosor en las puertas de las casas que hoy en día sirven para sentarse a tomar el fresco en los cálidos veranos, pero que antaño servían para machacar el lino que, junto a la lana, era excelente y abundante en la zona. En Montejo está el Centro de Recursos e Información de la Reserva de la Biosfera del Rincón, cuajada de aroma, sabor, color, sonidos y tradición. En el Centro se pueden adquirir las entradas al hayedo de Montejo, visita gratuita, guiada y para un máximo de veinte personas. El hayedo, el más meridional de Europa, es un paraje húmedo cuajado de hayas que conviven con robles y acebos. Tampoco podemos salir de Montejo sin entrar en la panadería Nani: sensacionales los cojonudos, las rosquillas de sartén, las empanadas y los preñados de picadillo de matanza.

El Puerto de la Hiruela

Tras Montejo nos dirigimos a La Hiruela, pueblos con encanto poco conocido. A algo más de doce kilómetros por una bella carretera paisajística y cruzando el puerto, cuyo alto alcanza los 1.478 metros, se llega a La Hiruela, donde parece que en esta pequeña población serrana el tiempo se ha detenido. En un paraje de cuento, en las faldas del alto de Bañaderos, rodeado por los Picos de La Morra de la Dehesa y Cabeza del Burrial, en un accidentado terreno que discurre entre bellos prados y robledales, se extiende el pequeño municipio. El acceso le viene como anillo al dedo al Countryman, ya que tanto en el ascenso como en el descenso del puerto el nuevo SUV de MINI hace valer sus 150 caballos de potencia. El pintoresco paisaje ofrece espectaculares formaciones de esquistos que se fragmentan en delgadas capas utilizadas en las construcciones tradicionales de la Sierra del Rincón. Su aspecto mágico proviene por el brillo de la mica y el talco, entre otros minerales. Al coronar el puerto, los 5 kilómetros de descenso hasta La Hiruela discurren por una sinuosa y estrecha calzada, donde la sensación de conducir el nuevo MINI se convierte en una experiencia muy divertida. La Hiruela se conserva prácticamente igual desde el siglo XVIII, con sus edificios de piedra, barro, adobe, carpintería de roble y anchas puertas de madera. Singular el cultivo de árboles frutales, que se remonta a tiempos inmemoriales, donde el más famoso es una exquisita variedad de manzana llamada Pero.

Irene González

Puebla más Countryman

A unos 20 kilómetros de divertida conducción está Puebla de la Sierra, uno de los lugares más bellos de la zona, aunque un poco desconocido y aislado por su revirada carretera de acceso, digna de un rally. Es entonces cuando el MINI Countryman demuestra su magnífico motor elástico, ya que incluso a bajas revoluciones tira muy bien en la curvas. Es muy fácil de conducir, muy seguro, y en las curvas, horquillas y paellas de la carretera hacia Puebla se comporta con fiabilidad y confort. Además, la posición elevada del asiento ofrece una visibilidad excelente. Puebla de la Sierra fue agrícola y ganadera, y conserva intacta su arquitectura tradicional y parte de sus antiguos oficios. Se puede visitar, pidiendo la llave en el Ayuntamiento, la fragua de 1570 que ha funcionado hasta que hace poco falleció el herrero. Exclusivo y sorprendente es el Valle de los Sueños, un itinerario escultórico al aire libre con casi cien obras para contemplar. Y el último plato fuerte de esta ruta es el paraje donde se puede observar la buitrera. Llegamos y nos movemos por este increíble mirador a las afueras de Puebla gracias a la última versión del sistema de tracción a las cuatro ruedas ALL4, que aporta una conducción divertida también fuera de las carreteras asfaltadas. El Sol se esconde y regresamos tranquilos con la fiabilidad de los faros y pilotos con tecnología led y de gran tamaño.