Sergi Unanue, el aventurero más joven del mundo en recorrer el Gran Camino del Himalaya: "Cuanto más peligroso era el sitio, más espectacular nos parecía"

Es el más joven del mundo en haber recorrido el Gran Camino del Himalaya junto a su compañero Dani. Hablamos de una de las rutas más largas y de mayor altitud del planeta, pero es que Sergi apunta alto; normal que haya titulado El sendero de las nubes al libro en el que recoge su travesía.

Sergi ha recogido esta travesía de más de 1.700 kilómetros por ocho ochomiles
Sergi ha recogido esta travesía de más de 1.700 kilómetros por ocho ochomiles / Sergi Unanue.

Hay dos rutas principales para hacer el Gran Camino del Himalaya, la travesía senderista que cruza la cordillera más alta del planeta de este a oeste recorriendo unos 1.700 kilómetros. Por un lado está la ruta extrema, por las cotas más altas y las regiones más remotas. Por otro, la cultural, más centrada en la experiencia con los pueblos de altitudes más asequibles.

Guilin, en China es uno de sus lugares favoritos.

Guilin, en China es uno de sus lugares favoritos.

/ Istock / aphotostory

Cuando Sergi Unanue empieza a contar en su libro El sendero de las nubes (Ed. Península) que eligieron la ruta extrema, con 170.000 metros de desnivel acumulado, sin asistencia y en invierno, a uno se le ponen los pelos de punta. El reto surgió en una conversación con Dani Benedicto, su partenaire en esta aventura y junto al que se ha convertido en el más joven del mundo en realizar dicha ruta y en uno de los pocos que la ha hecho del tirón.

Adriana Fernández

Dani estaba en Katmandú, la capital nepalí, y había conocido a una chica que le habló de este camino que casi nadie había realizado. Palabras mágicas para Dani. Y también para Sergi. Tras recorrer juntos la estepa mongola a caballo, se prometieron lo siguiente: “Si después de aquello encontrábamos otra aventura que fuese demasiado peligrosa o complicada como para hacerla solos, nos avisaríamos”. Sergi no lo dudó: “Dije: ‘Qué buena idea, vamos a por ello”. Así, en septiembre de 2019 iniciaron esta odisea. Partieron de Taplejung, en el extremo este de Nepal, y recorrieron esos 1.700 kilómetros hasta su punto final en la ruta, Tumkot, donde llegaron unos cuatro meses después. Fueron 99 días de emociones con 25 kilos de mochila a la espalda. Hubo tensión, falta de oxígeno, pérdida de peso, frustración, caminos imposibles sobre el hielo, caídas… (Sergi no omite nada en su libro y hay que leerlo para comprobarlo).

Lagos de Gokyo, Himalaya

Lagos de Gokyo, Himalaya

/ Istock / goinyk

Pero también se trajo una imagen del Himalaya mucho más rica que la que tenía en su cabeza. “Me imagino que escuchamos la palabra ‘Himalaya’ y nos viene una montaña increíble cubierta por nieve todo el año. Y el Himalaya es eso, pero no todo el rato, sino que tiene una variedad de paisajes increíble”, nos cuenta, y añade: “Nosotros hicimos las rutas más altas posibles y aun así, llegamos a unos 100 metros sobre el nivel del mar y la diferencia es increíble. El paisaje que tienes a 5.000 metros, que es de pura alta montaña, no es el mismo que tienes a 2.000, que puedes encontrar campos de cereales, y a 1.500 metros, que incluso encuentras junglas”. Y más allá de los paisajes, más allá del turismo de masas, también es posible entrar en comunicación con personas locales. “Tuvimos la mejor experiencia a nivel social y cultural, porque llegamos a un sitio donde no había influencia exterior y eso fue maravilloso”. Acceder a esos sitios remotos era difícil, pero se veía recompensado, nos explica Sergi, por esa “relación directa que encontramos entre el peligro y la belleza de la naturaleza. Cuanto más peligroso era el sitio donde estábamos, más espectacular nos parecía a la vista”.

El país que Sergi y Dani recorrieron a caballo es Mongolia.

El país que Sergi y Dani recorrieron a caballo es Mongolia.

/ Istock / kertu_ee

Viajes y optimismo

Viajar en solitario es lo que permite a Sergi entrar en comunicación con personas de todo el mundo, pese a su carácter introvertido. “Cuanto más vulnerable estás, más intimidas a los locales y también tienen más necesidad de ayudar o de preguntar si necesitas algo”. Y aunque reconoce que se expone así “a lo bueno y a lo malo”, su balance es optimista: “Cuando viajas, el 99,9 % de las cosas que pasan son buenas”. Quizá este buen balance responda a su sexto sentido viajero, del que habla en el libro: “Viajar te pone en un modo en el cual estás mucho más en contacto con este sentido”. “Algo que he aprendido en mis viajes es a escuchar a mi instinto. Y si mi instinto me dice: ‘No subas a ese coche’, me invento una excusa o cuando estamos en marcha, me invento algo para bajar del coche.”

“Algo que he aprendido en mis viajes es a escuchar a mi instinto”

Sergi está seguro de que no podría haber hecho esta travesía sin su bagaje viajero: esa aventura por Rusia en el Transiberiano, su travesía por Europa a dedo, su cabalgadura por Mongolia, su ruta en la moto Paca por Vietnam, su andadura por Camboya, su barcostop por Hong Kong… Todos los sueños hechos realidad que ha englobado bajo el proyecto Los Viajes de Walliver, que comenzó en 2018 y con el que ya ha recorrido decenas de miles de kilómetros registrados en vídeo en YouTube.

Sergi Unanue en el Gran Camino del Himalaya.

Sergi Unanue en el Gran Camino del Himalaya.

/ Sergi Unanue

Hace siete años que Sergi abandonó su profesión de periodista para empezar este viaje por el mundo sin fecha de vuelta, pero la semillita viajera había germinado en él mucho antes. “Mis padres son los culpables y las víctimas de este viaje eterno. Culpables, porque ellos son los que me enseñaron lo bonito que era viajar, y víctimas, porque los pobres lo han pasado mal, especialmente en este libro, que se lo dedico a ellos [por ser sus “bastones en la travesía”]”. Un libro en el que no solo hay aventura y paisajes, sino también análisis psicológico. “Hay muchas cosas que contar de una aventura como esta: la parte más superficial de los paisajes que ves y las cosas que pasan, pero también cosas más profundas, como cómo cambia la relación con mi compañero y lo mismo con la relación con uno mismo: cómo es a nivel mental pasar tanto tiempo con uno mismo, estar tanto tiempo aislado cómo te transforma también”.

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