San Salvario y el centro de Turín

La capital piamontesa es célebre por su gastronomía y en la agenda de los turineses lo que más se actualiza es su oferta de ocio culinario. Los barrios más sugerentes son San Salvario y el centro histórico.

Marta Copeiro del Villar

Un restaurante que está en boca de los más sibaritas es Scannabue (largo Saluzzo, 25. www.scannabue.it)? , no por ser novedad sino por haber ido ganando reconocimiento gracias a sus especialidades tradicionales, como las pastas frescas rellenas, el tonno di coniglio o la carne cruda alla piamontese. Está en la zona próxima a la estación de Porta Nuova, en el barrio de moda en Turín, San Salvario, que en los últimos años ha pasado de ser una zona algo marginal y en decadencia a convertirse en el principal foco de la movida turinesa. Y justo al otro lado de la estación, ya en los dominios del barrio de La Crocetta, encontramos una de las mejores pastelerías donde degustar un dulce, Uva (San Secondo, 26)? , como sus tartas de uva, delicados cruasanes y demás delicias para acompañar un cappuccino.

Si lo que buscamos es más bien un apericena, un aperitivo que se alarga hasta sustituir a la cena, una buena idea sin salir del barrio de San Salvario es Biberon (Via Silvio Pellico, 2). Nada que ver con el mundo de los bebés sino todo lo contrario, pues el nombre nace del acrónimo formado por el vocablo latino bibere y el castellano ron. Y aunque lo suyo son los licores, sus aperitivos están entre los más comentados por su bondad y generosidad. La ciudad está llena de locales excelentes donde degustar un aperitivo mientras se escucha música y se charla; los más doctos en la materia los buscan dentro del llamado quadrilatero romano, una de las zonas más antiguas -y siempre de moda- de Turín, el perímetro del antiguo castro romano, donde también se puede disfrutar de su fascinante historia y monumentos, como la iglesia medieval de San Domenico, la Piazza de la Consolata (con el mítico Caffè al Bicerin y sus cafés al chocolate y crema de leche) y la de Emanuele Filiberto, a la que se asoman dos locales que conviene recordar, la vineríaTre Galli (Via Sant''Agostino, 25. www.3galli.com)? y el Cocktail Club Shore (P. Emanuele Filiberto, 10). Si dejamos San Salvario y nos trasladamos a una de las plazas con más encanto e historia, la de Vittorio Veneto, podemos probar la pizza hecha en horno de leña deDa Michele (www.pizzeriadamicheletorino.it)? antes de dar un paseo por los soportales que enlazan con las otras plazas barrocas del centro, 18 kilómetros de galerías porticadas donde se alternan viejos negocios con firmas de moda, además de cafés y bares donde hacer un alto.

Al otro lado del Po y frente a la mencionada Piazza Vittorio Veneto se alza la impresionante iglesia de la Gran Madre. Allí encontramos otro lugar donde despedir la jornada, el Granbar (P. Gran Madre di Dio, 2. www.granbartorino.com)? , punto de encuentro de la Turín más chic de los barrios de la zona Collinare y de Borgo Po.

Las otras caras de Augusta Taurinorum

Una vez descubiertos los monumentos y visitado los bares y locales más apetecibles, se puede profundizar en la historia oculta de Turín dejándose guiar por tours temáticos que se adentran en su tradición esotérica, oculta y misteriosa; o que literalmente abren las entrañas de la vieja urbe, con sus cementerios subterráneos, galerías defensivas e infernotti, comunicaciones subterráneas entre palacios y refugios antiaéreos. Basta echar un vistazo en www.somewhere.it