De ruta por las mejores terrazas de Madrid

La llegada de la primavera es una incitación a recorrer Madrid y tomar asiento en sus encantadoras terrazas, escenario de conversación y permanente contemplación.

Carolina Oubernell
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Pintor Rosales

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Es uno de las paseos más bellos de Madrid y las terrazas que asoman a él figuran entre las más codiciadas. El Paseo Pintor Rosales mira hacia del Parque del Oeste, uno de los jardines mejor cuidados de la capital, una arboleda que desciende en suave cuesta hacia las riberas del Manzanares, frecuentado por bohemios y parejas de enamorados. Los bajos de Pintor Rosales están ocupados por restaurantes de cocina española y cafeterías señoriales, propia de la clientela del barrio de Argüelles.

Madrid Río

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La terraza de Madrid Río, situada a orillas del Manzanares, es desde el soterramiento de la Calle Treinta uno de los espacios más frecuentados en los días y noches de buen tiempo. Las terrazas se disponen frente al acristalado local que abre desde primera hora de la mañana y cierra pasada la medianoche. Posee veladores en la plaza, un comedor abierto al paisaje y una parte alta como local de copas nocturno. Quizá Madrid Río sea uno de los grandes miradores de la capital. Desde él se advierte una vista impagable del Palacio Real y los dos rascacielos de Plaza de España.

Retiro

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En torno a Casa de Vacas, la biblioteca Eugenio Trías o la mítica Florida Park se esparcen las terrazas más conocidas del parque del Retiro, el mayor pulmón verde del centro de la capital de España. Hay terrazas encantadoras a orillas del lago y otras más alrededor de los kioscos de estilo historicista repartidos por este inmenso jardín público. Las terrazas del Retiro las frecuentan voraces lectores y paseantes urbanos. Tras su café nada mejor que caminar por los senderos y paseos que encierra este vergel.

Casa de Campo

 

Hubo un tiempo en que Casa de Campo eran las afueras de la ciudad. La mayor mancha verde de la capital, una sucesión de bosques mediterráneos donde pasear y practicar deporte durante kilómetros y kilómetros de sendero está presidida por un inmenso lago y en torno a él un conjunto de encantadores restaurantes que a la llegada del buen tiempo disponen sus mesas mirando a la inmensa lámina de agua que refleja los iconos monumentales más importantes del oeste de la ciudad.

Neptuno

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La plaza de Neptuno posee algunas de las más animadas terrazas del centro urbano de la capital. Son marcas conocidas, franquicias de restaurantes y cafeterías mundialmente conocidas, pero también hay hueco para veladores donde se sirve cocina creativa durante todo el día. A la sombra de dos de los más míticos hoteles de la capital, las terrazas de Neptuno tienen en la divinidad griega diseñada por el arquitecto ilustrado Ventura Rodríguez un faro al que dirigir todas las miradas.

Plaza de Santa Ana

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Hace años que Santa Ana es uno de los corazones que más laten en el centro histórico de la ciudad. A mitad de camino entre el barrio de las Letras y Sol, la plaza no es solo un escenario para terrazas tomadas por guiris e incautos turistas. Santa Ana es un delicioso lugar de paso donde tomar fuerzas antes de seguir paseando el centro de la capital. A un lado se halla un hotel con una terraza maravillosa y frente a él el Teatro Español. Pero en mitad de la plaza destaca la escultura en bronce del poeta García Lorca.

Plaza de Olavide

 

Está en Chamberí, uno de los barrios más encantadores del Madrid contemporáneo. La plaza de Olavide, aquel político ilustrado de época de Carlos III que fundó las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, es un círculo ajardinado cuyas calles se disponen a modo de radios. En la plaza se hallan algunas de las terrazas más frecuentadas y encantadoras de la ciudad, cuya parroquia son vecinos del barrio y visitantes de la propia ciudad. 

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