La Ruta de las Camelias, el Lejano Oriente en plena Galicia

Una forma diferente de conocer Galicia en el año Xacobeo

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: Imagen cedida por Turismo de Galicia

2021 es un año especial para Galicia. Siguiendo la irregular cadencia condicionada por la presencia de los años bisiestos en el calendario, el próximo 25 de julio la festividad de Santiago Apóstol volverá a coincidir con el domingo, convirtiéndose la anualidad que se avecina en Año Santo Jubilar Compostelano.

Esta nueva coincidencia hace que Galicia vuelva a ser una de las protagonistas indiscutibles en el panorama turístico español, y qué mejor forma de rendirle tributo a esta maravillosa tierra que admirando uno de sus símbolos más bellos. Las camelias, las flores originarias de Asia que desde el siglo XIX se han ligado indisolublemente a Galicia, aguardan nuestra llegada para dedicarnos su vistosa apariencia, mostrando todo su esplendor ya en pleno invierno.

Camelia en Pazo de Oca.  | Imagen cedida por Turismo de Galicia

UNA ESPECIE DIFERENTE 

La camelia es una especie que se puede presentar en forma de arbusto o de árbol, siendo su origen biogeográfico los sectores húmedos de Asia, en especial en China y Japón. Su nombre, curiosamente, está ligado a España pues procede de un botánico jesuita llamado Jiří Josef Camel que, aunque centroeuropeo, estudió el género Camellia durante su época como misionero en Filipinas bajo el dominio español de las islas. Carlos Linneo, el insigne creador de la clasificación de los seres vivos o taxonomía, fue quien nombró así este género en su honor.

Pazo de Santa Cruz de Rivadulla. | Imagen cedida por Turismo de Galicia

Josef Camel no solo estudió la planta, sino que la importó a Europa desde el Lejano Oriente, ya en el siglo XVIII. Sin embargo, no fue hasta mucho tiempo después, en la segunda mitad del siglo XIX, que su flor comenzó a ser ampliamente apreciada en el continente, gracias a la publicación de la célebre novela de Alejandro Dumas La dama de las camelias, que la popularizó. A partir de entonces – especialmente la variedad Japónica – se convirtió en un símbolo de distinción y prosperidad y comenzó a poblar los jardines privados de la nobleza a modo ornamental.

Galicia fue uno de los primeros lugares en los que las camelias comenzaron a extenderse, gracias al clima propicio para el desarrollo de la planta y a su introducción en pazos y castillos por parte de la nobleza gallega. Hasta tal punto se ha ligado con la región que, actualmente, Galicia se ha convertido en uno de los lugares donde mejor observar camelias del mundo, contando con la presencia de algunos de los ejemplares más impresionantes del planeta.      

Camelias en Pazo de Mariñán.  | Xosé Salgado

LA DAMA DE GALICIA Y LA RUTA DE LAS CAMELIAS

La camelia es hoy en día un distintivo tan ligado a las tierras gallegas que se la conoce popularmente como «la dama de Galicia». Conocida también como «la rosa del Japón» en el país nipón, su simbolismo está fuertemente unido al amor, por lo que no es de extrañar que en Galicia naciera el gusto por esta planta durante el romanticismo. Sumado a ello están sus sorprendentes características, siendo capaz de florecer en pleno invierno, careciendo de perfume o el hecho de que, al marchitarse, no pierda sus pétalos por separado sino que se desligue por completo del tallo; unas peculiaridades que han hecho de ella un elemento singular en los jardines y parques gallegos.

La flor que prendió la admiración de Coco Chanel está presente en los jardines de Galicia durante todo el año, pero es la estación invernal la más asociada a esta peculiar planta, por lo que es un momento ideal para visitar los lugares donde más se ha exaltado.

Alameda de Santiago de Compostela.  | Imagen cedida por Turismo de Galicia

Es en las provincias de La Coruña y Pontevedra donde podremos encontrar los parques y jardines en los que florecen los ejemplares de camelias más bellos e impresionantes, y donde se encuentran el mayor número de variedades. Para ello, la Ruta de la Camelia es una magnífica propuesta que nos presenta el gobierno de Galicia para impregnarnos de todo el esplendor de algunos de los jardines más espectaculares de la región, acompañada de todas sus cualidades, de sobra conocidas, mediante varios itinerarios que nos guían a través de ciudades, pazos, palacios o bodegas.

Es así como descubriremos, gracias a una serie de paradas, maravillas como los 85.000 metros cuadrados de jardín de la Alameda de Santiago de Compostela, con sus ejemplares de camellia japónica en el paseo da Ferradura; más allá, pazos extraordinarios, como el de San Lourenzo y sus camelias centenarias junto al gran y longevo boj del claustro con simbología religiosa, que es una verdadera obra de arte dentro de la jardinería mundial.

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Otros altos en el camino ineludibles son el Pazo de Mariñán, con su legendario jardín, o el Pazo de Santa Cruz de Rivadulla – también conocido como Pazo de Ortigueira -, que cuenta con una de las mejores muestras de camelias de toda Galicia, con alrededor de quinientas variedades y lugares tan icónicos y grandiosos como su Carrera de las Novias y sus enormes 72 ejemplares.

Pazo de Mariñán.  | Carlos Pardellas

Ya en la provincia de Pontevedra, en las Rías Baixas, son varios los recintos declarados «Jardín de Excelencia Internacional de la Camelia» por sus magníficas colecciones. La gran diversidad y calidad de los jardines de este sector de Galicia son sencillamente apabullantes.

El Pazo de Oca, conocido popularmente como el «Versalles gallego», es una sublime explosión de variedades de camelias, que además cuenta con uno de los ejemplares más longevos de Europa.

Pazo de Oca.  | Adolfo Enríquez/Imagen cedida por Turismo de Galicia

Otro ejemplo imprescindible es el Pazo de Rubianes, uno de los primeros lugares de la región donde se plantó esta especie de forma ornamental, de cuyos más de 4.500 ejemplares salen las esencias de los productos artesanales elaborados en el Monasterio de Armenteira. Por su parte, el Pazo Quinteiro da Cruz nos ofrece otro espacio de cuento que es un museo vivo del sentir y el simbolismo gallego, donde la camelia es la absoluta protagonista, con una amplísima colección de variedades que le han valido varios galardones internacionales.

Pazo de Rubianes.  | Imagen cedida por Turismo de Galicia

Tampoco podemos olvidarnos del Pazo de Lourizán, cuya importancia botánica está fuera de toda duda gracias a la presencia del Centro de Investigaciones Forestales y a sus cuidadas colecciones dispuestas en avenidas, con ejemplares de camelias que siguen maravillando a los expertos internacionales en esta especie, contando con los más altos del mundo.

Hablando de récords, tenemos que nombrar al Museo Quiñones de León –Pazo de Castrelos–, con sus jardines barrocos franceses en los que crece el conocido popularmente como «Matusalén de las camelias», un ejemplar que cuenta sus años por siglos.

Museo Quiñones de León-Pazo de Castrelos. | Imagen cedida por Turismo de Galicia

Y, cómo no, el Pazo de La Saleta, un pazo de labranza gallego cuyos jardines han sido reconocidos por el Comité español de la Unesco como uno de los jardines privados más importantes de España, además de tener el título de «Jardín de Excelencia Internacional de la Camelia».

Y, hablando de castillos, el de Soutomaior acoge otro de los jardines reconocidos como de «Excelencia Internacional» -el primero en conseguir este galardón en España-. Un escenario de lujo para observarlas, contando con los ejemplares más voluminosos de toda Galicia entre su amplia variedad abrazada por el precioso recinto amurallado.

Otras paradas destacadas en la ruta son el Jardín Botánico-Artístico de Padrón, el Pazo de Lestrove o el Pazo de Fefiñáns, donde se «maridan» a la perfección las camelias y el vino albariño.

Jardín Botánico-Artístico de Padrón.  | CPV/Imagen cedida por Turismo de Galicia

Todo un compendio de lugares extraordinarios que nos guían por Galicia como referente internacional en el cultivo de las camelias y ensalzan el invierno con una ruta que no puede dejar a nadie indiferente.