Roma se cubre de nieve

La ola de frío siberiano Burian ha provocado el paro de la capital italiana, que ha amanecido con la nevada más intensa desde hace seis años.

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Foto: MattiaATH / ISTOCK

Roma ha amanecido cubierta de una espesa capa de nieve que ha impedido la normal actividad educativa, laboral y la circulación de automóviles, trenes y aviones. A muchos les han dado el día libre y han aprovechado para jugar con la nieve frente al Coliseo o los Museos Vaticanos, que cierran sus puertas de forma excepcional.

La causante de esta inusual situación ha sido una ola de frío procedente de Siberia, a la que se ha adjudicado los nombres de “Burian” y “La Bestia del Este”. Como resultado se han alcanzado las temperaturas más bajas del invierno en toda Italia, que han dejado fuertes nevadas, especialmente en el norte del país, donde el termómetro ha descendido hasta los 20 grados bajo cero.

El servicio de protección civil ha movilizado al ejército italiano para colaborar en la limpieza de las calles cubiertas de aguanieve, pues están tan resbaladizas que suponen un peligro para los viandantes y la circulación por carretera.

La mitad de las líneas de autobuses han sido paralizadas, y se mantienen en funcionamiento dos líneas de metro, aunque con notables retrasos. La carretera hacia el aeropuerto ha sido bloqueada y más de 30 vuelos han sido cancelados. También se ha vivido el caos en la estación de autobuses Termini, donde los trenes llegaban y partían con retrasos de más de una hora.

A pesar del desconcierto, los vecinos de Roma han podido disfrutar de una de las estampas más bonitas de la ciudad, que puede que no se repita hasta dentro de otros seis años.