'Road trip' por España (XII): un viaje en el tiempo por Guadalajara

De Hita a Molina de Aragón en un Jaguar i-Pace

Luis Meyer
 | 
Foto:

La ruta

Hay pocas zonas en nuestro país como esta de la provincia de Guadalajara que conserven tantos castillos, palacios y murallas medievales en tan buen estado. Por eso, además de un viaje por carretera, este 'road trip' es un auténtico viaje a la Edad Media. 

Castillo de Sigüenza | jon chica parada / ISTOCK

El coche

Nada mejor para viajar al pasado que un vehículo del futuro. El Jaguar i-Pace es el primer coche eléctrico de la marca británica, y también el primero que plantó cara a Tesla en este apartado. Porque, al igual que los modelos de Elon Musk, este aúna refinamiento y deportividad a partes iguales, y transmite sensaciones al volante parecidas a las de un coche de combustión, pero añade algo que no tienen los Tesla: la elegancia intrínseca a cualquier modelo de Jaguar. 

Los datos hablan por sí solos: 294 kW (400 CV) y 696 Nm de par que se transmiten a las cuatro ruedas de forma instantánea logran que acelere en menos de 5 segundos de 0 a 100 km/h. La sensación de empuje es tal, siempre acompañada de un hormigueo en el estómago, que uno tiene una sensación real de estar cambiando de dimensión. Aunque no te recomiendo que repitas esta experiencia muchas veces: si quieres llegar a los más de 400 kilómetros de autonomía que promete la marca, mejor haz una conducción relajada siempre que se posible. Esta ruta que presentamos es de 211 kilómetros, y logramos completarla con un cuarto de carga restante, lo cual no está nada mal. 

El comportamiento, gracias a su bajo centro de gravedad (no lleva motor delante, sino una batería en la zona inferior del vehículo), es todo lo deportivo que se le puede pedir a un Jaguar, tal y como hemos comprobado en esta ruta, que ha sido en su totalidad por carreteras comarcales. Pero eso no quiere decir que sea un coche incómodo, al contrario: su sofisticado esquema de suspensiones logra que uno tenga la sensación de que los baches desaparecen a su paso. 

Hita

Hita | Raul Hernandez Balbuena / ISTOCK

Partimos de un origen muy literario: es imposible hablar de este pueblo sin mencionar a Juan Ruiz, célebre en el siglo XIV por su Libro de Buen Amor y por ser arcipreste de Hita. De cuando él vivió aquí aún se conserva la imponente puerta de su muralla, y el castillo en el cerro trasero. 

Jadraque

Jadraque | mmeee / ISTOCK

Tomamos la CM-1003 hasta este pueblo, y nos detenemos para admirar el magnífico palacio fortificado, conocido como castillo de Jadraque, que ordenó levantar en el siglo XV Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, conde del Cid.

Atienza

Jose Miguel Sanchez / ISTOCK

Aquí nos bajamos del coche y paseamos por los rincones pintorescos de esta villa medieval, aún hoy amurallada. Y aprovechamos para hacer una incursión en sus tiendas de antigüedades y artesanía.

Riba de Santiuste

Santiuste | O. Malaya

El castillo de esta pedanía de Sigüenza es un alucinante viaje al pasado: conserva sus salas, torres, salones interiores... Una inmersión auténtica en la Edad Media.

Villa amurallada de Palazuelos

Palazuelos | Borja Animal

Lo primero que nos llama la atención de su plaza es la picota: era el símbolo de que un juez, nombrado entre los vecinos del pueblo, impartía la justicia. Su muralla intacta y sus calles empedradas completan el viaje temporal. 

Sigüenza

Sigüenza | instamatics / ISTOCK

Es un pueblo de tamaño generoso (casi 5.000 habitantes) que aun así no ha sufrido grandes transformaciones desde la Edad Media. Por eso, recorrer su casco antiguo es un viaje automático  a los siglos del románico. Hay infinidad de recorridos posibles, pero nosotros recorremos empezar por la ruta de las puertas de su muralla: la del Sol, la del Toril y, una vez llegamos a la Puerta Nueva, pasear el barrio judío hasta la Travesaña baja.

Molina de Aragón 

Enfilamos la N-211 en el último y más largo tramo de esta ruta temporal. Molina de Aragón fue la capital de un señorío independiente de los reinos castellano y aragonés, fundado por Don Manrique de Lara en el s. XII.

Molina de Aragón | herraez / ISTOCK

Aquí recorremos sus barrios judío de la morería, y alrededor de la iglesia de san Gil nos admiramos sin recato sus imponentes casas-palacio. Y terminamos esta ruta en la iglesia de San Martín, por dos motivos. Es la más antigua de Molina y conserva su portada románica, una buena culminación de este viaje en el tiempo. Pero además, sus alrededores están ribeteados de buenos restaurantes donde degustar platos de la zona. Un buen hornazo sin duda ayudará a reponer fuerzas después de un día intenso de conducción y caminatas.