"Río", un recorrido animado y fiel por la Ciudad de las Maravillas

Con una producción millonaria, la animación en 3D de la cinta "Río" promociona los grandes encantos turísticos de la ciudad de Río de Janeiro con una fidelidad que hasta ahora no había alcanzado ninguna otra película. Una divertida guía para toda la familia de la bella "cidade maravilhossa", la ciudad de los cariocas.

B. Iznájar
Desde una fría zona de Estados Unidos, un guacamayo azul viaja en busca del ardor brasileño de Río de Janeiro para reproducirse con la última hembra de su especie, que se encuentra en grave peligro de extinción. Tan placentero encuentro es el origen de la película de animación en 3D Río (2010), del director Carlos Saldanha. De la mano de la simpática pareja de loros, Blu y Perla, la cinta viaja por los principales iconos turísticos que la Ciudad de las Maravillas ha exhibido al mundo desde siempre. Si para el ojo del viajero la samba, el carnaval y el fútbol representan las tres devociones tópicas de los brasileños, el largometraje también insiste de manera especial en mostrar los escenarios míticos donde las masas celebran el deporte rey y la fiesta popular más numerosa del planeta. En estos territorios, el guión concede a Blu un par de privilegios: conocer los malabarismos de la selección verde y amarilla en el famoso estadio de fútbol de Maracaná y disfrutar en el Sambódromo de un espectacular desfile interpretado por las escuelas de samba.Diversas escenas clave de la historia están localizadas en la selva urbana del Parque Nacional de Tijuca y en el enhiesto morro del Pan de Azúcar, al que se accede por un teleférico desde el que se divisa la ciudad de Río de Janeiro, el esplendor de la bahía de Guanabará y la hermosa playa Vermella. En sus intrépidos vuelos por el cielo carioca huyendo de malvados traficantes de animales, el guacamayo macho se protege al abrigo del Corcovado, monte que sostiene la gigantesca y emblemática estatua del Cristo Redentor. Sin dejar las alturas, a vista de pájaro-loro, los dibujos animados del largometraje realizan un travelling cenital sobre los habitantes que ocupan dos de las más bellas playas del mundo: Ipanema y Copacabana. Como la película se afana en mostrar los encantos más lúdicos de la antigua capital brasileña, por la realidad social de las favelas pasa con una ojeada que narra las desventuras de un niño huérfano en uno de esos morros marginales, donde se encuentra el suburbio Doña Marta, convertido ahora en un atractivo turístico de callejuelas sinuosas y pintorescas azoteas. La película ha escogido la ciudad de Río de Janeiro como escaparate de un país emergente que ya se prepara para organizar el Campeonato del Mundo de Fútbol (2014) y los Juegos Olímpicos (2016).Una invitación a los atractivos más ocultos de la ciudad cariocaPocos visitantes de la ciudad de Río de Janeiro se animan a disfrutar del Museo de Carmen Miranda, situado en el Parque Flamengo, que es probablemente la mejor muestra de la conexión de la capital carioca con el universo del celuloide. La famosa actriz, cantante y bailarina Carmen Miranda encandiló a Hollywood en los años 40 del pasado siglo con la película Copacabana, que protagonizaba junto al legendario Groucho Marx. La visita al Museo Carmen Miranda forma parte de los recorridos alternativos a las citas habituales del turista, que incluirían también el Arco de Telles, un viejo callejón con sus cromáticas y altivas casas convertidas en sabrosos restaurantes, los Museos de Historia Nacional y de la República, los restos de Petrópolis, la ciudad imperial, y el Museo de Arte Naïf.