Renault Laguna Coupé 3.0 dCi

Entra por los ojos y es uno de los modelos más bonitos y originales del mercado. Equipa un potente motor diésel que destaca por su suavidad y alto rendimiento. Además, consume poco. Su interior es refinado y los materiales de calidad encajan muy bien. Los asientos traseros son casi tan cómodos como los delanteros.

Motor Zeta

Para satisfacer a los clientes más exigentes que se quieran diferenciar de los demás manejando un modelo más original y exclusivo, en Renault ser han inventado una preciosa versión coupé del modelo Laguna, aunque más que una versión es un modelo propio. Como en todo buen coupé, no podía faltar un motor potente y silencioso como el tres litros turbodiésel, que empuja con solvencia desde bajas revoluciones. Antaño sería una aberración que un coupé montara un motor diésel, pero desde un tiempo a esta parte se han refinado tanto que incluso superan a los de gasolina. Si además este motor va acoplado a una caja de cambios automática de seis velocidades rápida y suave, convierten la conducción en un placer. Por muy largo que sea el viaje, nunca llega a cansar a los ocupantes gracias al acertado diseño de los asientos, tanto delanteros como traseros, a los que se accede sin dificultades gracias a las inmensas puertas delanteras y a lo bien que se recogen los resplados de los asientos del conductor y el copiloto. Una de las novedades más curiosas que presenta este modelo de Renault es el sistema de las cuatro ruedas directrices. Hasta alcanzar una velocidad de 60 km/h, las ruedas traseras pueden girar en sentido contrario a las directrices para facilitar las maniobras en ciudad y al aparcar, pues acorta el ángulo de giro. A mayor velocidad, todas las ruedas giran en el mismo sentido y ayudan a un mejor comportamiento dinámico, tanto en superficies secas como resbaladizas.

La capacidad del maletero no es que sea de las mejores del segmento, pero resulta más que sufciente para llevar a cuatro personas y un equipaje no muy pesado. En resumen, un modelo con una línea realmente atractiva que sobresale por la suavidad de marcha.