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El refugio personal de Javier Ambrossi (41 años) al que acude cada verano: un enclave atlántico, de casas bajas y vistas hacia uno de los paraísos naturales más bonitos y protegidos de Galicia

El director y guionista de cine encuentra en la playa viguesa de Canido su refugio estival desde la infancia, un lugar de tranquilidad junto a su familia.

Las playas de Vigo conforman uno de los paisajes más bonitos de las Rías Baixas.

Las playas de Vigo conforman uno de los paisajes más bonitos de las Rías Baixas. / Istock

En ocasiones no hace falta ser de un sitio para sentir el arraigo que te lleva a regresar una y otra vez, y encontrarte, ya sea llevado por un lugar, un grupo o una costumbre que, por casualidad, se estableció sin darse cuenta.

El pueblo donde mejor se come de Galicia es todavía un desconocido: marisco, hórreos frente al mar y un litoral salpicado de leyendas

Adriana Fernández

Es el caso de Javier Ambrossi, director y guionista de cine; la playa viguesa de Canido ha sido siempre ese pequeño refugio que, desde la infancia, ha hecho de sus veranos un recuerdo ininterrumpido junto a su hermana, la actriz Macarena García, y su madre.

Desembocadura de Canido con un extremo de la isla de Toralla, Vigo

Desembocadura de Canido con un extremo de la isla de Toralla, Vigo / Istock

Un secreto en las playas de Vigo

El kilómetro 0 de sus veranos regresa a una playa de arenal de unos 300 metros de arena blanca y aguas tranquilas con bandera azul (certificación de calidad de sus aguas, seguridad y servicios con el medio ambiente), paisaje típico de las Rías Baixas en la parroquia de San Miguel de Oia, en Pontevedra, y una ventana a las Islas Cíes, el archipiélago custodio de la ría y parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia; y la Isla de Toralla, conectada a tierra por un puente, imagen clásica de su postal.

Vista de las Islas Cíes desde la playa

Vista de las Islas Cíes desde la playa / Istock

En el caso de esta región, la magia no se reduce al recuerdo, y pegada a Canido se extiende un espectacular tesoro patrimonial: la villa romana de Toralla, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), conocida como la Finca Mirambell y enclavada en el extremo de la playa antes de cruzar el puente. Datada del siglo IV d.C., esta villae romana es la única en Galicia totalmente excavada, visitable al aire libre y muestra de la historia romana que guarda este territorio, dedicado entonces a la salazón y la explotación marina.

Playa del Canido

Playa del Canido / Wikicommons/Vanbasten 23 - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=135922745

Pese a su espectacular paisaje, Canido ha conseguido escapar del turismo masificado, manteniendo su esencia de casas bajas, antiguas viviendas de pescadores rehabilitadas, segundas residencias de la burguesía viguesa de principios del siglo XX y chalés que respetan el paisaje; además de su tradición pesquera y marisquera local, por lo que no es raro encontrarse con vecinos faenando en las mañanas, o preparando aparejos.

Pequeños barcos de pesca en Canido, Vigo

Pequeños barcos de pesca en Canido, Vigo / Istock

Las paradas indispensables de Canido

En el interior del pueblo, los puntos a visitar se suman en una lista de indispensables entre los que se cuentan el Paseo Marítimo de Canido, que comunica la playa con las calas contiguas, como la Playa de Fuchiños; las playas de O Vao y Toralla, junto a la isla del mismo nombre, públicas y espectaculares; o el Cabo de Estai, al final del municipio, una zona residencial que, aunque más exclusiva, sorprende con sus increíbles acantilados donde el agua del Atlántico rompe con fuerza contra las paredes de granito.

Casco antiguo de Vigo

Casco antiguo de Vigo / Istock

Y si quieres conocer sus alrededores, visita el Monte de O Castro y el Casco Vello de Vigo, a escasos 15 minutos en coche, una ciudad urbana y vibrante con una impresionante fortaleza medieval, un centro histórico de infarto, y una de las vistas a la ría más espectaculares del norte de España.

Y si después de conocerlo aún no has entendido su magia, visita la Playa de Samil a pocos minutos en coche, la más famosa y grande de Vigo, con un paseo bullicioso, piscinas, canchas y, en general, un contraste que evoca de nuevo la tranquilidad única que ofrece, a tan solo un paseo, el refugio de Javier Ambrossi.