El refugio de Paco León (51 años) es el barrio sevillano de bloques altos y veranos de calor extremo donde se crió: "Es todo un orgullo"
Un balcón cualquiera de un bloque cualquiera de la periferia de Sevilla fue el primer set de rodaje de un director que hoy pisa alfombras de medio mundo. El actor sigue llamando a ese barrio su orgullo.

El actor debe algunas de sus mejores obras, precisamente, al barrio que le vio crecer. / Istock
En julio de 2025 Paco León estrenó Un funeral de locos, una comedia negra dirigida por Alberto Utrera en la que interpreta a un hombre atrapado en un dilema moral que le obliga a mirar de frente sus propias contradicciones. Ocho años antes, en 2017, la cuenta oficial de Armani había publicado una imagen suya, y él respondió con una frase que se ha convertido en su tarjeta de presentación involuntaria: "Para alguien que se ha criado en el Parque Alcosa como yo es todo un orgullo que Armani te postee en su cuenta oficial". Entre esos dos momentos —una campaña de moda italiana y una película de autor español— hay una constante que no cambia con los años: el barrio.

Redacción Viajar
Es la historia de alguien que sigue nombrando el sitio donde se crió como si fuera su marca de agua, incluso cuando ya no necesita hacerlo. Paco León nació en la ciudad de Sevilla, en Las 3000 Viviendas, en el Polígono Sur, pero fue en Parque Alcosa donde pasó la infancia y la adolescencia, donde su madre Carmina Barrios crió a sus dos hijos, y donde —muchos años antes de Aída o de Carmina o revienta— empezó a mirar el mundo con una cámara en la mano.

Ciudad de Sevilla / Istock
El barrio como origen y refugio emocional
Hay una imagen que Paco León ha contado más de una vez: fotografiando a su hermana María León, todavía niña, en el balcón del piso familiar, rodeada de cebollas colgadas a secar. No hace falta un plató de cine para empezar a hacer cine; hace falta un balcón, luz de mediodía y alguien dispuesto a mirar. Ese balcón, en un bloque de VPO (Vivienda de Protección Oficial) como los miles que se levantaron en Alcosa entre 1969 y 1972, fue su primer encuadre, mucho antes de que nadie supiera quién era.

Las tres mil viviendas de Sevilla desde la ronda de circunvalación / Wikicommons / Takashi kurita - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=50766505
Alcosa se construyó deprisa y con pocos recursos: casi 6.400 viviendas repartidas en bloques de tres a once plantas. Nació sin colegios, sin agua corriente decente, sin transporte público, y tardó décadas en conseguir un centro de salud y un centro cívico propios. En verano se pone al límite, en julio y agosto superan con frecuencia los 40 grados, y se llena de persianas bajadas al mediodía, silencio de siesta y esa espera colectiva a que caiga la tarde para bajar a la plaza. No es folclore, es clima real, el mismo que Paco León ha mencionado con una mezcla de cariño y crudeza. La plaza de Alcosa, con sus bloques haciendo de muro y las sillas que las abuelas sacan a la fresca, es el corazón del barrio, y donde la fama de Paco León probablemente importa menos que en cualquier otro lugar de España.
La Sevilla popular que el turista no visita
Desde Santa Justa hasta la Giralda, el paseo acompaña media ciudad; la otra mitad está al este: Alcosa, TorreblancaEl Cerro, barrios de bloques altos y calles anchas y rectas que nunca aparecen en una guía de viaje pero donde vive gente desde hace más de cincuenta años.
A dos o tres kilómetros de Alcosa está Las 3000 Viviendas, en el Polígono Sur, uno de los enclaves urbanos más documentados —y más simplificados desde fuera— de España, y a su lado, el recuerdo de León.

Edificios de Parque Alcosa, Sevilla / Wikicommons / Benjamín Núñez González - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=46137828
Llegar a Sevilla desde Madrid es sencillo: el AVE tarda alrededor de 2 horas y media y el avión, contando trayecto al aeropuerto, poco más de una hora y cuarto. Desde la estación andaluza, el centro histórico queda a un paseo corto, pero para llegar a Parque Alcosa hay que cruzar unos 20-25 minutos en autobús urbano, o unos 45 minutos a pie siguiendo la avenida de Andalucía, un paseo que no tiene nada de pintoresco pero que enseña la cara menos turística, e igual de real de Sevilla.

Edificios y apartamentos de barrio. / Istock / FELIPE RODRIGUEZ FERNANDEZ
Una visita con sentido no elige entre los dos barrios, los recorre en el mismo día: mañana en Alcosa, comiendo en algún bar de barrio de los de siempre —conviene preguntar a un vecino cuál sigue abierto, porque estos negocios cambian de mano con los años—, y tarde en el Casco Antiguo. Eso sí, hay una regla que conviene respetar: evitar agosto. El calor sin la sombra de las calles estrechas que sí tiene el centro se vuelve difícil incluso para quien está acostumbrado. Septiembre, con las temperaturas ya bajando y el barrio recuperando su ritmo cotidiano tras el verano, es el mejor momento para caminarlo sin prisa.
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