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El refugio de Pablo Alborán (36 años) está a orillas del Mediterráneo: un pueblo de casas blancas en la Costa del Sol que considera su “punto de equilibrio”

No es ningún misterio que el artista ama su tierra, Málaga, y es allí donde ha encontrado su refugio más íntimo.

El refugio emocional de Pablo Alborán en Málaga.

El refugio emocional de Pablo Alborán en Málaga. / Istock

No es ningún secreto que Pablo Alborán siente predilección por todo lo que tiene que ver con la Costa del Sol. Nacido en Málaga en 1989, siempre que puede grita su amor por su tierra a los cuatro vientos. De hecho, hasta uno de sus discos lleva por título ‘Terral’, que es nombre con el que se denomina a uno de los vientos más sofocantes que se sienten en el interior de la provincia en los tórridos veranos.

La Costa del Sol, un paraíso de pueblos preciosos junto al mar como Nerja.

La Costa del Sol, un paraíso de pueblos preciosos junto al mar como Nerja. / Istock

Y aunque se sabe que parte de su infancia la ha pasado siempre en Benalmádena, el malagueño ha encontrado su refugio en otro lugar de la provincia. Una preciosa región salpicada de preciosos pueblos de casas blancas situado frente al mar: la Axarquía

El pueblo blanco más bonito de Andalucía no es ni Ronda, ni Frigiliana: fue hogar de Julio César, está entre el mar y la montaña, y tiene un castillo árabe del siglo XIII

Adriana Fernández

Porque si en alguna ocasión ha expresado que “Málaga siempre es mi punto de equilibrio, es mi brújula, es mi norte, mi sur, el pilar donde recupero toda la ilusión”, como dijo en declaraciones a la Cadena SER, en la Axarquía ha encontrado ese refugio emocional tan necesario a veces para huir del ruido y el bullicio. 

Málaga, el lugar donde Pablo Alborán tiene su refugio emocional.

Málaga, el lugar donde Pablo Alborán tiene su refugio emocional. / Istock

La Axarquía y Frigiliana, el lugar más bonito de Málaga

La Axarquía malagueña es una de las comarcas más grandes de toda Málaga. No es de extrañar que en ella se encuentren algunos de los pueblos más bonitos de la provincia, y de España. 

Son “municipios que han sabido conservar todo su sabor y tipismo”, como señalan en la web oficial de Turismo de España, Turespaña. Pueblos de calles estrechas, cuestas empinadas, ventanas con rejas y balcones floridos.

Pueblo pintoresco de origen morisco.

Pueblo pintoresco de origen morisco. / Istock / Rolf E. Staerk

Se trata de pintorescos pueblos de origen morisco en su mayoría que aún hoy conservan el trazado original, con sus plazas recoletas y sus fascinantes miradores con vistas hacia la sierra. 

Y puede que Frigiliana sea uno de los más bonitos. En VIAJAR hemos hablado de este bellísimo rincón de la Costa del Sol en más de una ocasión, y no es para menos, teniendo en cuenta lo encantadoramente auténtico que es este lugar. No nos extraña que también haya enamorado a Pablo Alborán. 

Situado en las estribaciones del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, está a solo unos siete kilómetros hacia el interior de las playas de Nerja y la Costa del Sol. Un rincón en el que apenas viven unos 3500 privilegiados habitantes. 

Su casco antiguo está considerado Conjunto Histórico-Artístico.

Su casco antiguo está considerado Conjunto Histórico-Artístico. / Istock

Qué ver en Frigiliana

Frigiliana es, oficialmente, uno de los Pueblos más Bonitos de España, y la culpa la tiene su bellísimo casco antiguo: de casas encaladas, calles estrechas y sinuosas y un sinfín de escaleras para superar las innumerables cuestas que recorren del centro del municipio, conocido como Barribarto, heredero de la época morisca

Sin embargo, el paso del tiempo no ha hecho mella en este bonito lugar, haciendo que su casco antiguo sea uno de los mejor conservados de la provincia. No es de extrañar que esté considerado como Conjunto Histórico-Artístico

Frigiliana, uno de los pueblos más bonitos de Málaga, y de España.

Frigiliana, uno de los pueblos más bonitos de Málaga, y de España. / Istock / sopotnicki

Más allá de las calles del centro, hay una ruta de senderismo que permite contemplar el pueblo desde las alturas. Se trata de la ruta que lleva hasta El Fuerte, un cerro situado a unos siete kilómetros de Frigiliana y que permite contemplar desde una altura de casi mil metros sobre el nivel del mar. Las vistas que se tienen del pueblo blanco y del litoral mediterráneo de fondo, merecen el esfuerzo.