Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El refugio mallorquín donde Cristiano y Georgina se alojaron tras el Mundial: una fortaleza de 1715 con foso, 15 hectáreas frente a la bahía de Pollença y estancias que rondan los 12.000 euros por noche

El edificio nació para defender la costa y hoy recibe a viajeros que buscan privacidad, historia y uno de los rincones más tranquilos del norte de Mallorca.

El espectacular refugio elegido por Cristiano y Georgina en sus vacaciones

El espectacular refugio elegido por Cristiano y Georgina en sus vacaciones / iStock / GTres

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Las vacaciones de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez parecen despertar tanta expectación como su inminente boda. Entre los destinos que han elegido recientemente hay una antigua fortaleza situada en el norte de Mallorca, convertida hoy en uno de los alojamientos más exclusivos de la isla. Es un lugar donde el lujo convive con más de tres siglos de historia y donde el Mediterráneo aparece a los pies de los jardines.

El edificio en el que descansaron tras el Mundial conserva un foso defensivo, ocupa una finca inmensa y domina una de las mejores panorámicas de la bahía de Pollença. Alojarse aquí puede costar hasta 12.000 euros por noche, aunque el precio no parece haber sido nunca un problema para la famosa pareja.

Patrimonio de la Humanidad y solo 203 habitantes: el pueblo menos conocido de Baleares

Adriana Fernández

Una fortaleza levantada para vigilar la bahía

Mucho antes de recibir a deportistas, empresarios o celebridades, este lugar tenía una misión muy distinta. El Castell de Manresa fue construido en 1715 como parte del sistema defensivo levantado tras la Guerra de Sucesión para proteger la costa norte de Mallorca frente a posibles ataques por mar.

Su arquitectura revela parte de aquel pasado militar. El acceso principal continúa atravesando el antiguo foso y la planta cuadrangular mantiene el aspecto robusto de las fortificaciones de la época. Lo que más delata su pasado es el emplazamiento, ya que desde este promontorio se controla una amplia panorámica de la bahía de Pollença y desde aquí se podía vigilar cualquier movimiento de embarcaciones.

Puerto de Pollença.

Puerto de Pollença. / Istock

Con el paso del tiempo perdió su función defensiva y acabó pasando a manos privadas. La gran transformación llegó tras una profunda rehabilitación que respetó la estructura histórica del edificio y adaptó sus espacios para convertirlo en uno de los alojamientos más exclusivos de Baleares donde las antiguas dependencias militares han dado paso a amplios salones, terrazas abiertas al Mediterráneo y suites de lujo.

Más de 150.000 metros cuadrados de jardines frente al Mediterráneo

Lo que era la antigua fortaleza alberga ahora la casa principal y ha sido diseñada por un interiorista de renombre internacional, según la web del alojamiento. Además, incluye otros cinco edificios históricos, tres de los cuales han sido reconstruidos como casas de huéspedes.

El castillo cuenta con ocho habitaciones con baño privado, además de impresionantes vistas al mar y a los bosques de alrededor. Ocupa una finca de más de 150.000 metros cuadrados en uno de los rincones más tranquilos del municipio de Alcúdia. Las instalaciones incluyen piscina, pista de tenis, amplias zonas ajardinadas que descienden hasta la costa y espacios exteriores desde los que la vista alcanza buena parte de la bahía de Pollença.

Aquí lo más exclusivo es la sensación de aislamiento y privacidad total. Pero eso tiene un precio. Dependiendo de la temporada y del tipo de estancia, el precio puede rondar los 12.000 euros por noche.

El norte de Mallorca que empieza más allá del castillo

Puerto de Alcudia.

Puerto de Alcudia. / Istock / trabantos

A pocos minutos se encuentra el casco histórico de Alcúdia, rodeado por una de las murallas medievales mejor conservadas de Baleares. Si como Cristiano y Georgina también veraneas este año por la zona, no dejes de pasear por sus calles estrechas, plazas porticadas y los restos de la antigua ciudad romana de Pollentia.

Muy cerca comienza también la península de la Victòria, un espacio natural recorrido por pequeñas carreteras que atraviesan pinares y acantilados abiertos al Mediterráneo. Llega hasta los miradores para contemplar la bahía desde lo alto. Ya que estás por allí, aprovecha para acercarte al puerto de Pollença o continúa hasta el cabo de Formentor.