Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El refugio de Julio Iglesias (82 años) es un pueblo blanco en el Parque Nacional más joven de España: entre alcornoques centenarios y el Mediterráneo, tiene una iglesia del siglo XVI sobre una mezquita

Diez kilómetros por encima de Marbella, un pueblo blanco esconde una mezquita bajo su iglesia y un parque nacional recién nacido en la puerta de casa. El artista más vendido del mundo eligió este rincón hace más de dos décadas y nunca se ha ido.

Este pueblo blanco es y ha sido durante años el refugio menos conocido del cantante español.

Este pueblo blanco es y ha sido durante años el refugio menos conocido del cantante español. / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Julio Iglesias cumple 83 años el próximo 23 de septiembre, con un biopic para Netflix en marcha que promete repasar la vida del cantante que vendió más de 300 millones de discos en ocho idiomas. Pero mientras el mundo espera esa serie, hay un lugar que lleva más de veinte años contando su propia versión de la historia sin necesidad de guion: Ojén, un pueblo de apenas 4.000 habitantes a 309 metros de altitud, a diez kilómetros de Marbella, donde el hombre que ganó el Festival de Benidorm en 1968 con "La vida sigue igual" plantó alcornoques con sus propias manos.

El pueblo costero más bonito de Málaga es un auténtico desconocido con el mejor clima de Europa

Adriana Fernández

No hace falta escarbar mucho para entender por qué. Las Cuatro Lunas, la finca que compró en la provincia de Málaga a finales de los años 90, se extiende sobre casi 450 hectáreas en el paraje de La Mairena, dentro del término municipal, y ahí Julio Iglesias no se limitó a construir una mansión: sembró hierba donde solo había peñascos e hizo crecer hortalizas donde antes había vegetación salvaje. Cuando el incendio del 30 de agosto de 2012 arrasó más de 8.000 hectáreas entre Coín, Mijas, Alhaurín el Grande, Ojén y Monda, calcinando buena parte de su finca, él siguió la evacuación por teléfono desde Punta Cana mientras el personal sacaba a la familia minutos antes de que las llamas llegaran a la casa. El pueblo blanco que le sirvió de refugio, sin embargo, lleva siglos de historia acumulada mucho antes de que él llegara, y esa historia es la que de verdad merece la subida por la A-355.

Ojén, Málaga

Ojén, Málaga / Istock

Ojén, patrimonio bajo el pueblo blanco

La Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, el edificio más importante del casco urbano, se levantó en el siglo XVI sobre la antigua mezquita árabe de Ojén, y todavía conserva el artesonado mudéjar original en la nave, esa decoración geométrica en madera que delata la herencia islámica bajo el templo cristiano. La torre campanario se construyó directamente sobre el alminar de la mezquita, así que en un mismo espacio conviven dos tiempos históricos sin que uno haya borrado del todo al otro.

Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación

Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación / Wikicommons / Telain, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=52902323

En la plaza sigue funcionando la Fuente de los Chorros, de 1905, con sus cinco caños, el punto de agua que durante décadas fue el centro de la vida cotidiana del pueblo. Y por las cuestas del entorno hay que buscar las Cuevas Altas y Bajas de Ojén, cavidades kársticas que sirvieron de habitáculo y establo antes de que existiera el pueblo tal como se conoce hoy; la visita conviene concertarla con la Oficina de Turismo local.

Cuevas de Ojén

Cuevas de Ojén / Wikicommons / Cayetano - https://www.flickr.com/photos/cayetano/2322964537, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=42935502

El municipio también fue durante el siglo XIX la cuna del aguardiente de Ojén, el anís más famoso de España en su época, que se distribuía por todo el país, América Latina y el norte de África, y que Pablo Picasso llegó a pintar en uno de sus bodegones. La producción desapareció durante décadas y hoy está parcialmente recuperada, con un Museo del Aguardiente que documenta todo el proceso de elaboración.

Destilería de Ojén

Destilería de Ojén / Wikicommons / Cayetano Delgado - Destilería Ojén, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12228889

El parque nacional que casi nadie visita desde Marbella

La Sierra de las Nieves es el parque nacional número 16 de España, declarado el 1 de julio de 2021, y reserva de la biosfera de la UNESCO desde 1995. Suma 22.979 hectáreas de parque más otras 75.119 de zona periférica de protección, y su gran protagonista es el pinsapo, un abeto mediterráneo del Terciario que sobrevive únicamente en las serranías de Málaga y Cádiz como último testigo de los bosques de coníferas que cubrían el Mediterráneo hace millones de años. Aquí se encuentra el pinsapar más grande de la Península Ibérica, con más de 1.500 tipos de plantas catalogadas y La Torrecilla, de 1.919 metros, como techo del parque.

Municipio de Istan en la Sierra de las Nieves

Municipio de Istan en la Sierra de las Nieves / Istock

El paraje de Juanar concentra buena parte del atractivo accesible desde el propio Ojén: un bosque de alcornoques, pinos, acebuches y rodales de pinsapo con el Refugio de Juanar, un alojamiento histórico instalado en lo que fue un antiguo parador, como mejor punto de partida para las rutas. Desde el Mirador del Puerto de Marbella, dentro de este paraje, se ve a la vez el Mediterráneo y las cumbres de la sierra, y no es raro toparse con una cabra montés a pocos metros del camino. Más cerca del casco urbano, el paraje de El Cerezal y su Jardín Botánico ofrecen otro bosque mediterráneo de alcornoques, algarrobos y cipreses, presidido por el Pino de El Cerezal, un árbol que corona el conjunto con su copa aparasolada. Entre la fauna del parque también se encuentra el águila real, buitre leonado y muflón, y alrededor se reparten catorce pueblos blancos que completan un entorno que la mayoría de quienes veranean en la costa nunca llega a recorrer.

Cómo llegar y qué no perderse

La vía más directa es volar hasta el aeropuerto de Málaga y alquilar coche, con unos 40 minutos hasta Ojén; desde Marbella el trayecto en coche apenas ronda los 15 minutos, mientras que desde Madrid, la opción es la A-7 o tomar un AVE hasta Málaga combinado con coche de alquiler.

En la mesa, el chivo en caldereta es el plato de referencia de la sierra malagueña, acompañado de aceite y castañas de la zona, y el anís de Ojén sigue siendo el broche líquido de cualquier comida. El Fogón de Flore, en la carretera de Ojén, aparece habitualmente citado como referencia gastronómica del municipio, aunque conviene confirmar horarios antes de la visita.

La mejor época para subir es primavera u otoño, con octubre marcado por el Festival Flamenco del pueblo; agosto conviene evitarlo, tanto por el calor como por el acceso más complicado a la sierra en plena temporada alta de la costa.