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El refugio de Ion Aramendi (49 años) está en este rincón de Murcia: un faro frente al Mediterráneo, calas y "un plan familiar indispensable”

Aramendi lleva años regresando a esta costa murciana, donde encuentra playas, restaurantes y planes para toda la familia.

El refugio de Ion Aramendi está en este rincón de Murcia que considera "un plan familiar indispensable”

El refugio de Ion Aramendi está en este rincón de Murcia que considera "un plan familiar indispensable” / iStock / GTres

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Ion Aramendi lleva décadas pasando los veranos en La Manga del Mar Menor. Lo que empezó como una tradición familiar se ha mantenido con el paso de los años y ahora también forma parte de sus vacaciones junto a sus hijos. Cuando habla de este tramo de la costa murciana, el presentador destaca sobre todo su carácter familiar: “Es un plan totalmente familiar que disfruto muchísimo”. Y añade: “Para mí, ya es un lugar indispensable en mi vida”, afirmaba en una entrevista con el diario local.

Pertenece principalmente al municipio de San Javier

Pertenece principalmente al municipio de San Javier / Istock / t

A pocos kilómetros se encuentra Cabo de Palos, otro de sus lugares habituales y, probablemente, su rincón favorito de la zona. “Me parece un puerto maravilloso, con un paseo extraordinario, una oferta cultural y gastronómica increíble, y unas calas preciosas a su alrededor por las que puedes caminar”, explica a Diario de La Manga.

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Adriana Fernández

Cabo de Palos: puerto, calas y un faro frente al mar

Si te animas a visitar el refugio de Ion Aramendi puedes comenzar por el puerto, uno de los espacios más reconocibles de Cabo de Palos. Desde allí parte un paseo junto a la costa desde el que puedes acercarte a distintas calas y contemplar el Mediterráneo desde varios puntos.

El paseo conduce también hacia el faro de Cabo de Palos, levantado sobre el promontorio en el extremo de la localidad. La torre domina la costa y es sin duda una de las imágenes más conocidas de este litoral. Aramendi también lo tiene entre sus lugares favoritos y, al hablar de él, afirma: “Me parece un lugar mágico”.

Desde este punto tienes el Mediterráneo abierto delante y una costa llena de acantilados, rocas y pequeñas calas. Si el tiempo acompaña, puedes darte un baño, continuar caminando por el litoral o volver hacia el puerto para comer.

Cabo de Palos es el destino perfecto para los que van en busca del mar

Cabo de Palos es el destino perfecto para los que van en busca del mar / Jorge Fuentes Quero / ISTOCK

La localidad también es muy conocida por sus fondos marinos y por la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, una de las zonas de referencia del Mediterráneo español para el buceo. Los atrevidos que se lancen al agua podrán contemplar bajo sus aguas paredes rocosas, praderas de posidonia y una gran diversidad de especies. Hay muchas empresas especializadas que operan en la zona.

La Manga, entre dos mares

Desde Cabo de Palos puedes desplazarte hasta La Manga del Mar Menor, una estrecha franja de tierra que separa el Mar Menor del Mediterráneo. En algunos puntos apenas necesitas unos minutos para pasar de una costa a la otra, aunque el paisaje y las condiciones del agua cambian considerablemente.

Este cordón litoral tiene unos 22 kilómetros de longitud

Este cordón litoral tiene unos 22 kilómetros de longitud / Istock / 5

Esta zona es precisamente la parte más familiar que Aramendi destaca cuando habla de La Manga. Le gusta “la gozada que supone estar en la playa del Mar Mayor” y, sobre todo, “ver cómo los niños se lo pasan increíblemente bien”. Para una estancia con familia, puedes alternar las playas del Mediterráneo con el Mar Menor y completar el día con un paseo, una comida junto al mar o alguna actividad náutica.

La Manga tiene alrededor de 22 kilómetros de playas y una oferta hotelera y gastronómica que pocos destinos de costa pueden igualar, lo que también explica por qué en verano se transforma por completo la zona. El propio Aramendi reconoce que hay momentos en los que le incomodan “la aglomeración de gente y el volumen de tráfico”. Es uno de los inconvenientes de un destino que concentra buena parte de sus visitantes durante los meses de julio y agosto, pero que recupera la calma (sin perder el buen tiempo) en cuanto terminan las vacaciones de la mayoría.

A un lado queda el Mar Mediterráneo y, al otro, el Mar Menor

A un lado queda el Mar Mediterráneo y, al otro, el Mar Menor / Istock / Nando Lardi

La relación de Aramendi con La Manga viene de largo. Lleva años regresando y ha incorporado la zona a sus propias vacaciones de verano familiares, pero considera que La Manga tiene margen para disfrutarse durante más meses del año. En su opinión, la primavera y el otoño son especialmente agradables y pueden ofrecer otra forma de conocer la zona, con menos presión sobre las playas y las carreteras.

También la gastronomía ocupa un lugar importante en sus vacaciones. Aramendi destaca la variedad de la oferta de La Manga y Cabo de Palos, donde la cocina marinera tiene un peso evidente. En sus recomendaciones aparece Fanático Beach, en Cabo de Palos, uno de los lugares que frecuenta cuando vuelve, según reveló a Guía Repsol.