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El refugio de la infancia de Jordi Sánchez, "Antonio Recio" en LQSA (62 años) es un barrio de Barcelona: "Yo he sido un niño de calle, de escuchar a las señoras e ir de vacaciones con los vecinos"

Un barrio de posguerra a los pies de Collserola, construido para diez mil personas que llegaron todas a la vez, sigue siendo la explicación de por qué Antonio Recio hace tanta gracia.

El actor vuelve siempre que puede al barrio donde creció siendo "solo un niño".

El actor vuelve siempre que puede al barrio donde creció siendo "solo un niño". / Istock

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En la ladera de Collserola hay un barrio que casi nadie visita y que, sin saberlo, ha visto nacer a uno de los personajes más repetidos de la televisión española. No hace falta ser de Barcelona para reconocer a Antonio Recio. Hace falta, en cambio, subir hasta aquí para entender de dónde salió.

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Adriana Fernández

Jordi Sánchez lleva diecinueve años entrando cada semana en las casas españolas con la cara de un pescadero insufrible y carcajada fácil. Pero antes de ser Antonio Recio, antes incluso de estudiar enfermería y trabajar tres años en un hospital, Jordi Sánchez Zaragoza fue un crío de Montbau, el barrio de posguerra que el Ayuntamiento de Barcelona levantó a los pies de Collserola para diez mil personas que venían de fuera. De ahí salió todo, según cuenta él mismo: la manera de mirar, de escuchar, de robar frases ajenas para convertirlas en personajes.

Torre de Collserola, Barcelona

Torre de Collserola, Barcelona / Istock / Oleh Tiuriakov

2026 ha sido un año cargado para el actor: Vida perra, junto a Carlos Areces y Fernando Tejero; y La que se avecina sigue rodando temporadas mientras se consolida como la comedia más longeva de la televisión en España. Pero en medio de ese ritmo de rodajes, entrevistas y estrenos, Sánchez sigue volviendo, al menos de palabra, a un barrio que la mayoría de turistas de Barcelona ni siquiera sabe que existe.

Vista aérea de la ciudad de Barcelona

Vista aérea de la ciudad de Barcelona / Istock

Un polígono para diez mil personas que no salía en ninguna guía

Montbau no tiene fachada modernista ni terraza con vistas al mar. Se construyó entre 1959 y 1961 por encargo del Patronato Municipal de la Vivienda, bajo el alcalde Josep Maria de Porcioles, y sus arquitectos —Giráldez, Subías y López-Iñigo— habían viajado antes a Rotterdam y Berlín para traerse de vuelta ideas del racionalismo europeo y del CIAM. El resultado fue un barrio pensado para acoger a unas diez mil personas, en su mayoría familias que llegaban del sur de España en plena expansión desarrollista, todas más o menos de la misma edad, con hijos que nacieron casi a la vez.

Casco antiguo en la ciudad de Barcelona

Casco antiguo en la ciudad de Barcelona / Istock / TATYANA TOMSICKOVA

Ese detalle, el de una generación entera de niños creciendo juntos en los mismos bloques, es la clave de la memoria de Sánchez. Los matrimonios llegaron jóvenes y hoy Montbau es, precisamente por eso, uno de los barrios con mayor proporción de gente mayor de toda Barcelona: la generación que fundó el barrio sigue viviendo en él, aunque sus hijos, como el propio actor, se hayan marchado. En el Pla de Montbau, la plaza que hace de corazón social del lugar, la escultura de bronce de Marcel Martí sigue vigilando. Alrededor, los bloques racionalistas de los años 60 conviven con las viviendas unifamiliares de la parte alta, obra de Joan Bosch i Agustí, y con una iglesia de barrio que en su día rechazó nada menos que Le Corbusier antes de que el encargo recayera en los arquitectos Vayreda y Montguió.

Escultura de bronce de Marcel Martí

Escultura de bronce de Marcel Martí / Wikicommons/ Canaan - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=32763025

Fue en ese decorado, entre bloques y aceras inclinadas, donde Jordi Sánchez aprendió lo que él mismo describe como una infancia de calle. "Mi padre murió hace poco. Eran del barrio de Montbau, en Barcelona. Los matrimonios que fueron a ese barrio eran todos de la misma edad y nacimos todos los niños a la vez. Era como un parque infantil. Ahora es el barrio con más gente mayor de Barcelona. Yo he sido un niño de calle, de escuchar a las señoras e ir de vacaciones con los vecinos. Esto me ha servido para crear personajes", explicaba en entrevista.

Jardines del Palau de les Hueres

Jardines del Palau de les Hueres / Wikicommons / Joandrés - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=127769674

El hospital, la sierra y el barrio de al lado que sí lo hizo actor

A pocos minutos a pie de Montbau está el Hospital Universitari de la Vall d'Hebron, el más grande de Cataluña, y ahí también hay historia familiar: la madre de Jordi Sánchez trabajó allí como administrativa, y el propio actor, antes de subirse a un escenario, pasó tres o cuatro años trabajando como enfermero en la unidad de traumatología. Ese oficio, el de cuidar cuerpos ajenos en un pasillo de hospital, convive de forma curiosa con el oficio que vino después: el de construir personajes a partir de gente real.

Escultura 'Forma 212', primera escultura abstracta urbana de España

Escultura 'Forma 212', primera escultura abstracta urbana de España / Wikicommons / Pere López - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=26335291

Collserola, con sus ocho mil hectáreas, empieza literalmente donde acaba el barrio. El 60% del territorio de Montbau está dentro del parque natural, así que para cualquiera que creciera aquí, el monte no era una excursión de domingo sino el patio trasero de casa. Caminando hacia el norte se llega a la ermita prerrománica de Sant Cebrià i Santa Justina, escondida entre pinos, uno de esos rincones que ni siquiera muchos barceloneses conocen.

Hospital Valle de Hebrón

Hospital Valle de Hebrón / Wikicommons / Canaan - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=190965313

Pero el salto artístico de Jordi Sánchez no ocurrió en Montbau sino en Horta, el barrio vecino, en el Foment Hortenc: una entidad cultural y deportiva centenaria donde el actor empezó a subirse a un escenario en su juventud. Fue ahí, y no en un plató, donde alguien le dijo por primera vez que la comedia podía ser suya. Hoy, casi a un cuarto de hora andando de Montbau, el distrito de Horta-Guinardó esconde otra joya que el turismo de masas apenas roza: el Parc del Laberint d'Horta, el jardín neoclásico más antiguo conservado de Barcelona, con su laberinto de cipreses del siglo XVIII y entrada gratuita los miércoles y domingos. Sánchez vive hoy en Font d'en Fargues, un barrio próximo, más acomodado, de masías reconvertidas: ha cambiado de dirección, pero no de territorio.

Mosaico del plano de Montbau

Mosaico del plano de Montbau / Wikicommons / Joan Andrés de Barcelona - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=97554562

Cómo llegar y qué ver en el Barcelona que las guías se saltan

Para subir hasta Montbau, lo más sencillo es coger el metro L3 hasta la estación de Vall d'Hebron y caminar unos diez minutos cuesta arriba, o tomar el autobús 85 o el 27. Desde el centro de Barcelona el trayecto ronda los 25 minutos.

Perfil de Tibidabo con la iglesia de Sagrat Cor

Perfil de Tibidabo con la iglesia de Sagrat Cor / Istock

Una vez arriba merece la pena empezar por el Pla de Montbau y su escultura de bronce, seguir el trazado racionalista de los bloques de los años 60 y, si el cuerpo aguanta, subir hasta la ermita de Sant Cebrià i Santa Justina por los senderos de Collserola. Bajando hacia Horta, el Parc del Laberint d'Horta es parada obligada, sobre todo si se elige uno de los días de entrada gratuita.

Parque del Laberinto

Parque del Laberinto / Wikicommons / Canaan - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=61520261

Para comer, el propio Foment Hortenc sigue funcionando como restaurante además de centro cultural, en el número 15 de la calle Alt de Mariner: cocina sencilla de mercado, precios de barrio, un menú de mediodía que no ha cambiado de espíritu en décadas y la posibilidad, si hay suerte, de coincidir con algún ensayo de teatro amateur en la sala de al lado. No es el restaurante con estrella que buscaría un turista de fin de semana, pero es, literalmente, el sitio donde nació la vocación del actor.