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El refugio de Fran Rivera (52 años) está junto a una de las ciudades más espectaculares de Andalucía: un histórico cortijo familiar rodeado de dehesas y un puente de piedra sobre un profundo desfiladero

El torero mantiene un estrecho vínculo con un histórico cortijo familiar situado junto a una de las ciudades más impresionantes de Andalucía, donde la historia, la naturaleza y la tradición se dan la mano.

El histórico refugio familiar de Fran Rivera

El histórico refugio familiar de Fran Rivera / iStock / GTres

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Pocos lugares representan tanto la historia de una familia como el refugio al que Fran Rivera sigue regresando siempre que puede. A las afueras de Ronda, entre dehesas y olivares, se encuentra el Recreo de San Cayetano, un histórico cortijo que ha acompañado durante generaciones a la saga Ordóñez-Rivera y que el propio torero ha definido como el lugar donde se conserva buena parte de la memoria familiar.

Casco Histórico de Ronda, España

Casco Histórico de Ronda, España / Istock / alxpin

"Esta era la casa de mi bisabuelo y donde nació Antonio Ordóñez. Mi abuelo la vendió por necesidad y cuando empezó a torear la volvió a comprar", recordaba durante una entrevista en televisión mientras recorría la finca que ha pasado de generación en generación. Más allá de ese vínculo sentimental, su refugio está situado en un lugar que invita a descubrir una de las ciudades más espectaculares de Andalucía por estar suspendida sobre un profundo desfiladero y rodeada por los paisajes de la Serranía.

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El refugio donde se conserva la memoria de la familia Ordóñez

El Recreo de San Cayetano es muy especial en la historia de la familia Rivera-Ordóñez. Allí nació el torero Antonio Ordóñez, abuelo de Fran Rivera, y allí transcurrió buena parte de la vida familiar ligada al campo y a la tauromaquia. Durante años, la finca dejó de pertenecer a la familia, pero Antonio Ordóñez consiguió recuperarla tras alcanzar el éxito en los ruedos y así pudo devolver a los suyos un lugar cargado de recuerdos. Fran Rivera ha explicado en varias ocasiones que este cortijo representa mucho más que una residencia familiar, ya que es el escenario donde varias generaciones han compartido reuniones, celebraciones y el día a día, además de conservar una parte esencial de la historia de una de las sagas más conocidas del mundo del toro.

Pero, además de esta familia, la finca guarda otro secreto vinculado al mundo de la cultura. En ella reposan las cenizas de Orson Welles, gran amigo de Antonio Ordóñez y otro enamorado de Ronda. El cineasta estadounidense pidió que parte de sus restos descansaran justo en este lugar.

Una ciudad suspendida sobre un desfiladero

Ronda España desde arriba

Ronda España desde arriba / Istock / Colin Thompson

A pocos minutos del cortijo aparece Ronda, una de las ciudades monumentales más impresionantes de España e inconfundible por el Puente Nuevo, una enorme construcción de piedra sobre el Tajo de Ronda. Este desfiladero excavado por el río Guadalevín supera el centenar de metros (no apto para los que sufran de vértigo, pero merece la pena incluso pasar el mal trago solo por tener esas vistas) y divide el casco histórico en dos.

La ciudad de estrechas calles empedradas cuenta también con una de las plazas de toros más importantes de España, considerada una referencia en la historia de la tauromaquia, además de monumentos como los Baños Árabes o el Palacio de Mondragón.

El interior de la Plaza de Toros de Ronda

El interior de la Plaza de Toros de Ronda / Istock / Irina Ovchinnikova

Una vez dentro de Ronda, probablemente te sientas atrapado y no quieras ni salir de sus calles y plazas, pero si tienes tiempo y te gusta la naturaleza, puedes completar la escapada por la Serranía de Ronda, que tiene dehesas y rutas senderistas que permiten descubrir un paisaje muy distinto al de la costa malagueña. También merecen mucho la pena visitar los numerosos pueblos blancos que salpican las montañas cercanas.