Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El refugio de Richard Gere (76 años) es una joya oculta de Galicia: "Amo España y la capacidad de los españoles para vivir transmitiendo alegría y felicidad"

El actor guardó esta frase para el final de su etapa madrileña, pero su verdadero vínculo con España tiene nombre propio y está en la costa coruñesa.

El refugio español de Richard Gere está en una región de Galicia que quizás no conozcas.

El refugio español de Richard Gere está en una región de Galicia que quizás no conozcas. / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Richard Gere pronunció esa frase en noviembre de 2025, cuando se despedía de la que había sido su casa en La Moraleja durante algo más de un año. No hablaba de un pueblo concreto ni de un paisaje que hubiera visitado de paso. Hablaba de un país entero, del carácter de su gente, de algo que había aprendido a querer sin prisa. Y sin embargo esa declaración, tan genérica en apariencia, tiene un lugar donde se cumple de forma muy concreta: Oleiros, en A Coruña, la tierra de la familia de su mujer.

El pueblo donde mejor se come de Galicia es todavía un desconocido: marisco, hórreos frente al mar y un litoral salpicado de leyendas

Adriana Fernández

Gere, nacido el 31 de agosto de 1949 y a punto de cumplir 77 años, dejó Madrid en 2025 para volver a instalarse en Estados Unidos junto a Alejandra Silva, la empresaria gallega con la que está casado desde 2018 y con la que tiene dos hijos, Alexander y James. Pero el regreso no ha significado una ruptura con España. La familia de Silva sigue en Galicia, su madre reside allí, y las visitas a Oleiros forman parte del calendario del actor desde hace años. Es ahí, y no en La Moraleja, donde conviene situar el verdadero refugio gallego de Gere: un municipio de apenas 37.500 habitantes que, sin hacer ruido, concentra la renta per cápita más alta de toda la provincia.

Playa de Santa Cristina, Oleiros, Galicia.

Playa de Santa Cristina, Oleiros, Galicia. / Istock

Un castillo en un islote y una historia que aún se discute

Oleiros se asoma a la ría de A Coruña con una pieza que resume su carácter defensivo: el Castillo de Santa Cruz, levantado sobre un islote y unido a tierra por una pasarela peatonal que hoy recorren paseantes donde antes patrullaban centinelas. La fortaleza está declarada Bien de Interés Cultural, y su función original respondía a una necesidad muy concreta: proteger la entrada a la ría de ataques navales en una época en la que la costa gallega era un objetivo constante para corsarios y potencias rivales.

Histórica fortaleza costera del Castillo de Santa Cruz

Histórica fortaleza costera del Castillo de Santa Cruz / Istock / 5

Sobre su origen exacto conviven dos versiones. Unas fuentes lo sitúan en el siglo XVI, otras lo fechan en torno a 1664. Lo que no admite discusión es su papel en el paisaje de Oleiros: pequeño, recio, fotografiado desde todos los ángulos posibles, y convertido con el tiempo en la imagen que mejor representa al municipio en cualquier búsqueda de postal gallega.

Más allá del castillo, Oleiros guarda un tramo de costa que muchos visitantes de A Coruña ni siquiera saben que está a diez minutos. El Monumento Natural Costa de Dexo ofrece acantilados abiertos a las rías de A Coruña, Betanzos y Ferrol, con miradores naturales que no necesitan cartel para imponer respeto. Quien busque algo más tranquilo tiene las playas de Santa Cristina, Bastiagueiro y Mera, arenales familiares, de aguas frías pero limpias, sin la masificación de otros puntos de la comarca.

Fachada del Ayuntamiento de Oleiros

Fachada del Ayuntamiento de Oleiros / Istock

El municipio conserva también una huella arquitectónica singular: los palacetes de estilo indiano, construidos por emigrantes gallegos que hicieron fortuna en América y volvieron a levantar sus casas señoriales junto al mar que un día los vio partir. El Museo Os Oleiros recoge parte de esa memoria local, mientras que la Fundación Luís Seoane completa la oferta cultural del municipio con un programa que combina arte contemporáneo y patrimonio gallego.

Isla de Santa Cruz, Oleiros.

Isla de Santa Cruz, Oleiros. / Istock

Cómo llegar, qué comer...

Para organizar la visita, Oleiros se recorre bien en un día completo saliendo desde A Coruña capital, apenas a 10 kilómetros. La ruta lógica combina el castillo por la mañana, un paseo por la Costa de Dexo a media mañana y las playas o el casco de palacetes indianos por la tarde, dejando margen para perderse sin reloj, que es como mejor se entiende este tramo de costa.

Ningún relato gallego se sostiene sin pasar por la mesa, y Oleiros no es la excepción. El pulpo á feira, la empanada y los mejillones al vapor son los platos que definen la gastronomía de la zona, servidos en tabernas y marisquerías que aprovechan la cercanía del mar para no necesitar artificios.