Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El refugio donde creció la reina del fútbol: el origen de Alexia Putellas, a solo media hora de Barcelona y con un mural de 104 metros cuadrados dedicado a ella

La ciudad que vio nacer a una leyenda del deporte se ha convertido en un símbolo de orgullo, memoria y peregrinación para miles de aficionados.

El refugio de Alexia Putellas es un sencillo pero acogedor pueblo cerca de Barcelona.

El refugio de Alexia Putellas es un sencillo pero acogedor pueblo cerca de Barcelona. / Istock

Mariona Carol

A solo media hora de Barcelona, Mollet del Vallès guarda los primeros latidos de la historia de Alexia Putellas. En sus calles tranquilas, entre plazas donde los niños juegan sin prisa y comercios que aún conservan trato de barrio, una niña de tres años empezó a golpear un balón sin saber que acabaría cambiando el fútbol para siempre.

Mollet no es únicamente el lugar donde nació la mejor futbolista del planeta; es el escenario que moldeó su carácter, su ambición y su vínculo inquebrantable con sus raíces. Con cerca de 52.000 habitantes, la ciudad ha pasado de su pasado industrial a convertirse en un punto de referencia emocional para los seguidores de la capitana blaugrana.

El desconocido pueblo a media hora de Barcelona: sin turistas y excepcionalmente bonito

Adriana Fernández

Un territorio de gigantes

Mollet siempre ha tenido algo especial. Lo demuestra el Menhir de Mollet, una pieza neolítica de cinco metros que recuerda que esta tierra ha sido hogar de figuras imponentes desde tiempos remotos.

Menhir de Mollet.

Menhir de Mollet. / Wikicommons

Hoy, ese legado convive con otro tipo de grandeza: la de una deportista que ha llevado el nombre de su ciudad a los escenarios más prestigiosos del mundo.

Los primeros pasos de una líder

En la plaza del AyuntamientoAlexia empezó a jugar con apenas tres años. Allí, entre risas y carreras, se forjó la niña que más tarde regatearía a los chicos en el patio del colegio y decidiría las alineaciones como si ya fuera capitana.

Con siete años fichó por el Mollet, pero las burlas de algunos compañeros la empujaron a buscar un nuevo camino. En el CE Sabadell encontró un equipo femenino, aunque tuvo que dar una fecha de nacimiento falsa para poder competir. Su determinación ya era evidente.

Mollet del Vallès, vista del campanario y de los edificios cercanos.

Mollet del Vallès, vista del campanario y de los edificios cercanos. / Wikicommons

A los 12 años llegó al Barça, un sueño compartido con su padreJaume, quien la llevaba de la mano al Camp Nou. Tras una reestructuración que la obligó a marcharse, pasó por el Espanyol y el Levante antes de regresar a casa en 2012 para cumplir la promesa que le hizo a su padre, fallecido cuando ella tenía 18 años.

Mollet, un mapa emocional

Quien visita Mollet hoy puede recorrer los mismos espacios que marcaron la infancia de Alexia.

El Museo Abelló, la iglesia de Santa Maria de Gallecs o el paraje natural de Gallecs, más de 700 hectáreas de naturaleza protegida, son lugares donde la jugadora encontraba calma mucho antes de convertirse en icono global.

Parque Natural de Gallecs de Mollet del Vallés

Parque Natural de Gallecs de Mollet del Vallés / Istock

El mural de 104 metros cuadrados dedicado a ella, obra del artista local Dase, se ha convertido en un símbolo de identidad. Allí, vecinos y visitantes se detienen para fotografiarse frente a la imagen de la futbolista que ha llevado el nombre de Mollet a lo más alto.

Una ciudad que late al ritmo de su estrella

Mollet ha sabido abrazar la historia de Alexia sin convertirla en un mito distante. La ciudad celebra sus éxitos como si fueran propios y ha encontrado en ella un espejo de esfuerzo, humildad y superación.

Cuando Alexia dedicó su primer Balón de Oro a su padre con un "esto es para ti, papá", Mollet entero sintió que ese reconocimiento también era suyo. La primera futbolista española en lograrlo, compartiendo honor con Luis Suárez Miramontes, había salido de sus calles.

El origen de una leyenda

Visitar Mollet del Vallès es entender que las grandes historias no nacen en los estadios repletos, sino en los parques locales, en los entrenamientos bajo el sol de la tarde y en la constancia de quienes nunca olvidan de dónde vienen.

Aquí, en este rincón del Vallès Oriental, empezó a escribirse la historia de Alexia Putellas, la Reina del fútbol. Y Mollet, orgulloso, sigue siendo su hogar.