Recuerdos autobiográficos e inolvidables de Kenia

El 18 diciembre se cumplen 25 años del estreno de "Memorias de África". Isak Dinesen, autora del relato autobiográfico que inspiró el largometraje, es la cabeza visible de toda una generación de escritoras y aventureras de principios de siglo XX que crecieron emocionalmente en Kenia.

Pablo Fernández

"Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong". Así comienza Memorias de África, relato en el que la danesa Karen Christenze Dinesen evoca su estancia en Kenia entre 1917 y 1931 y su romance con el cazador Finch Hatton. Aunque la obra de Isak Dinesen, seudónimo literario de Karen, merece un hueco en la historia del género autobiográfico del siglo XX, resulta evidente que parte de su impacto actual se debe al largometraje dirigido por Sidney Pollack en 1985 y protagonizado por Meryl Streep y Robert Redford. Veinticinco años después de su estreno, el magnetismo entre Streep y Redford permanece intacto. El filme obtuvo siete Oscar, entre los que destacan los de Mejor Película y Mejor Dirección. Paradójicamente, ninguno de los actores protagonistas resultó galardonado.

Kenia ha sido el escenario de algunas de las memorias más importantes del género aventurero. Fruto de la colonización, existen diversos testimonios occidentales sobre aquella época y la profunda capacidad de fascinación del continente negro. Al igual que Dinesen, Elspeth Huxley vivió durante un periodo esencial de su vida en el país africano. En 1912, con apenas cinco años de edad, se instaló con su familia en Thika para dirigir una plantación de café. Sus recuerdos quedaron plasmados en The Flame Trees of Thika: Memories of an African Childhood, obra que incluso inspiró una miniserie británica a principios de la década de los 80. Desafortunadamente, el libro no está disponible en español. He aquí el comienzo, por si alguna editorial acepta el reto: "Partimos en una carreta repleta de provisiones tirada por cuatro bueyes marcados por cicatrices de látigo. Ningún caballero medieval podría llevar una armadura mejor que la que llevábamos Tilly y yo contra los rayos del sol".

Continuando con autoras femeninas, merece un capítulo especial Beryl Markham, aventurera, entrenadora de caballos, piloto y amiga de Dinesen y Hatton. Cuenta la crónica rosa que cuando la relación entre los protagonistas de Memorias de África decayó, Markham mantuvo un affaire con el cazador. La crónica africana de sus años de juventud, que lleva por título Al oeste con la noche, está considerada como un verdadero clásico de la literatura de aventuras. La edición española de esta mítica obra está descatalogada, por lo que los interesados deben buscarla en alguna librería de viejo.

Aunque no pertenecen estrictamente al tema tratado, existen un par de libros relacionados que también merecen tenerse en cuenta. Wilfred Thesiger, referente para cualquier aficionado a los viajes y a la aventura, vivió durante casi 30 años en Kenia. El profundo conocimiento de Thesiger de la geografía y las diferentes tribus del país queda patente en Mis días de Kenia (1994). Por otra parte, Bill Bryson, el gran escritor de viajes contemporáneo, también aporta su grano de arena al género autobiográfico con African Diary (2002), en el que relata su visita a Kenia gracias a la invitación de una organización benéfica. El encanto de África permanece intacto.