Rávena, la primera ciudad del mundo donde aparecieron Melchor, Gaspar y Baltasar

Los nombres con los que actualmente denominamos a los tres magos aparecieron por primera vez en un mosaico de esta ciudad. 

Lucía Martín García
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Foto: Francesco Cantone / ISTOCK

La ubicación exacta es un mosaico que pertenece al interior de la Basílica de San Apolinar el Nuevo. Se trata de un templo cristiano que se encuentra en la ciudad italiana de Rávena. En un inicio la iglesia se consagró para el culto arriano, ya que fue construida por orden del rey ostrogodo Teodorico el Grande en el año 505, tras la conquista bizantina fue habilitada para el culto católico. Esta construcción forma parte del conjunto monumental  Rávena con el título de Patrimonio de la Humanidad desde el año 1996. 

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Todas las iglesias de Rávena cuentan con singulares mosaicos y esta no iba a ser menos. Las creaciones datan de varios periodos, hay algunos que pertenecen al de Teodorico y otros pertenecen a la reestructuración ordenada por el obispo Agnello, cuando se reconsagró el edificio al culto cristiano católico. Las paredes de la nave central están divididas en tres zonas bien diferenciadas por su decoración.

Uno de los más famosos de esta iglesia es el mandado construir por el emperador Justiniano, y en el que aparecen los Reyes Magos con los nombres actuales, Melchor, Gaspar y Baltasar. Es la primera vez que los encontramos denominados así, ya que en la biblia no figuran estos nombres. Con extraños gorros rojos que algunos asocian a un aspecto republicano y un aspecto mucho más joven al que estamos acostumbrados, caminan en fila uno detrás de otro con vasijas de plata entre sus manos.

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Estos mosaicos, del año 550, son una de las primeras representaciones de los magos de oriente. Puede sorprender el hecho de que Baltasar no es era negro, si no un hombre con barba negra y lo seguiría  seguiría siendo blanco hasta el siglo XIV. También podemos apreciar que Melchor parece el más joven. No sabemos a dónde van ni de dónde vienen, ni tampoco podemos ver a sus icónicos camellos ni pajes, solo los reyes son los protagonistas y de una forma diferente a la que estamos acostumbrados. 

Cosas que ver en Rávena

Si eres un amante de los mosaicos, esta ciudad tiene mucho que ofrecer, la basílica de San Vitale está bien para empezar ya que probablemente sea el edificio más importante de la ciudad. Fue consagrada en 547 y pese a su austera arquitectura posee en su interior mosaicos formidables y muy bien conservados. En su interior podemos encontrar escenas del Antiguo Testamento y del emperador Justiniano y la emperatriz Teodora, aunque el emperador no llegó a verlos. 

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Si prefieres alejarte un poco de los mosaicos, debes acercarte al Museo de Teodorico, a simple vista puede parecer poco llamativo ya que no cuenta con un arquitectura muy vistosa, pero merece la pena, además en su interior no encontraras ningún mosaico. No se puede dejar pasar la oportunidad de deambular por las calles peatonales y las plazas de la ciudad. Rávena es una ciudad especialmente alegre y tiene un encanto especial que merece la pena explorar. En su casco antiguo hay numerosas cafeterías con terrazas, heladerías, y tiendas de moda.

Si nos alejamos un poco de la ciudad y exploramos el municipio encontraremos lugares tan bonitos como la Torre del Reloj de Brisighella. Es un pequeño pueblo caracterizado por un hermoso casco antiguo y por tres pináculos rocosos, sobre los que descansan sus tres hitos: una fortaleza, un santuario y una torre del Reloj.

Flavio Vallenari / ISTOCK