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Rafa Nadal (39 años) siempre vuelve a este restaurante familiar: cocina mediterránea, producto local y un refugio gastronómico lejos del foco mediático

Arroces, pescado del día y vistas al mar en un restaurante frecuentado por quienes buscan comer bien en la costa de Mallorca.

Cala Bona, municipio de Son Servera

Cala Bona, municipio de Son Servera / Istock / 5

Si estás buscando un restaurante en Mallorca donde comer bien sin caer en los sitios más evidentes, hay locales que funcionan mejor por recomendación que por visibilidad, como es el caso de Sa Punta.

No es un restaurante de paso ni uno pensado para el turista que busca vistas rápidas y una carta llamativa. Aquí el planteamiento se basa en una cocina mediterránea reconocible, producto local y una experiencia bastante estable en el tiempo.

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Adriana Fernández

Es precisamente ese tipo de sitio el que encaja con perfiles como el de Rafa Nadal cuando está en la isla, más centrado en la discreción que en la exposición. Pero además del popular tenista, aquí no es raro encontrar otras caras conocidas del mundo del deporte, cultura y sociedad.

Qué tipo de restaurante es y cuánto cuesta realmente comer aquí

Antes de ir, conviene situarlo bien. No es de los restaurantes más baratos que vas a encontrar (hay que tener en cuenta la localización frente al mar en Port Verd, cerca de Cala Bona), pero tampoco juega en la liga de los locales más caros de la isla.

En un formato estándar de entrante, plato principal y bebida, lo normal es moverse en una horquilla aproximada de entre 40 y 50 euros por persona en comidas más sencillas, y entre al menos 50 y 90 euros si se opta por pescado o arroces para compartir.

Estos rangos son habituales en restaurantes de costa en Mallorca con producto fresco, y encajan con la propuesta del lugar basada más en el producto que en la presentación.

Arroces, pescado y cocina mediterránea sin artificios

En la carta de Sa Punta, el arroz caldoso con cigalas es una de las mejores opciones para compartir y funciona especialmente bien en comidas largas.

En pescados, la propuesta se apoya en producto del día, preparado de forma sencilla, donde el resultado depende directamente de la calidad de la materia prima. No dejes de probar la lubina salvaje a la sal.

También aparecen entrantes habituales en este tipo de cocina como calamares, frituras, ensaladas con producto local o marisco según temporada. A eso se suman carnes, como el chateaubriand Caydesa a la piedra, para quien no busca pescado.

Comer cerca del mar sin el trajín de los sitios más saturados

Uno de los factores que más condiciona la experiencia en Mallorca es el entorno, aunque en Sa Punta simplemente funciona como un extra, porque el protagonismo se lo lleva indudablemente la cocina.

El restaurante se sitúa en un entorno costero que permite comer cerca del mar sin entrar en los puntos más saturados de la isla, lo que se traduce en menos ruido, menos rotación de mesas y más margen para alargar la comida y, cómo no, la sobremesa. No es que esté en un lugar aislado, pero tampoco es un punto de paso constante y, especialmente en temporada alta, eso es parte de su atractivo.

Este tipo de detalles ayudan a entender por qué perfiles como el de Rafa Nadal se mueven en estos espacios cuando están en Mallorca.

No se trata de lujo ni de exclusividad, sino de normalidad. Aquí puede ir a un sitio donde la comida es fiable, el entorno es tranquilo y el foco no está en quién entra o sale.

Ese tipo de contexto es difícil de encontrar en zonas más expuestas de la isla, y explica por qué este tipo de restaurantes mantiene una clientela constante, ya sea o no conocida para el resto de la sala.

Pero, debido a su popularidad, reservar es más que recomendable en temporada alta, especialmente para el turno de comidas. Aunque no es un sitio masificado, sí tiene bastante demanda en determinados momentos del día.