Quinientos viajeros, por Mariano López

Las mujeres son las más aventureras: evitan las rutas turísticas y buscan lugares más auténticos.

Mariano López

La compañía aérea British Airways ha realizado un estudio entre quinientos viajeros españoles con la presumible intención de conocer en qué medida les podría afectar la crisis económica en sus hábitos de viaje, y se ha encontrado con el agradable resultado de que casi la tercera parte de los encuestados no pensaba cambiar, en absoluto, de intenciones, costumbres ni presupuesto. El estudio de British Airways sugiere, además, que, cuando viaja fuera de España, el viajero español huye de los viajes organizados, planifica sus vacaciones con más antelación de la que se supone, utiliza Internet en sus reservas y sueña con viajar más y más lejos, un perfil que no describen los informes ministeriales acerca de cómo, cuándo y por qué viajan los españoles al extranjero.

La información disponible sobre los hábitos e intereses del español que viaja fuera de nuestras fronteras es escasa y a menudo aparece difuminada por el grueso trazo con que se comporta la mayoría de los turistas nacionales: el pasado año, casi el 93 por ciento de los españoles que viajaron se quedaron dentro de España, la mayoría utilizó el coche en sus desplazamientos, el destino preferente fue algún lugar ya conocido de años anteriores, una buena parte se alojó en una vivienda propia o prestada por familiares o amigos y casi todos destacaron como principal objetivo del viaje la búsqueda de un merecido "descanso", y aunque la traducción de esta palabra no signifique, para la mayoría, no hacer absolutamente nada, queda claro en las encuestas que la mayor parte de los turistas españoles no siente una especial atracción por descubrir lugares nuevos. Entonces, ¿cómo son, cómo se comportan, qué buscan, cómo han cambiado los viajeros españoles por el mundo? El estudio de British Airways sugiere algunas pistas. Ocho de cada diez encuestados prefiere reservar sus viajes con antelación; nueve de cada diez huye de los viajes organizados. El motivo principal del viaje es salir de la rutina, descubrir, conocer, encontrar otras culturas. Sólo un cuatro por ciento de los encuestados busca disfrutar del sol y de la playa fuera, y menos de un dos por ciento orienta su destino porque ofrezca centros de salud, relax o bienestar. La aventura predomina. La mayoría -en especial, las mujeres- se inclina por salir de las rutas turísticas habituales, vivir su propia experiencia, encontrar los lugares más auténticos de cada destino, viajar a su ritmo, sin autocares ni grupos. El último dato es, igualmente, revelador: el viajero español quiere viajar más.

El estudio de BA hizo la siguiente pregunta: sin limitaciones de tiempo ni de dinero, ¿cómo serían sus viajes? Casi la mitad respondió que desearía viajar más y uno de cada cinco a un destino exótico y lejano. La aerolínea británica ha tenido suerte. Su estudio ha dado con viajeros aventureros y soñadores. Quizá no sean al cien por ciento representativos. Pero son excelentes viajeros. Con razón, no parece afectarles la crisis. Al menos, ahora que han comenzado a dibujar las vacaciones del verano y un precioso mapamundi inunda su imaginación.