Qantas se quiere hacer con el vuelo comercial más largo del mundo

Qantas quiere hacerle la competencia a Singapur Airlines y anuncia el vuelo más lardo del mundo para 2022.

Ignacio Romo
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La pasada primavera se anunció que Singapur Airlines va a empezar a comercializar el próximo 11 de octubre la ruta aérea comercial más larga del mundo: Singapur-Nueva York, que recorrerá  16.700 kilómetros de manera ininterrumpida en algo más de 19 horas de trayecto.  El proyecto de la aerolínea de Singapur desbanca así al que es hasta ahora era el vuelo comercial más largo del mundo, ofrecido por Qatar Airlines y que une Doha y Auckland en unas 17 horas de duración.

Pero ahora Singapur Airlines ve como su flamante ruta aérea puede quedar ensombrecida por la noticia que se publicó hace un par de días: Qantas, aerolínea australiana, quiere tener preparado un vuelo Sidney-Londres para el año 2022, un viaje que duraría unas 20 horas y 20 minutos.

Un plan ambicioso pero plausible

La idea de Qantas Airways, que lleva ya mascándose unos años, es la de diseñar un avión lo suficientemente moderno como para trasladar 300 pasajeros en vuelo directo entre la mayor ciudad de Australia y la capital británica. Para ello, la empresa australiana se encuentra trabajando con Airbus y Boeing, las dos empresas de aviación más importantes del mundo.

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El CEO de Qantas, Alan Joyce, reconoció hace unos días a Bloomerg que creía que tenían los vehículos necesarios para poner en marcha el proyecto. Y en realidad, aunque las dificultades técnicas son considerables, los aviones no son realmente el problema. El verdadero reto de todo esto radica en construir una aeronave lo suficientemente cómoda como para que a los viajeros no les importe pasar 20 horas dentro de ella.

“Estamos buscando ideas creativas”, aseguraba Joyce. Boeing y Airbus están proponiendo diseños novedosos, como espacios específicos que funcionen como una guardería, un bar o incluso un gimnasio. Y en concreto, lo que parece ya seguro que va a incluir el nuevo avión es una reforma de la bodega de carga para convertirla en un área para dormir con literas o cápsulas, al estilo de algunos hoteles japoneses.

El siguiente paso es que Qantas escoja entre las dos aeronaves propuestas, el Airbus A350 o el Boeing 777, pero lo que parece claro es que este tipo de retos son la nueva frontera de la aviación. Si esta ruta se confirma como viable, y se diseña un avión a la altura de las circunstancias, nuevas conexiones directas entras las ciudades más importantes del planeta pueden quedar inauguradas en los próximos años.