Un puente sobre el Miño para ir caminando de Galicia a Portugal

La pasarela será totalmente respetuosa con el medio, muy liviana y prácticamente invisible para la vista

Beatriz Pérez
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Foto: Burgos & Garrido

Galicia y Portugal estarán más cerca que nunca gracias a un nuevo puente peatonal que cruzará el río Miño para unir las tierras españolas con el país vecino. El estudio de arquitectura Burgos & Garrido junto a Bernabéu Ingeniería serán los encargados de esta construcción que conectará la zona de Goián en el lado gallego con la villa portuguesa Vila Nova de Cerveira.

La construcción del puente se encauza dentro del proyecto del Parque da Amizade Cerveira-Tomiño, que propone la creación de un parque transfronterizo entre ambos países conectado a través de la pasarela. El puente contará con 300 metros de largo y 5 de ancho para sus dos carriles, uno peatonal y otro para ciclistas.

Burgos & Garrido

Según cuenta la coordinadora del proyecto, Jimena Alonso, uno de sus principales objetivos ha sido “reservar el espacio natural y el paisaje, ser lo más invisibles posibles y permitir las vistas del patrimonio de la zona como la Fortaleza de San Lourenzo, en Galicia, y el casco histórico de Vila Nova de Cerveira”.

Así, Alonso explica que “la mejor opción era construir un puente atirantado con una curva que siga el trazado natural”. La construcción pretende ser lo más liviana posible y prácticamente invisible a la vista. Para ello, se ha colocado en cada orilla un poste que será de un color y una altura determinada para que se funda con los árboles de la zona, y tiene la ventaja de no tener ningún poste en el agua para no invadir la ribera del Miño.

Además, las barandillas del puente serán semitransparentes para no interrumpir las vistas, y la pendiente será lo más suave posible para que sea totalmente accesible. “No queríamos tener el protagonismo con esta pasarela, sino que el propio paisaje y las vistas del patrimonio fuesen las protagonistas”, ha señalado la coordinadora del proyecto.

Burgos & Garrido

El puente no solo destacará por su belleza y respeto por el medio, sino que resultará tremendamente útil para los vecinos de la zona. Por ejemplo, Alonso explica que la pasarela facilitará la conexión para los trabajadores, pues “hay muchos gallegos que trabajan en Portugal y tienen que coger el coche para pasar por el puente de carretera que está mucho más al norte, con lo que tienen que dar un rodeo enorme”.

Todavía no se conocen las fechas en las que empezarán las obras de este proyecto, pero esperemos que pronto gallegos y portugueses puedan disfrutar de esta obra maestra de la ingeniería.