El pueblo con las raíces de Letizia Ortiz (53 años) tiene palacios indianos frente al Cantábrico y arte rupestre Patrimonio de la Humanidad: "Lo llevo siempre en el corazón"
Un rincón de la parroquia de Moro guarda la casa de piedra donde la Reina veraneaba de niña. A su alrededor, el concejo de Ribadesella suma indianos, cuevas paleolíticas y huellas de dinosaurio de 150 millones de años.

El pueblo con las raíces de Letizia Ortiz es uno de los más queridos del norte de España. / Istock
Doña Letizia acaba de cerrar una agenda cargada: la celebración del título mundial de la selección española en Estados Unidos, el reencuentro con el equipo a su regreso y, ya esta semana, la inauguración en Jerez de la Reunión Anual de Directores del Instituto Cervantes, una cita que enlaza con su propia trayectoria como periodista y con su interés declarado por la lengua y las letras. Entre compromiso y compromiso, la Reina ha vuelto a mencionar en más de una ocasión el lugar que la formó antes de vestir de institución: Sardéu, la aldea asturiana donde pasó los veranos de su infancia junto a sus abuelos paternos.
Sardéu pertenece a la parroquia de Moro, dentro del concejo de Ribadesella, en la costa oriental de Asturias, allí donde el río Sella cierra sus 66 kilómetros de recorrido frente al Cantábrico. No llega a medio centenar de vecinos, y entre sus prados verdes sigue en pie la casa tradicional con hórreo donde vivieron José Luis Ortiz Velasco y Menchu Álvarez del Valle, abuelos paternos de la Reina. Fue allí, y no en los palacios de la villa marinera que corona el concejo, donde una niña que aún se llamaba solo Letizia Ortiz aprendió a querer Asturias. "Lo llevo siempre en el corazón", declaró ella misma en un acto oficial, según recogió El Debate.

Adriana Fernández
La aldea de los abuelos y el nombre que quedó en el paseo
José Luis Ortiz Velasco había nacido en Ribadesella, y él y Menchu se instalaron de manera definitiva en Sardéu hace más de dos décadas. Menchu, locutora de radio asturiana con más de cuarenta años de carrera, convirtió aquella casa de piedra en el punto de encuentro veraniego de toda la familia; José Luis falleció en 2005 y ella, en julio de 2021. La niña que llegaba cada verano desde Oviedo recorría los mismos caminos que hoy siguen llevando a la aldea, ajena entonces a que acabaría casándose con el heredero de la Corona.
La boda con el entonces Príncipe Felipe, el 22 de mayo de 2004, se vivió en Ribadesella con una pantalla gigante instalada para que los vecinos siguieran la ceremonia con sidra en mano. El gesto se debe entender en su justa medida: no fue solo un guiño protocolario, sino la manera que tuvo un pueblo entero de acompañar a distancia a una de las suyas. El reconocimiento llegó después, cuando el Ayuntamiento le concedió el título de Hija Adoptiva y decidió que el paseo marítimo del puerto pasara a llamarse Paseo Princesa Letizia Ortiz, un nombre que el municipio conserva y que sigue recorriéndose a diario sin que la mayoría de quienes lo transitan reparen en su origen.

Sardéu está en el concejo de Ribadesella. / Istock
Indianos frente al mar y huellas de hace 150 millones de años
Mientras Sardéu guardaba la intimidad familiar, la villa de Ribadesella construía, kilómetro y medio de costa más allá, un patrimonio de otra escala. Durante los siglos XIX y XX, decenas de riosellanos emigraron a América —sobre todo a Cuba y México— en busca de fortuna, y quienes regresaron levantaron en su tierra natal palacios y casonas señoriales que hoy definen el perfil urbano del municipio: fachadas con miradores acristalados, jardines cerrados y escudos que todavía recuerdan de qué lado del Atlántico se hizo el dinero. Pasear por el barrio de la villa, con la desembocadura del Sella como telón de fondo, es cruzarse constantemente con esa arquitectura de la vuelta, tan asturiana como el hórreo de Sardéu pero levantada con otra ambición.

Ribadesella en Asturias, vista aérea del pueblo y la ría del Sella / Istock / TONO BALAGUER
La historia del concejo, sin embargo, no empieza con los indianos. En los acantilados de la costa riosellana se conservan icnitas —huellas fósiles— de dinosaurio con una antigüedad superior a los 150 millones de años, un dato que sitúa a Ribadesella entre los enclaves paleontológicos de referencia del norte peninsular y que convive, a apenas unos minutos en coche, con un patrimonio muchísimo más reciente pero igual de determinante para la identidad del lugar: el arte rupestre.
Tito Bustillo, la sidra y cómo organizar la visita
Las Cuevas de Tito Bustillo concentran pinturas rupestres paleolíticas de entre 15.000 y 20.000 años de antigüedad, y forman parte, junto a Altamira y otras cavidades del norte de España, de la declaración conjunta de Patrimonio de la Humanidad otorgada por la UNESCO en 2008. Es, sin exageración, uno de los conjuntos de arte rupestre más relevantes de la península, con figuras de caballos y ciervos que se conservan gracias a un sistema de visitas restringido que conviene reservar con antelación en temporada alta.

Entrada a la cueva de Tito Bustillo. / Falconaumanni | Wikicommons
Para organizar la escapada, Ribadesella se recorre bien a pie desde el propio centro de la villa: el casco marinero, el conjunto de palacios indianos y el Paseo Princesa Letizia Ortiz forman un itinerario natural de un par de horas, con las cuevas como parada aparte a las afueras. La gastronomía local no admite atajos: la sidra asturiana escanciada en cualquiera de las sidrerías del puerto, el pixín (rape) recién llegado de la lonja y una buena fabada son la manera más directa de entender por qué tantos indianos quisieron volver. Antes de reservar mesa conviene confirmar horarios y disponibilidad, ya que la oferta hostelera de la villa varía con la temporada.
El paseo que hoy lleva su nombre sigue recibiendo cada verano a bañistas y paseantes que ni siquiera reparan en el rótulo. Pero para los vecinos de Ribadesella, y para quien conozca la historia de la aldea vecina de Sardéu, ese nombre resume mejor que cualquier discurso oficial lo que significa haber tenido, entre sus vecinos de infancia, a la que hoy es reina de España.
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