Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El pueblo donde creció Mikel Oyarzabal: el municipio rodeado de montañas y a un paso del Cantábrico que marcó la infancia del delantero de la selección

La localidad donde creció el internacional español tiene una marcada tradición industrial y está rodeada de naturaleza.

El municipio guipuzcoano donde creció Mikel Oyarzabal antes de triunfar con la Real Sociedad y España

El municipio guipuzcoano donde creció Mikel Oyarzabal antes de triunfar con la Real Sociedad y España / iStock / GTres

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Cada vez que la selección española salta al césped en un Mundial, millones de aficionados siguen de cerca a Mikel Oyarzabal. Sus goles, su liderazgo y su papel como uno de los referentes del equipo de Luis de la Fuente siempre le sitúan en el centro de todas las miradas. Pero mucho antes de convertirse en internacional o de levantar títulos con la Real Sociedad, su historia comenzó en una ciudad guipuzcoana marcada por la industria y muy cerca del Cantábrico.

Éibar, la ciudad que vio crecer al futbolista

Éibar, la ciudad que vio crecer al futbolista / Istock

Ese lugar es Éibar, donde nació el delantero en 1997. Conocida por su tradición armera y por su estrecha relación con el deporte, esta ciudad del valle del Deba ha visto crecer a generaciones de futbolistas y mantiene un fuerte vínculo con Oyarzabal, que dio allí sus primeros pasos antes de incorporarse a la cantera de la Real Sociedad.

Las mejores playas de la península están en este pueblo medieval del País Vasco

Adriana Fernández

La ciudad donde comenzó la historia de Mikel Oyarzabal

La ciudad ha mantenido históricamente una estrecha relación con el deporte, especialmente con el fútbol gracias a la trayectoria de la Sociedad Deportiva Eibar, uno de los clubes más representativos del País Vasco.

Fue en Éibar donde Oyarzabal comenzó a dar sus primeras patadas a un balón antes de incorporarse a la cantera de la Real Sociedad. Aquellos primeros años marcaron el inicio de una carrera que le llevaría a debutar con el primer equipo donostiarra siendo todavía adolescente y a convertirse con el paso del tiempo en su capitán y en uno de los referentes del fútbol español.

Mikel Oyarzabal nació en Éibar el 21 de abril de 1997

Mikel Oyarzabal nació en Éibar el 21 de abril de 1997 / Wikimedia Commons

Mientras el Mundial vuelve a situarle bajo los focos como una de las principales referencias ofensivas de la selección española, en Éibar su nombre sigue siendo motivo de orgullo. La ciudad ha organizado incluso actos para seguir sus partidos y mostrar públicamente el apoyo a uno de los futbolistas nacidos en el municipio que más lejos ha llegado. Y aunque gran parte de su carrera profesional se ha desarrollado en San Sebastián, Éibar nunca dejará de ocupar un importante lugar en el inicio de su historia personal y deportiva.

Iglesia de San Andrés en Éibar

Iglesia de San Andrés en Éibar / Wikimedia Commons

Una ciudad entre montañas con tradición industrial

Más allá de su relación con la estrella del fútbol, Éibar tiene una personalidad muy marcada. La ciudad se desarrolló durante siglos alrededor de la industria armera, una actividad que dejó una profunda huella en su economía y en su identidad.

Si paseas por el casco urbano podrás notar ese marcado carácter industrial en algunos edificios históricos, mientras que los alrededores, rodeados de montañas, son perfectos para hacer rutas que te llevan a algunos de los paisajes que mejor representan el interior de la provincia. Muy cerca (menos de 8 km) se encuentra el santuario de Arrate, uno de los lugares más conocidos de la zona, al que puedes acceder por carretera o a través de diferentes senderos que atraviesan los montes que rodean la ciudad.

No necesitas mucho tiempo para recorrer Éibar, pero gracias a su ubicación es muy sencillo conocer también otros destinos del territorio. En menos de media hora puedes llegar a la costa vasca y visitar localidades como Deba, Mutriku o Zumaia, mientras que San Sebastián se encuentra a poco más de 50 kilómetros.