El pueblo que cosecha las uvas que todos comemos en Nochevieja tiene una sorprendente copia de Gaudí
En Alicante se encuentra la zona de donde provienen la mayoría de uvas que comemos, y si aún no conoces esta zona que impresiona por su riqueza natural e histórica, aquí te lo contamos todo.

En el corazón de la provincia de Alicante, se alza una de las joyas agrícolas más sorprendentes de España (y una de las menos conocidas). Con su clima mediterráneo único y paisajes llenos de encanto, este valle no solo cultiva las uvas que adornan nuestras mesas cada Nochevieja y dan suerte (o atragantan) a quienes siguen la tradición, sino que también esconde una riqueza cultural y natural que merece ser descubierta.
Las uvas que todos comemos en Nochevieja nacen en el Valle del Medio Vinalopó, y uno de los municipios más emblemáticos de la región es Aspe, un pueblo que ha sabido conservar su esencia a la vez que evoluciona como epicentro de la producción de uva de mesa. Esta pequeña localidad, con poco más de 20.000 habitantes, es un tesoro que no te puedes perder, pero primero: hablemos de uvas.

Una producción única para un sabor único
El Valle del Medio Vinalopó es famoso por su producción de uva embolsada, un producto único que goza de la Denominación de Origen Protegida (DOP). Este método, que consiste en cubrir los racimos con bolsas de papel mientras maduran en la vid, protege las uvas de las inclemencias del tiempo y los insectos; y contribuye a su característico sabor dulce y color dorado.
¿Qué ver en Aspe?
Uno de los lugares que no te puedes perder de esta ciudad alicantina es la Basílica de Nuestra Señora del Socorro, un impresionante templo del siglo XVII de estilo gótico-renacentista que destaca por su fachada esculpida y un interior decorado con retablos barrocos. Muy cerca, el Teatro Wagner, con su arquitectura modernista de principios del siglo XX, se presenta como un espacio cultural emblemático.
Si lo tuyo es la naturaleza, no te preocupes: Aspe también es para ti. El Humedal de Los Algezares, un área natural protegida ideal para los amantes del senderismo y la observación de aves, donde se encuentran restos arqueológicos de asentamientos íberos y romanos.
Para sumergirse en la esencia de Aspe, el Mercado de Abastos es una parada obligatoria, con una oferta de productos locales que refleja la tradición agrícola de la zona.
Aunque en Alicante (casi) siempre hace sol, si no te apetece estar al aire libre, pueden explorar el Museo Histórico de Aspe, que alberga colecciones arqueológicas y etnográficas, ofreciendo así una visión completa de la historia y costumbres del municipio.
Un valle lleno de contrastes
El Valle del Medio Vinalopó es mucho más que viñedos y Aspe, pues su geografía, marcada por colinas, sierras y el río Vinalopó, ofrece paisajes de gran belleza que varían con cada estación.

Los amantes del senderismo y la naturaleza pueden explorar rutas como la Sierra de la Ofra o el Paraje Natural del Hondón de las Nieves, donde se puede disfrutar de vistas espectaculares y una rica biodiversidad.
En contraste, aquellos que disfruten más de un tranquilo paseo urbano pueden visitar los pueblos de la zona, como Novelda. Esta maravillosa localidad es conocida por su mármol y especias, que es también un centro cultural gracias al Santuario de Santa María Magdalena, una obra modernista de José Sala Sala inspirada en el estilo de Gaudí.
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