El pueblo de Ávila que enamoró a Camilo José Cela y ofrece casas desde 15.000 euros: el secreto mejor guardado de Gredos

Entre montañas, gargantas y memoria literaria, Bohoyo se alza como una joya escondida en Gredos: un pueblo con historia señorial, naturaleza salvaje y oportunidades para quienes buscan una vida nueva desde 15.000 euros.

El pueblo que conquista corazones de intelectuales...
El pueblo que conquista corazones de intelectuales... / Istock / Istock

Ubicado a 1.139 metros de altitud, entre la Sierra de Gredos y el río Tormes, el pequeño municipio de Bohoyo, en la provincia de Ávila, se erige como una de las joyas desconocidas del Alto Tormes. Con apenas 214 habitantes, según datos publicados por el INE en 2024 y formado por las localidades de Bohoyo, Navamediana, Navamojada y Los Guijuelos, este rincón de Castilla y León es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza, el senderismo y el turismo rural con historia, que además busquen cambiar de vida y apostar por vivienda asequible y empleo rural.

Adriana Fernández

Un pasado noble y cambiante

Bohoyo aparece citado documentalmente por primera vez en el siglo XIII. Durante siglos, su historia estuvo ligada a importantes casas nobiliarias, como la de los Duques de Alba. En 1492, tras pasar por varias manos, se convirtió en señorío independiente. Más tarde, fue absorbido nuevamente por la Casa de Alba hasta la supresión definitiva del régimen señorial en 1837.

Curiosamente, Bohoyo perteneció a la provincia de Salamanca hasta 1833, fecha en la que se produjo la reorganización territorial impulsada por Javier de Burgos. Desde entonces, forma parte de Ávila y del partido judicial de Piedrahíta.

El paso de Camilo José Cela por Bohoyo

La historia de Bohoyo no puede entenderse sin mencionar la figura de Camilo José Cela, uno de los más importantes escritores en lengua española del siglo XX. Su conexión con esta localidad abulense de la Sierra de Gredos quedó inmortalizada en “Judíos, moros y cristianos”, su célebre libro de viajes publicado en 1956, donde narra su travesía a pie por la vertiente norte del macizo central.

Este libro se convirtió en una obra de referencia tanto para los amantes de la literatura de viajes como para los apasionados de la Sierra de Gredos. Bohoyo es el punto de partida de la ruta que Cela recorrió hasta Candeleda, una experiencia que dejó una huella imborrable en la memoria del Nobel y en la identidad del propio pueblo.

El 14 de agosto de 1982, Bohoyo rindió homenaje al escritor gallego en un acto multitudinario que quedó grabado en la historia local. Los vecinos descubrieron un monolito con una placa conmemorativa que dio nombre a un prado cercano como "Eras de don Camilo Volando", en honor a Cela. Este curioso nombre no es casual: el escritor llegó a la zona en helicóptero, aterrizando precisamente en ese mismo lugar, desde donde fue trasladado al Refugio de Gredos para repetir la ruta con un grupo de montañeros abulenses.

Este homenaje se enmarcó en las celebraciones por el 25º aniversario de la publicación de “Judíos, moros y cristianos”, que tuvo lugar en 1981. Aquel año, montañeros y vecinos replicaron la caminata de Cela a través de la sierra. La travesía —que comenzó en Bohoyo, como hizo el propio autor décadas atrás— simbolizó la unión entre literatura, paisaje y memoria popular.

Patrimonio histórico y religioso

Entre su patrimonio destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida entre los siglos XV y XVI, con un retablo barroco realizado por los Hermanos de la Inzera Velasco y un órgano del siglo XVIII. El templo conserva también inscripciones funerarias en su suelo y un cuadro de Santiago José García Mazo, sacerdote local citado por Miguel de Unamuno.

El municipio cuenta, además, con varias ermitas históricas: la del Santo Ángel de la Guarda, con fachada renacentista; la de los Santos Mártires, en Los Guijuelos (la más antigua de la zona); la de San Antonio de Padua, en Navamediana; y la de San Pedro Apóstol, en Navamojada.

Naturaleza en estado puro

Bohoyo es una puerta natural hacia el centro de la Sierra de Gredos. Sus gargantas —como la de Bohoyo y la de Navamediana—, canales, prados y fuentes conforman un entorno de enorme valor ecológico. La Senda de la Garganta de Navamediana, con 20 kilómetros de recorrido, ofrece una experiencia única para senderistas expertos. No es raro encontrar cabra montés en su hábitat natural durante el camino.

Bar El Paticuelo: historia viva del pueblo

En la plaza del pueblo se encuentra el emblemático Bar Antolín Paticuelo, con más de un siglo de historia. Este local ha sido taberna, salón de baile, cuartel de la Guardia Civil e incluso centralita telefónica. En sus años dorados, atrajo a ilustres cazadores y personajes como Alfonso XIII, Hemingway o el Marqués de Valdueza, en plena época dorada de la caza en Gredos.

Turismo rural con esencia auténtica

A poco más de dos horas y media de Madrid, Bohoyo es ideal para desconectar y redescubrir el ritmo pausado de la montaña. Casas blasonadas, balcones de madera y muros de mampostería conviven con la modernidad en un entorno que ha sabido conservar su esencia.

Este pequeño municipio ofrece al visitante un regreso al pasado, una inmersión en la naturaleza y una ventana abierta a la cultura y el patrimonio de la España interior.

Bohoyo no solo es un destino ideal para escapadas rurales o rutas de senderismo. También representa una interesante oportunidad para quienes buscan una vida más tranquila, conectada con la naturaleza y con costes reducidos. En plena era del teletrabajo y el éxodo urbano hacia pueblos con encanto, este municipio abulense se presenta como una opción muy atractiva.

Viviendas por menos de lo que cuesta un coche

En el portal inmobiliario Idealista, pueden encontrarse casas a precios realmente bajos. Desde solo 15.000 euros, es posible adquirir una vivienda de 86 m² y tres habitaciones. Por 33.000 euros, se ofertan casas de más de 160 m² para reformar, ideales para proyectos de turismo rural o alojamiento propio. Y por 49.000 euros, hay opciones de 120 m² con tres dormitorios, listas para entrar a vivir.

Casas en Bohoyo.

Casas en Bohoyo.

/ Wikicommons

Estos precios, impensables en las grandes ciudades, permiten acceder a una vivienda amplia, rodeada de naturaleza, sin hipotecas asfixiantes y con posibilidad de desarrollar proyectos personales o familiares.

En el plano laboral, Bohoyo también ofrece opciones interesantes. Cuenta con tres establecimientos de hostelería activos, entre ellos el centenario Bar Paticuelo, cargado de historia, y un amplio restaurante junto a la Garganta de Bohoyo, que combina buena cocina con vistas inigualables. Otro bar situado a orillas del Tormes también incorpora actividades de turismo activo, como kayak, rafting o rutas guiadas.

Además, la agricultura, la ganadería y el pastoreo siguen siendo pilares de la economía local. Las tierras del valle, fértiles y extensas, permiten el desarrollo de proyectos agrarios sostenibles, huertas ecológicas o ganadería extensiva. Para quienes buscan reconectar con el medio rural o emprender en el sector primario, Bohoyo ofrece condiciones óptimas y tradición viva. Además, la villa de Bohoyo se sitúa a tan solo 10 kilómetro de El Barco de Ávila, pueblo de tradición gastronómica, conocido por su excelente judía blanca, producto con Indicación Geográfica Protegida y con una población de cerca de los 2.500 habitantes.

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