Esta provincia española de interior tiene más playas con bandera azul que Lanzarote, La Gomera y El Hierro juntas

Lleva años apostando por un turismo rural sostenible y los resultados son obvios: seis banderas azules en sus playas de interior.

La provincia de Badajoz emuestra que no es necesario tener mar para disfrutar de unas vacaciones de playa.
La provincia de Badajoz emuestra que no es necesario tener mar para disfrutar de unas vacaciones de playa. / Istock / ABBPhoto

Cuando uno piensa en playas de bandera azul, lo normal es que la mente viaje al Mediterráneo, a la Costa del Sol o a algún rincón salvaje de las Islas Canarias. Pero a veces, la realidad da un giro inesperado. En plena España de interior, hay una provincia que ha logrado superar en playas con bandera azul a destinos insulares tan potentes como Lanzarote, La Gomera y El Hierro juntos. ¿Su nombre? Badajoz. Sí, Badajoz.

La provincia extremeña, sin mar ni olas, ha demostrado que la calidad, la sostenibilidad y el disfrute del agua no son patrimonio exclusivo de la costa. Sus playas de interior, repartidas en embalses y zonas fluviales, no solo son espectaculares, sino que están reconocidas por su limpieza, accesibilidad y servicios. Y no hablamos de una o dos; en 2025, cuenta con seis banderas azules. Más que muchas provincias costeras.

Cuatro puentes de Badajoz ciudad al atardecer con cielo nublado.

Cuatro puentes de Badajoz ciudad al atardecer con cielo nublado.

/ Istock / WHPics

El milagro del agua dulce en tierra extremeña

¿Cómo es posible que una tierra famosa por su jamón, su dehesa y sus llanuras ardientes en julio se haya convertido en un referente de turismo de baño? Muy sencillo. Extremadura es la comunidad con más costa dulce de España, con más de 1.500 kilómetros de orillas navegables. Y Badajoz, con sus ríos Guadiana y Zújar, y una red de embalses digna de estudio, lo ha sabido aprovechar.

Pueblo de Alange con pantano en el fondo.

Pueblo de Alange con pantano en el fondo.

/ Istock / edufoto

A diferencia de otras playas fluviales que apenas cuentan con sombra y acceso al agua, en Badajoz se ha invertido en crear espacios cuidados, accesibles, con socorristas, zonas de césped o arena, baños, pasarelas y hasta duchas. Y el resultado está ahí; bandera azul tras bandera azul. Aquí no hay olas, pero sí tranquilidad, naturaleza y baños con sabor a campo. Estas son las seis playas de interior que han conseguido bandera azul:

Playa de Orellana la Vieja

La joya de la corona. Fue la primera playa de interior de España en recibir bandera azul, y la ha mantenido año tras año. Se encuentra en el embalse de Orellana, un mar de agua dulce con fondo montañoso. Cuenta con arena fina, aguas transparentes, servicios de todo tipo y hasta zona para deportes náuticos. El entorno es de postal, ahí disfrutarás de aves, colinas, cielo limpio… y un baño con sabor a paraíso.

Imagen del pantano de Orellana.

Imagen del pantano de Orellana.

/ Wikicommons

Playa de Campanario

Ubicada también en el embalse de Orellana, esta playa tiene un encanto más rural, pero mantiene todos los estándares exigidos por la Fundación Europea de Educación Ambiental. Ideal para quienes buscan bañarse con poca gente y mucho verde.

Playa de Casas de Don Pedro

En el embalse del Zújar, esta playa es perfecta para una jornada en familia. Tiene zona de pícnic, sombra natural y una de las aguas más limpias del entorno.

Playa de Peloche (Herrera del Duque)

Situada a orillas del embalse de García Sola, esta playa es un secreto cada vez menos secreto. Bien equipada y rodeada de un entorno montañoso, se ha convertido en lugar de peregrinaje para quien busca naturaleza con baño incluido. El atardecer aquí es de los que se graban a fuego.

Puesta de sol en playa de hormigón artificial. Peloche, Extremadura.

Puesta de sol en playa de hormigón artificial. Peloche, Extremadura.

/ Istock / ABBPhoto

Playa de Cheles

En el embalse de Alqueva, el más grande de Europa occidental, esta playa combina tranquilidad, buenas instalaciones y un paisaje que parece sacado de la Toscana en versión extremeña. Y sí, también tiene chiringuito.

Playa de Alange

Situada junto al balneario romano de Alange, esta playa es un combo perfecto entre cultura, bienestar y baño dulce. Si te das un chapuzón aquí después de una visita al spa termal, el día está hecho.

Pueblo de Alange con pantano en el fondo.

Pueblo de Alange con pantano en el fondo.

/ Istock / edufoto

¿Qué significa tener bandera azul?

Las banderas azules no se reparten a la ligera. Exigen cumplir con criterios muy concretos: calidad del agua, seguridad, servicios, accesibilidad y sostenibilidad ambiental. En otras palabras, no basta con tener un río bonito. Hay que gestionarlo bien, cuidarlo todo el año y ofrecer una experiencia segura y cómoda.

Imagen de una bandera del programa internacional de playa con bandera azul 2024.

Imagen de una bandera del programa internacional de playa con bandera azul 2024.

/ Istock / ShakedN

Por eso tiene tanto mérito que Badajoz (provincia sin costa) se haya colocado en el mapa nacional como referente en playas de interior. Una muestra más de que el turismo de calidad también se hace tierra adentro.

El turismo que no esperabas… y que engancha

Badajoz está aprendiendo a quererse y a mostrarse. El auge de estas playas no es casual: responde a una apuesta por un turismo rural y sostenible que cada vez tiene más tirón. Aquí no hay urbanizaciones turísticas, ni discotecas playeras, ni masificación. Hay pueblos pequeños con bares de tapas, naturaleza a raudales y veranos que huelen a pimiento asado, césped caliente y protector solar.

Caballos en pasto con árboles en la comunidad autónoma de Extremadura, España.

Caballos en pasto con árboles en la comunidad autónoma de Extremadura, España.

/ Istock / RelaxFoto.de

Además, muchas de estas playas se integran en rutas más amplias: de senderismo, de patrimonio o de gastronomía. Puedes bañarte por la mañana y por la tarde visitar un castillo templario, una villa romana o un pueblo de esos que presumen abiertamente de su belleza.

La provincia que nada a contracorriente

Lo de Badajoz no es un golpe de suerte. Es el fruto de entender que el agua dulce también puede ofrecer vacaciones memorables. Que se puede disfrutar del verano en chanclas sin salir de la España interior. Que no todo pasa por la costa.

Cuatro puentes de Badajoz ciudad al atardecer con cielo nublado.

Cuatro puentes de Badajoz ciudad al atardecer con cielo nublado.

/ Istock / WHPics

Así que la próxima vez que escuches hablar de banderas azules, no mires solo al mar. Mira al suroeste, a esa provincia que te espera con las orillas abiertas, una toalla al sol… y ni rastro de tráfico de acceso.

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