Pop-up, restaurantes con fecha de caducidad

Con el claro propósito de sorprender y abanderados por importantes chefs, los restaurantes pop-up cosechan un gran éxito y una creciente popularidad en todo el mundo.

Lucía Blázquez Vizuete

Los restaurantes pop-up brindan, durante un corto periodo de tiempo, un servicio único y difícil de encontrar con el objetivo de satisfacer al público más gourmet. Estos establecimientos se caracterizan por ser itinerantes y es que van cambiando su localización situándose en establecimientos originales e inéditos: el estudio de un diseñador, una estación de tren abandonada, una fábrica, etc. Todo ello con la finalidad de ofrecer al cliente nuevas sensaciones y experiencias gastronómicas.

El fenómeno pop-up nació a principios del año 2000 con una serie de tiendas que tenían como propósito el obtener un gran éxito en poco tiempo. Unos años más tarde surgieron los restaurantes pop-up, sobre todo en Londres y Nueva York, con el mismo fin: obtener los máximos beneficios en el menor tiempo.

En ocasiones, este tipo de proyectos son llevados a cabo por pura necesidad de sobrellevar la crisis. Ese fue el caso de Nuno Mendes, chef portugués residente en Londres y ex pupilo de Ferrán Adrià. Mientras que otra de sus iniciativas estaba en proceso, Mendes decidió ofrecer su propuesta gastronómica en un espacio temporal situado en el patio de su casa. El buen funcionamiento de esta idea le llevó a crear un nuevo servicio de restaurantes de fin de semana, The Loft Project, dando lugar a "un espacio efímero para una propuesta eterna". Gracias al éxito obtenido también pudo desarrollar este proyecto en ciudades como Berlín, Melbourne, Múnich y, actualmente, en Londres.

En la misma capital británica se estrena también este verano el bar ABQ. Una réplica exacta de la caravana que usaba Walter White en la serie Breaking Bad para cocinar la famosa ''metanfetamina azul''. Este bar móvil se desplazará durante los tres meses que estará abierto, sin dirección concreta, por el este de la capital.

The Cube es otro de estos ejemplos de cocina alternativa. Habiendo pasado por ciudades como Bruselas, Milán o Londres, este restaurante de quita y pon dirigido por Electrolux ha cosechado un gran éxito en Europa. The Cube consistía en una superficie semitransparente que contaba con una superficie de 140 metros cuadrados y tecnología ecoeficiente. Y al igual que la mayoría de estos restaurantes, solía cambiar con frecuencia su posición, situándose siempre en lugares curiosos, con interés cultural o histórico.