10 espectaculares monumentos naturales en las playas y calas de España

Recorrido por toda la costa española, peninsular e insular, para descubrir algunas de las formaciones rocosas que otorgan a nuestras playas un plus de historia geológica

María Escribano
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Foto: cinoby / ISTOCK

Peligrosos a la vez que fascinantes para el viajero y con un gran valor científico para los geólogos, a los que estos monumentos naturales en playas y calas de España les ayudan  a recomponer la historia geológica de la zona o a ilustrar el funcionamiento de un proceso geológico.

Por ejemplo, en el caso de la playa de las Catedrales, perteneciente al municipio de Ribadeo, sus rocas se originaron hace aproximadamente 500 millones de años y llegaron a formar parte de una cordillera montañosa casi tan alta como el actual Himalaya. Esta famosa playa y nueve más forman parte de este reportaje.

1. Cala Blanca, Xàbia

Cala blanca en Xàbia.  | Damocean / ISTOCK

El color blanco de las rocas que la forman son las que le dan nombre a esta cala situada al final de la playa Segon Muntanyar de Xàbia. Y la formación rocosa más espectacular en ella es la que separa la cala en dos zonas: Caleta I y Caleta II. Las dos son de grava y roca y presumen de aguas tranquilas y cristalinas en las que practicar snorkel. Desde la primera se accede al mirador de Cala Blanca, un lugar ideal para disfrutar de unas vistas de infarto al mar pero también al Parque Natural del Montgó. Este verano 2021, el acceso a Cala Blanca estará controlado.

2. Cala Varques, Mallorca

Cala Varques en Mallorca.  | castenoid / ISTOCK

Cuevas y galerías subacuáticas, arena blanca, mar celeste y un impresionante pinar. Son los atractivos de cala Varques, una cala virgen situada entre las urbanizaciones de Cales de Mallorca y Cala Romántica en Manacor y dentro de una reserva natural. Es uno de los secretos mejor guardados del este de Mallorca y su elemento estrella es un gran arco natural que parece actuar a modo de puente. Llegar a ella no es fácil andando, mejor si se hace en barco.

3. Charco Manso, El Hierro

Charco Manso en El Hierro. | trabantos / ISTOCK

Uno de los lugares con mayor embrujo de la isla. Así definen los lugareños el Charco Manso. Está situado en una costa basáltica, al norte de la isla, donde una serie de arcos naturales sobre los que golpea el mar forman géiseres. Para el baño, hay una cala acondicionada con un solárium y para acceder al Charco hay que bajar por un cono volcánico cruzando entre piroclastos rojos, es decir, fragmentos de material volcánico.

4. Es Pontàs, Mallorca

Es Pontàs en Mallorca.  | cinoby / ISTOCK

Ha sido imagen hasta de un cupón de la ONCE y es que la belleza de este islote al que la erosión ha dado forma de puente en Mallorca es digno de premio. Situado en Santanyí, al sur de Mallorca, esta caprichosa roca ha sido inspiración para pintores y artistas durante años y reto para los escaladores profesionales y amateurs, como el famoso Chris Sharma, protagonista de la película King Lines, que incluye la escalada de Chris al arco de Es Pontàs. La mejor forma de llegar a él, en barco.

5. Arco del Jurado, Fuerteventura

Arco del Jurado en Fuerteventura.  | MichaelUtech / ISTOCK

Está situado en la playa de la Peña Horadada o playa del Jurado, de ahí que a este arco se lo conozca como Arco del Jurado. Cerca de él se encuentran otras construcciones naturales impresionantes, las cuevas de Ajuy, en la costa oeste de Fuerteventura. Forman parte de un Espacio Natural Protegido y se dicen que las rocas que aquí se encuentran son las más antiguas de toda Canarias, formadas hace más de 70 millones de años. A ellas se puede acceder desde la playa y era el lugar en que los piratas y corsarios comerciaban con mercancías de todo tipo.

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6. Ses Magalides, Ibiza

Ses Margalides en Ibiza.  | Salvideo / ISTOCK

Ses Margalides tiene categoría de islote y es un placer para la vista observarla desde el llamado Mirador de las Puertas del Cielo. Realmente son dos islotes que se encuentran frente a Ses Balandres, en la costa ibicenca de Santa Agnés de Corona. Por debajo del islote más grande, Sa Foradada, se puede pasar con kayak, pero también es posible el buceo en la zona.

7. Los Escullos, Almería

Los Escullos en Almería.  | imv / ISTOCK

La duna fósil de Los Escullos, uno de los emblemas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, es una formación delicada. De ahí que constantemente se reclamen medidas para protegerla. En un principio estaba formada por arena, no por roca, y se formó hace cientos de miles de años en ese lugar; su color blanco se debe a la presencia de oolitos, unas partículas compuestas por carbonato de calcio que recubrieron la arena. Cuando el mar retrocedió, dejó la duna al descubierto y esta fue erosionándose por obra del viento, la lluvia y las olas hasta tener su aspecto actual.

8. Playa de Campiechos, Asturias

Playa de Campiechos en Asturias. | AlbertoLoyo / ISTOCK

Forma parte del Paisaje Protegido de la Costa Occidental asturiana y no es para menos. Las increíbles formaciones rocosas de la playa de Campiechos, en Cadavedo (parroquia del concejo de Valdés), merecen ser protegidas. Es una playa poco concurrida, debido a que está en una zona aislada y hay que superar un desnivel de ocho metros para acceder a ella. Suele ser frecuentada por pescadores y se recomienda tener en cuenta las mareas, para no quedar atrapado entre las rocas si suben. La playa es de canto y grava, lo que se conoce como xogarral.

9. Playa de las Catedrales, Lugo

Playa de las Catedrales en Lugo. | PEDRE / ISTOCK

Otro clásico monumento natural rocoso de la costa asturiana es el que se puede disfrutar en la playa de las Catedrales. Situada en el extremo nordeste de la provincia de Lugo, en la costa, entre Ribadeo y Foz, cuenta con diferentes protecciones, incluida la que le otorga ser parte de la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón. De nuevo, fue el mar quien erosionó estos acantilados creando un sistema de cuevas marinas, fumarolas, arcos e islotes, intercalados entre playas arenosas. Normal que se la conozca como la Catedral del mar, porque es un lugar único para ver arbotantes de 30 metros de altura, vislumbrar arcos dentro de otros arcos o caminar entre muros de pizarra. Durante los meses de verano (del 1 de julio al 30 de septiembre) y en Semana Santa es preciso solicitar una autorización para acceder a ella. Es gratuita.

10. Pont d'en Gil, Menorca

Pont d'en Gil en Menorca.  | Diego Martin Lopez / ISTOCK

No lo puede evitar. Pont d’en Gil es toda una atracción turística en Menorca. Situado en el noroeste de la isla, parece un puente colgante en medio del mar. Se puede atravesar por debajo en barco, pero también se puede llegar a él andando o en bici siguiendo el histórico Camí de Cavalls. Hay incluso quien se atreve a hacer slackline bajo él demostrando su equilibrio sobre una cinta elástica.