Pistas para disfrutar de la Gran Manzana

Nueva York sigue siendo la gran capital mundial con espacio asegurado en la agenda del viajero. De temperaturas extremas, las estaciones templadas son las más gratas para sacarle todo su jugo. 

Fermín Labarga
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Foto: Jaime Martínez

Antes de salir
La app Mejores Planes Viaje Nueva York (2,99 €) ayuda a organizarse con antelación y facilita cuestiones prácticas: calcular las obligatorias propinas, convertir moneda, organizar la agenda del viaje, mapas y otras. Si se viaja con niños, lleve comprado ya por Internet el New York Explorer Pass, con descuentos para 55 actividades atractivas en una primera visita, y más originales que las de lo clásicos City Pass o New York Pass.

La llegada
Las opciones básicas de transporte desde sus tres aeropuertos son: el shuttle (adecuado para una o dos personas con maletas grandes), el taxi (compensa a partir de cuatro personas) y el más económico: combinar Airtrain y Metro. Ej: La tarifa plana de taxi entre JFK y Manhattan es de 52$, pero el Airtrain cuesta 5$ y lleva a las estaciones Jamaica Station o Howard Beach, según se elija. Desde estas ya se entra en la red de Metro por los 2,75$ de un billete sencillo.

La imprescindible “Metrocard”
Se elige la tarjeta Metrocard según la duración de la estancia y el uso del Metro. La de 7 días cuesta 31$ y compensa enseguida. Al comprarla con tarjeta de crédito, la máquina pedirá un código postal (zip code), y los extranjeros deben introducir el número 99999 (cinco nueves) para continuar la compra. El Metro funciona las 24 horas todos los días del año y el 40% de sus vías están en el exterior. Hay que visualizar la situación de los barrios. Para viajar hacia el norte hay que entrar en las estaciones señaladas como Uptown; hacia el sur, elegiremos Downtown. No se puede modificar el sentido del viaje dentro del Metro, tiene que hacerse en el exterior. Y existe una línea Express que no se detiene en todas las estaciones.

El tiempo es oro
Nueva York invita a pasear. En Manhattan se tarda de una calle a otra, de media, un minuto, y de una avenida a otra, unos cuatro minutos. Ir de la calle 30 a la 42 requerirá un paseo de 12 minutos, y de la 7ª Avenida a la 9ª, unos 8 minutos. La prisa forma parte del adn de los neoyorquinos, por lo que hay cosas que NO deben hacerse, como ir en grupo ocupando toda la acera.

Grandes panorámicas
Para disfrutar de la Estatua de la Libertad basta con subirse al atardecer, para ver la puesta de sol, al Staten Island Ferry, gratuito, que sale cada media hora de Battery Park, al sur de Manhattan. Otro básico: el teleférico de la Roosevelt Island (E 59th St con la Segunda Avenida) cuesta lo mismo que el Metro y se accede con la Metrocard. Sale de cada lado cada 15 minutos y en un trayecto de apenas 5 minutos proporciona una manera distinta y emocionante de contemplar la ciudad. Una vez en la isla Roosevelt, hay edificios curiosos de ver, como el Smallpox Hospital, o simplemente se puede pasear y tomar un café.

Comer diferente
Cenar en los sitios de moda, como Daniel, Babbo o Le Bernardin, es muy complicado. Una buena idea es probar enclaves étnicos con platos deliciosos que no se encuentran en otras ciudades. En Queens (Jackson Heights) están los mejores restaurantes indios y la mejor cocina egipcia y griega (Astoria) de NYC. La comida italiana más auténtica no está en Little Italy sino en la Avenida Arthur, del Bronx. Y no hay una soul food (cocina afroamericana) como la del Sylvia´s, en Harlem. 

De compras
No hay que limitarse a la Quinta y el SoHo. Es más especial explorar pequeñas boutiques en el Lower East Side, donde hay piezas vintage difíciles de ver en otro lado. Hay tiendas peculiares en el West Village, el East Village y en Nolita, además del bohemio mercadillo Williamsburg, en Brooklyn. Y resulta inevitable dejarse caer por el Century 21 más cercano (los famosos outlets con ropa de marca a buen precio), de los cuatro que hay en la ciudad. Todo el mundo los conoce. Y para compradores/as apasionados/as de ropa están los Woodbury Common Premium Outlets, que exigen un  día completo: tres horas de ida y tres de vuelta en los autobuses que salen de la Octava Avenida.

Ir de museos puede salir gratis
El precio de entrada a los museos públicos (incluido el MET) suele ser solo una sugerencia, y cada uno paga “la voluntad”, incluso si la voluntad es solo un dólar. En nycgo.com/articles/free-nyc-museums está la lista completa. Casi todos los museos tienen algunas horas gratuitas a la semana.

Espectáculos y entradas
Para los espectáculos de Broadway conviene comprar con mucha antelación, pero aquí van un par de opciones para ahorrar: playbill.com y theatermania.com ofrecen descuentos comprando por adelantado entradas de Broadway y Off-Broadway. En cuanto a compra directa, el puesto de South St. Seaport tiene menos colas que el de Times Square. Un último recurso: comprobar en razorgator.com si hay alguna reventa.