Piscina de Cleopatra, bañarse entre ruinas de templos en un manantial curativo 

Cuenta la leyenda que estas aguas curativas fueron el baño preferido de Cleopatra, la reina del antiguo Egipto. 

Martín Álvarez
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Foto: DKart / ISTOCK

Bañarse entre ruinas de antiguos templos es posible en uno de los manantiales más famosos de Turquía. Nos lo encontramos en Pamukkale y se deja ver como uno de los destinos más codiciados por los viajeros que quieren vivir una experiencia auténtica. 

Esta piscina, que se llena constantemente con agua mineral que fluye del subsuelo, crea una imagen única: laberintos de agua que fluyen por las laderas y crean una de las imágenes más auténticas del mundo. Pero no es lo más impresionante de esta terma. 

Piscina de Cleopatra, Turquía
DKart / ISTOCK

Bajo las saladas aguas, y a través del reflejo que estas dejan, se pueden observar restos de antiguos templos que datan del siglo I antes de Cristo. De hecho, los ciudadanos de la Antigua Roma empezaron a venir aquí para recibir tratamiento y descanso, tomando sus aguas minerales para ser tratados por enfermedades graves. 

Los restos que ahora se ven antes estuvieron en pie, pero en el siglo VII después de Cristo se produjo un terrible terremoto en esta zona de Turquía, destruyendo la que era la ciudad de Hierápolis y dejando derruida toda la infraestructura de aquellos tiempos. 

Piscina de Cleopatra, Turquía
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En Turquía, de hecho, se cree que las columnas del antiguo pórtico que daba la bienvenida a este manantial se rompieron durante ese terremoto colapsando el fondo de la piscina. Un derrumbamiento que, ahora, hacen de este lugar un sitio mágico. 

Un baño en la Piscina de Cleopatra  

Para entrar en estas curativas termas, donde se dice que se bañó la mismísima Cleopatra, solo hace falta comprar una entrada que nos da acceso, además, a visitar todo el conjunto de Pamukkale: uno de los lugares más especiales de Turquía. 

Pero un baño en esta piscina es vital: podrás nadar entre las columnas, en un baño de historia (literalmente) en la que sentir que vivimos la grandeza de la antigua Roma. Lo puedes disfrutar a través de sus tres sectores: la entrada al agua, el baño y sus profundidades. 

Piscina de Cleopatra, Turquía
DKart / ISTOCK

Es, concretamente, a 3 metros bajo el agua donde una poderosa fuente de agua mineral brota del suelo como por arte de magia. Las burbujeantes aguas minerales, ante nuestros ojos, parecen hervir. Pero, sin duda, lo más curioso es que el agua de aquí es completamente pura... y que nadie ha conseguido jamás llegar a su fondo. 

Y tú... ¿te bañarías en unas aguas curativas en las que se bañó Cleopatra y los romanos? Solo de mirar las imágenes ya nos dan unas irremediables ganas.