¿Perdemos el tren? Estas son las estaciones más bonitas del mundo

De Nueva York a París pasando por Madrid

Noelia Ferreiro
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Foto: tomml / ISTOCK

Sofisticadas, nostálgicas, misteriosas… pero sobre todo tremendamente hermosas. Hay estaciones de ferrocarril que son mucho más que nudos de transporte. Terminales que merece la pena visitar, aunque ello implique, incluso, perder aquel tren que, dicen, sólo pasa una vez.

1. Grand Central Terminal (Nueva York)

La estación de tren con mayor número de andenes del mundo (44 andenes y 67 vías) ocupa el centro neurálgico de Manhattan, bombeando cada día a la ciudad millones de pasajeros que desfilan bajo una bóveda estrellada en la que figuran las constelaciones tal y como serían vistas desde el cielo. Construida en 1913 por los arquitectos Reed & Stem y Varren & Wetmore, su fachada de estilo Beaux Arts ha protagonizado memorables escenas del séptimo arte, mientras que por su icónico hall presidido por un mural y decorado con esculturas de la mitología griega hemos visto deambular a Cary Grant en Con la muerte en los talones.

Grand Central Terminal | focusstock / ISTOCK

2. Estación Chhatrapati Shivaji (Bombay)

Un palacio de perfil gótico inspirado en el mundo de la Edad Media y agraciado con toques victorianos, pero sin perder la esencia tradicional india. Así es esta maravillosa estación de la ciudad de Bombay que se yergue como un vigía solemne en medio del caos y que simboliza el mestizaje de dos culturas tan dispares. Por su belleza, por su relevancia histórica y por su carga simbólica, esta terminal con categoría de monumento fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.   

Estación Chhatrapati Shivaji | soumitrapendse / ISTOCK

3. Estación de Porto de São Bento (Oporto)

Una virguería en azul y blanco trazada con el elemento portugués más característico: el azulejo, nada menos que 20.000 delicadas piezas que recubren las paredes del vestíbulo de esta estación para recrear los más significativos episodios nacionales: desde la entrada en Oporto del rey Jõao I junto a su esposa Philippa de Lancaster hasta la conquista de Ceuta en el año 1415. El resultado, que tardó más de una década en completarse, es una auténtica obra de arte que se ha convertido en parada obligatoria en toda visita a la ciudad del vino.

Estación de Porto de São Bento | angeluisma / ISTOCK

4. Estación de Atocha (Madrid)

Pocas veces una estación de tren esconde en sus entrañas un auténtico jardín tropical. La de Atocha, inaugurada en1892 bajo el nombre de la Estación del Mediodía, depara esta sorpresa bajo su majestuoso edificio, reformado y ampliado en numerosas ocasiones. Nada menos que 500 especies vegetales refrescan la vista y el ambiente de este concurrido nudo de comunicaciones que no sólo fue un importante objetivo militar durante la Guerra civil sino que sufrió también, tristemente, los fatídicos atentados del 11-M, cuyo recuerdo permanece en el exterior en un monumento a las víctimas.

Estación de Atocha | rarrarorro / ISTOCK

5. Gare du Nord (París)

La primera estación de Europa en cuanto a flujo de tráfico (más de 220 millones de visitantes al año) combina los servicios locales con los viajes internacionales de alta velocidad que comunican a la capital francesa con otras ciudades del continente, algunas de las cuales están representadas en las estatuas que decoran la fachada. Y es que, más allá de su importancia, esta terminal de transportes destaca por su belleza de corte clásico que recuerda a unas termas romanas en las que se oculta toda una red ferroviaria.

Gare du Nord | venakr / ISTOCK