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Pepa Bueno, sobre el pueblo de Extremadura donde están sus raíces: "El olor que atraviesa mi vida es el de la jara y el jamón"

Presenta el Telediario 2 de TVE a las 21:00 y sitúa su olor de infancia en un pueblo de Badajoz al que iba con sus padres y sus hermanas.

El pueblo con las raíces de Pepa Bueno está en Extremadura.

El pueblo con las raíces de Pepa Bueno está en Extremadura. / Gtres / Wikicommons

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El Telediario 2 cerró la temporada 2025-2026 con 1.550.000 espectadores de media y un 14 % de cuota, el mejor dato en 14 años, según los datos de RTVE. Lo presenta Pepa Bueno, que volvió a TVE el 1 de septiembre de 2025, trece años después de irse, tras dirigir El País y pasar una larga etapa en la Cadena SER. Pero antes de todo eso hay que ir a un pueblo de Badajoz para conocer de donde viene la periodista, un lugar que marcó su vida y que, como ella misma contó en Canal Extremadura, fue uno de sus grandes descubrimientos.

Lo resumió bien en el programa 'A esta hora' de Canal extremadura con una frase: "El olor que atraviesa mi vida es el de la jara y el jamón", y no hay mejor definición para esta pequeña porción de Extemadura que en octubre tiene una noche en la que los vecinos prenden hogueras con los trastos viejos en la calle. El pueblo se llama Villar del Rey y es como dijo en 2009 al recibir la Medalla de Extremadura, el lugar que la hizo "una extremeña indisolublemente ligada a su tierra".

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El recuerdo de Pepa Bueno

Su hermana llegaba a Madrid con productos de matanza. Y eso, en casa de Pepa Bueno, significaba una cosa: un momento de reunión para toda la familia: "Es una nostalgia muy rica y sabrosa", contó en la televisión autonómica extremeña. Un recuerdo que le sigue viniendo a la mente y que le devuelve al paso con cierta añoranza y que para ella "se cura con jamón y con presa ibérica". Uno de sus favoritos y que más recuerda es el lomo embuchado, uno de sus favoritos y que ella misma dice que "siempre iba en la maleta". Le tengo que dar la razón a la periodista, porque pocos lomos hay tan ricos como los que se hacen en Extremadura.

Embalse de Peña del Águila, del río Zapatón.

Embalse de Peña del Águila, del río Zapatón. / Wikicommons

El pueblo tiene su magia. En su término municipal se agolpan montes con afloramientos graníticos, alcornoques y jarales. Y el pueblo que tan buenos recuerdos le da es un casco urbano que está a 241 metros de altitud en el que viven unos 2.080 vecinos.

Dos viajes al año: la romería de Pascua y las fiestas de agosto

"Ibamos dos veces al año", recordó la periodista. Y con eso parece que es suficiente para sentir ese lugar como su casa. Uno era en Pascua, y otro era en agosto, cuando se visitaba a la familia de Bueno en el pueblo.

En Pascua era imprescindible visitar la romería de la Virgen de la Rivera, que se celebra el Domingo de Resurreción, y que se movía hasta una ermita a unos 2,5 kilómetros del pueblo, en la orilla izquierda del río Zapatón. Su madre era muy devota de esa Virgen a la que "le rezaba y le pedía muchas cosas", cuenta. Para los niños, dijo, "era un día precioso y divertido". Su padre le explicaba que, cuando él era pequeño, los niños del pueblo iban a rescubitar a Jescristo con cencerros. Y esta es una de las grandes costumbres del pueblo que se sigue haciendo en la actualidad. El propio ayuntamiento lo describe como una tradición en la que los jóvenes entran con campanillos, esquilas y cascabeles durante el canto de Gloria. Y, para una pequeña Pepa Bueno, eso era "un día de fiesta al aire libre".

Iglesia de Villar del Rey

Iglesia de Villar del Rey / Ayuntamiento de Villar del Rey

La segunda vez que iban al pueblo coincidía con Santa María de Agosto e iban un SEAT 600: las cuatro hijas, una amiga de cada una y los padres delante. Y de esos viajes, su recuerdo. Uno de los que más le gustan a la periodista es cuando su madre le avisaba al padre en plena carretera: "¡Pepe, que vas a 80!". "Nos reímos mucho recordando", añadió.

Fuera de esas dos citas también es interesante saber que se celebran Los Mayos, San Isidro, el Carnaval y Las Luminarias, una de las celebraciones que se pueden visitar este fin de semana.

La noche de Las Luminarias

Este sábado 3 de octubre, a las 22:00, el entorno de la Fuente El Pilar abre función para 500 personas. Se representa "Las Brujas", de Luis Chamizo, en castúo y adaptada a Villar del Rey porque el original transcurre en la noche de San Juan. Es la 23.ª edición en el pueblo, con más de 70 vecinos como actores no profesionales, dirigidos por Laura Márquez. Las entradas cuestan 6 euros anticipadas, en el Ayuntamiento, y 8 en taquilla.

Tras la obra llega la quema de las luminarias, una especie de hogueras que se hacen en el Ejido de la Horca. Este año serán cinco, "muchas más que en años anteriores", destacó el alcalde, Moisés García Vadillo. Las levantan los jóvenes del pueblo durante el verano, con trastos y cacharros que se desechan en las casas y es uno de los momentos más especiales para visitar el pueblo. No es lo único para quien visite la localidad: esa misma mañana también celebran la XI Feria de Antiguos Oficios, perfecta para descubrir un poco del pasado del pueblo.

La nieve del XVII, la iglesia y el río: lugares para visitar y qué comer

La Casa de la Nieve, o Pozo de Nieve, la levantó en 1630 el Ayuntamiento de Badajoz, de cuya jurisdicción dependía entonces el pueblo. Queda en un extremo del casco, sobre una altura, junto a la ermita de Rocamador y el cementerio. Y esto explica muy bien un antiguo oficio del pueblo: allí se almacenaba nieve traída de Béjar y Gredos, que se vendía en Badajoz hasta principios del siglo XX. Por dentro es un espacio circular con la bóveda de ladrillo a la vista, y la Junta de Extremadura inauguró allí un centro de interpretación en 2010 . Badajoz dejó de mandar en el pueblo, según el cronista Solano de Figueroa, en 1661, cuando Villar del Rey se hizo villa exenta en 1646.

Río Zapatón, Villar del Rey

Río Zapatón, Villar del Rey / Wikicommons

Otro de los lugares que debes conocer es la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario. Y es curiosa por tener piedra sin enlucir, una arquiterctura de estilo gótica tardía y de entre finales del XV y principios del XVI, según la Junta y la Diputación. Dentro hay una talla de madera policromada de la Virgen de la Salud, del XVI, que merece la pena ver con tus propios ojos.

El río manda en el resto del paisaje. El pantano del Zapatón abasteció de agua potable a Badajoz durante casi un siglo y fue encima de el donde se levantó la actual presa de Villar del Rey, inaugurada en 1986, con 130 hectómetros cúbicos de capacidad. La ruta PR-BA 103, "De la Cal a la Pizarra", sale del Centro de Interpretación del río Zapatón y da una vuelta circular de 18,6 kilómetros, unas 5 horas y cuarto de pura naturaleza. Pasa por hornos de cal, por la fuente de la Liebre y por una cantera de pizarra, y en el regreso se ven restos de un dolmen, que la ficha de la ruta escribe como Piedra Hincada.

A su padre le gustaba mucho la caldereta y, cuenta Pepa Bueno, "nos la metía en tuppers cuando íbamos a Madrid". Y esta es, de hecho, una de las grandes creaciones populares del pueblo. No es la única... la Diputación cita como platos de la zona las migas, las sopas de tomate, el gazpacho, la propia caldereta y los dulces caseros. Todos merecen la pena y, para sentarse a la mesa a probarlos, uno de los luagres mas recomendados por los locales es Los Canchares de Villar del Rey.