La Pasión viviente de Balmaseda: todo un pueblo volcado en el fervor

Esta villa de Bizkaia acoge en Semana Santa la tradición religiosa más célebre del País Vasco

Noelia Ferreiro
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Foto: Erika Navarro

Emplazada en la comarca de Enkarterri, a unos 30 kilómetros de Bilbao, la que fuera la primera villa de Bizkaia, fundada en 1199, no sólo es un bonito entramado medieval que se asienta sobre un estrecho desfiladero bañado por el río Kadagua. Es también el escenario de una de las Semanas Santas más célebres del país.

En pocos lugares como en Balmaseda se vive esta fecha con tanto fervor y entrega. Especialmente en la Pasión Viviente, la mayor festividad religiosa de la región y la más antigua y reputada de Euskadi.

Semana Santa Balmaseda | Bonilla1879 / ISTOCK

Aquí el realismo es cosa seria. Las madres preparan a sus hijos desde niños para el estereotipo de Jesús. Las jóvenes se dejan crecer el cabello para representar a María Magdalena y los apóstoles no sólo se preparan físicamente para cargar la cruz de alrededor de 80 kilos, sino que también procuran ser miembros de la misma cuadrilla por aquello de la complicidad.

Desde el siglo XIX

La actividad principal de la Pasión Viviente se centra en el Jueves Santo por la noche y el Viernes Santo por la mañana en la plaza central, allí donde se eleva el templo y la casa consistorial. Durante estos dos días se desarrolla la representación de los últimos momentos de la vida de Jesús de Nazaret. Y todo el pueblo se vuelca con impresionante devoción.

Semana Santa Balmaseda | Bonilla1879 / ISTOCK

Esta pasión, que se representa de forma viva desde finales del siglo XIX, ha ido evolucionando a lo largo del tiempo a base de incorporar diferentes personajes y escenarios. De esta forma ha acabado por alcanzar la emotividad que le caracteriza.

Comprometidos con la herencia de esta tradición, generación tras generación, y con la responsabilidad de hacer sentir a los espectadores en su propia piel las últimas horas de la vida de Jesús, los habitantes de Balmaseda realizan una labor fantástica. Hoy en día, son más de 700 personas las que participan en esta representación, mantenida durante siglos, que cada año atrae a miles de visitantes.

Fabulosa teatralidad

Con pasos que datan del siglo XIX, la Guardia Romana, los Penitentes, la Coral Kolitza y la Banda de Música realizan su recorrido por el casco histórico para finalizar, ya el viernes por la noche, con la popular Procesión del Silencio.

Semana Santa Balmaseda | Bonilla1879 / ISTOCK

En este tiempo, los visitantes viven una experiencia inolvidable. Nada puede conmocionar más que la espléndida interpretación y teatralidad de los personajes, el vestuario, el maquillaje… todo ello bajo el aura del escenario viviente que tiene el casco histórico.

Para quienes estos días sepan a poco, durante todo el resto del año, se puede visitar el Centro de Interpretación de la Pasión Viviente, que permite conocer todos los aspectos de este peculiar Vía Crucis.

Balsamseda Semana Santa | Erika Navarro

Este museo alberga algunos de los elementos más representativos de la Semana Santa balmasedana. Desde los elaborados trajes de los protagonistas hasta los pasos utilizados en las procesiones, además de imágenes, vídeos, paneles informativos e innovadores efectos especiales sobre esta tradición.